Sin suelo y sin patio trasero donde sembrar
Hermosos cultivos adoran mi Hogar




Claro que sí, y no es porque yo lo diga. Es muy común ver que las personas que viven en Departamentos o en casas donde no hay suelo disponible se desmotivan al ver extensos jardínes en las casas, llenos de color y olores agradables, pensando que es imposible crear el mismo ambiente en las alturas de su hogar, pero no, estaban equivocados, si pueden hacerlo y con excelentes resultados.

Sean tomates, repollos, ají, cilantro, pimentón, lechugas o perejil,
todas pueden cultivarse en el balcón o Terraza del Departamento si reciben, en promedio, cinco horas diarias de sol, se cuida la humedad de su sustrato y se protegen del viento

Si están en la situación de no poseer ni terraza ni balcón es obio que poseen ventanas, usen  las salidas de las mismas para proyectar una repisa con buen soporte que sostenga la(s) maceta(s), siempre cuidando de que el peso de la(s) misma(s) no sobrepase su soporte (esto también se aplica para el balcón)

Es más, si vamos a la Internet y buscamos la definición de huerto
, podremos encontrar lo siguiente:

"Un huerto o huerta es un cultivo de regadío, muy frecuente en las vegas de los ríos por ser un tipo de agricultura
que requiere riego abundante, aunque el sistema de riego por goteo, muy apropiado en las parcelas de horticultura , economiza una enorme cantidad de agua. Los principales cultivos de las huertas suelen ser las hortalizas, verduras, legumbres y, a veces, árboles frutales. Suelen recibir por ello el nombre genérico de cultivos hortícolas."

¿Se dieron cuenta de que en ningún momento mencionan la palabra "suelo" o "patio" o "grandes superficies"?. Eso es porque ustedes pueden tener un huerto ya sea compuesto por
una o varias macetas en el lugar que quieran.


Cultivando en Macetas: Diferencias entre el cultivo en Recipientes y el Suelo



Practicar horticultura ecológica en nuestro balcón o terraza es un poco diferente a hacerlo en el suelo. El desarrollo de la raíz es inferior al normal ya que el recipiente limita el crecimiento de esta y la disponibilidad de tierra donde absorber agua y nutrientes. Esto puede producir un menor crecimiento de la parte aérea.
En determinados recipientes con poco volumen de sustrato se pueden producir cambios bruscos de temperatura entre el día y la noche, lo que afecta al desarrollo de la raíz y al correcto crecimiento de la planta. El riego excesivo puede producir un lavado del sustrato y por consiguiente mayor pérdida de nutrientes.

Según lo anteriormente comentado, parece complicado el cultivo de plantas en contenedor pero ello no debe desanimarte para intentarlo. Con unos pocos consejos y una buena planificación inicial, se pueden conseguir resultados extraordinarios.





Cultivando en Macetas: Ubicación del Huerto



El primer paso para instalar el huerto urbano es escoger su situación. La azotea, balcón o terraza donde lo instalemos deberá tener unas mínimas condiciones:

Accesible
: Para visitarlo con frecuencia, sin que suponga un sobreesfuerzo.
Sobre una superficie resistente
: Que soporte el peso de los contenedores con el sustrato (cargas superiores a 300 kg/m2).
Seguro:
Sin riesgo alguno para quien se encargue de su montaje y mantenimiento.


Dos factores fundamentales para escoger la ubicación del huerto son
la luz y el acceso al agua. Las plantas necesitan luz del sol para crecer por lo que cuanta más luz tengamos mejor. Se necesitan al menos 6 horas diarias de luz solar para su correcto desarrollo, así que elegiremos la zona con más horas de luz directa y más protegida del viento. Hay que vigilar el recalentamiento de los recipientes y protegerlos del sol directo en caso de una exposición prolongada, sobre todo en verano, con algún material que los sombree y refresque.

De esta forma evitaremos una
pérdida importante de agua por evaporación y que la planta se estrese y se vea afectada en su desarrollo normal. El riego es la tarea que más tiempo ocupa, por lo que conviene que el suministro de agua esté cerca del lugar de establecimiento. Así evitamos grandes desplazamientos para regar o llenar el depósito, si lo hubiera. Lo ideal sería instalar una red de riego localizado con un programador.



Cultivando en Macetas: Recipientes de Cultivo



En primer lugar, necesitamos un recipiente para depositar el sustrato donde cultivar las hortalizas. En el mercado los hay de todo tipo, como mesas de cultivo, macetas o jardineras de diversas dimensiones. Perfectamente pueden usar Botellas cortadas a la mitad, potes de postres bién limpios, etc.

En general, un contenedor para un huerto de balcón
debe tener las siguientes características:

Ser ligero
, para facilitar el transporte hasta el balcón y no sobrecargar la estructura del edificio.
Tener buen drenaje,
para eliminar el exceso de agua en épocas de lluvia o ante un riego excesivo. Con ello evitamos asfixiar las raíces de las plantas.
Cuanto más volumen, mejor
. Al contrario de lo que puede parecer, lo más importante de un recipiente es el volumen total de sustrato que puede contener y no la profundidad. Con una profundidad mínima de unos 15-20 cm es suficiente para cultivar cualquier hortaliza sin problemas. Las plantas más pequeñas como la lechuga, necesitan menos volumen (1 litro) y en plantas como berenjenas, pimientos o tomates es necesario disponer de recipientes de unos 25-30 litros como mínimo.
Buen aislamiento
. La madera o el barro protegen mejor las raíces del calor o el frío. Esto es importante sobre todo en recipientes pequeños ya que en mesas de cultivo o macetas muy grandes de más de 100 litros el elevado volumen de sustrato amortigua el frío o el calor.
Facilidad de manejo
. Las mesas de cultivo o las jardineras colgadas en la pared o la barandilla permiten una mejor manipulación de las plantas y la limpieza del suelo.




Cultivando en Macetas: Sustratos de Cultivo



En el cultivo en recipientes no es conveniente el uso de tierra de campo o tierra vegetal. Normalmente se recurre a una mezcla de materiales de origen orgánico aceptados en agricultura ecológica para su empleo en semilleros (Compost, Vermicompost, Turba, Etc, la mezcla de los mismos con un poco de tierra de Hojas bien arneada también es recomendable).

Como características generales,
el sustrato deberá reunir las siguientes características:

1-
Tener un pH alrededor de 6.
2-
Ser ligero.
3-
Ser permeable.
4-
Ser estable (Debe tener una pequeña velocidad de descomposición, de modo que no varíen las propiedades del substrato mientras está el cultivo)
5-
Poseer una granulometría que permita una adecuada aireación frente a un buen suministro de agua fácilmente disponible.
6-
Tener buena mojabilidad, es decir, restablecer o asimilar fácilmente el agua una vez se ha desecado el sustrato.
7-
Ha de tener suficiente nivel de nutrientes asimilables. En cultivo ecológico este punto alcanza una importancia vital, ya que no podremos aportar fácilmente otros nutrientes rápidamente asimilables una vez comenzado el cultivo.
8- 
No debe tener excesivas sales que puedan resultar tóxicas para las plantas.
9-
Estar exento de semillas y patógenos, lo cual no quiere decir que debamos tener un substrato completamente estéril. De hecho, los mejores comportamientos los tenemos cuando uno de los componentes de la mezcla es el humus de lombriz o el compost, en el que ha habido una pasteurización (elimina así semillas y muchos patógenos), pero contiene aún esporas de microorganismos útiles y otros seres vivos.
10-
No tener sustancias fitotóxicas. Algunos de los substratos pueden contener sustancias negativas, como los fenoles en ciertos residuos forestales (provenientes de coníferas), o algunos restos de plantas que pueden producir alelopatías.
11-
Homogeneidad y disponibilidad. Es importante que tengamos un material homogéneo y disponible a largo plazo, que no nos falle el suministro o cambie fácilmente de propiedades de unas partidas a otras.
12-
Bajo coste. El mínimo posible, sin dejar de tener en cuenta las externalidades
medioambientales y sociales (potenciar las economías de baja escala y locales, la
contaminación del transporte, etc.).
13-
Ha de ser fácil de preparar y manejar, ligero de peso y perfectamente miscible con otros
materiales.
14-
También debe tener buena resistencia a cambios externos (temperatura, humedades,...).


Cultivando en Macetas: Herramientas



El huerto de balcón es pequeño y las herramientas con que debe ser cuidado también lo serán. Para trabajar en nuestro huerto, necesitaremos:

- Pala pequeña para los trasplantes y para las mezclas del sustrato.

- Rastrillo de mano para remover el sustrato y nivelar la capa superficial.
- Tijeras para podar y recolectar frutos sin dañar la planta.
- Regadera o aspersor.
- Jarra dosificadora para medir el abono orgánico que aportamos.
- Pulverizador  dosificador para tratar plagas y enfermedades o aplicar abono foliar en las hojas.
- También pueden ser de gran utilidad: unos guantes de protección, un termómetro para medir la temperatura de la tierra, una lupa para identificar plagas, un pluviómetro para medir la cantidad de lluvia, un medidor de PH, un conductivímetro para medir la salinidad, etc.


Cultivando en Macetas: La Siembra



Sembrar es el primer paso importante de nuestro huerto. Existen dos formas básicas de siembra: siembra directa en el huerto o sembrar en contenedores pequeños para después trasplantarlos al huerto (plantel).

Hay hortalizas como el
rábano, la zanahoria, habas, porotos o nabos que no es conveniente su trasplante y obligatoriamente se deben de sembrar.

Otras hortalizas como la
lechuga, la cebolla o el tomate, aunque se pueden sembrar directamente, es aconsejable transplantar el plantón que podemos comprar en alguna tienda agrícola.

Sembrar el plantel no es sencillo. Se debe vigilar muy bien que haya una
humedad constante pero no excesiva y una buena temperatura para favorecer la germinación. Cerca de una ventana soleada, en el interior de una casa es un buen lugar para hacer nuestro plantel.

Como contenedor para nuestro plantel podemos reutilizar envases de yogur o pequeños recipientes con un agujero en la parte inferior para que el agua drene.



¡¡¡ATENCIÓN!!!: Una de las dudas que nos surge cuando hacemos las primeras siembras es la profundidad a la que se debe poner la semilla. Una norma que funciona bastante bien es que la profundidad de la siembra debe ser tres veces el diámetro de la semilla.


El sustrato que se utiliza es el mismo que para el cultivo teniendo la precaución de tamizarlo (arnearlo) previamente para eliminar elementos muy gruesos.
Algunas plantas se reproducen a partir de una parte de la planta. Este es el caso de los ajos que se reproducen a partir de un diente y la papa que se utiliza un trozo de ella que contenga como mínimo un "ojo” o yema.


Cultivando en Macetas: El Riego



El riego es una labor muy importante para el éxito del cultivo. Tendremos que aportar riegos frecuentes y ligeros, ya que por su poca profundidad, el sustrato tiene menos capacidad de almacenamiento. El agua se agota más fácilmente en recipientes que en los cultivos en suelo. La frecuencia de riego aumenta o disminuye según la época del año y el desarrollo o cantidad de plantas, por lo que vigilaremos si muestran síntomas de marchitamiento y la humedad del sustrato.

Si se supera la cantidad máxima de agua que puede retener el sustrato, la sobrante saldrá por el orificio de drenaje,
lo que debemos evitar para no perder muchos elementos nutritivos.

El momento óptimo del día para regar es el atardecer, así
se evita la evaporación y se favorece la infiltración del agua en el sustrato. Con la práctica, aprenderemos a regar con la frecuencia y cantidad adecuadas para cada momento, de modo que el huerto mantenga un estado de humedad óptimo.

Obtendremos el agua directamente de la red de suministro o de la lluvia, si podemos almacenarla. Las diferentes formas de riego van desde la tradicional regadera hasta un
sistema de riego localizado (goteros, exudación) con depósito intermedio. También podemos usar un programador que garantice la cantidad y frecuencia de riego cuando pasemos varios días fuera de casa. (Los venden en varias tiendas, y no son caros)


Cultivando en Macetas: El Abono



Las plantas se alimentan de los nutrientes minerales que hay en el sustrato y que extraen mediante sus raíces. Los nutrientes que necesita en más cantidad son el fósforo, el nitrógeno, el potasio y el magnesio. A éstos se les llaman macronutrientes. Pero hay otros nutrientes que también son necesarios para la planta pero en menor cantidad. Son los micronutrientes entre los cuales está el manganeso, el boro, el cobre, el molibdeno y el hierro.

El sustrato del huerto urbano contiene estos nutrientes y, por lo tanto, no será necesario añadir ningún abono. Ahora bien, después de unos meses de cultivo los nutrientes se agotarán, no solo porque las plantas los consumen, sino también porque algunos se lavan con el exceso de agua del riego o con la lluvia. Entonces será el momento de añadir más
compost y/o humus. Esta operación se suele hacer varias veces al año, pero no hace falta sacar el sustrato para añadirle más ya que el volumen del sustrato de nuestro huerto habrá disminuido lo suficiente debido a la compactación y a la oxidación. Podemos aprovechar el momento de añadir el compost nuevo para revolver todo el sustrato.

En casa podemos obtener nuestro propio humus de lombriz instalando un vermicompostador (Ver sección de
Vermicompostaje en Casa). Las lombrices transformarán los restos orgánicos de la cocina y el huerto en un humus de calidad. Con este proceso, además de obtener un excelente abono, reciclamos la fracción orgánica de nuestra basura y evitamos que vaya a parar a los vertederos.

También podemos encontrar en el mercado algunos preparados de abono orgánico líquido, a base de extractos vegetales, algas u otros componentes. Son productos que suelen dar un buen resultado en momentos puntuales,
pero nunca deben sustituir a un buen compost o humus de lombriz mezclado con el sustrato.

Cultivando en Macetas: Asociación de Cultivos




El huerto urbano es pequeño y hace falta aprovechar cada centímetro cuadrado y sacarle el máximo rendimiento. Por eso la producción en el huerto urbano será una mezcla de cultivos que técnicamente se llama un policultivo.

La razón es muy sencilla. Dos plantas sembradas una al lado de la otra
se hacen competencia entre ellas de dos maneras:

1- Porque las dos absorben nutrientes

2- Porque se hacen sombra.

Obviamente dos plantas iguales tienen las raíces igual de profundas, buscan los mismos nutrientes y compiten por la sombra. En cambio,
si dos plantas son diferentes la competencia entre ellas puede ser menor.

A todo esto se debe añadir que las enfermedades no se transmiten tan rápidamente en un policultivo ya que
los diferentes tipos de verduras son sensibles a diferentes enfermedades. Difícilmente nos quedaremos sin cosecha por culpa de una plaga si cultivamos mucha diversidad de plantas.

Para asociar cultivos correctamente,
procuraremos que nuestras plantas:

· Sean de diferentes familias, para que no tengan necesidades demasiado parecidas ni sean sensibles a las mismas plagas.

· Tengan ciclos de diferente duración, para que una vez cosechadas las de ciclo corto o medio, quede espacio para el desarrollo de las de ciclo largo.
·  Tengan distintas partes aprovechables, ya que su necesidad de nutrientes y espacio serán distintas.
· Sean de distintos tamaños, para aprovechar mejor el espacio del contenedor colocando plantas pequeñas entre las grandes.


Cultivando en Macetas: Plagas y Enfermedades



En un huerto pueden aparecer organismos que dañen gravemente al cultivo. Cuando son insectos, ácaros u otros animales (pulgón, mosca blanca, oruga, thrip, araña roja...), se denominan plaga.

Si son hongos, virus o bacterias (oidio, mildiu, botritis, fusarium...),
se denomina enfermedad.

Aunque nuestro huerto es pequeño y su diversidad de plantas nos ayuda a controlarlo, observaremos con atención y frecuencia para detectar los problemas a tiempo y evitar que los daños sean mayores.
La forma de proceder será:

Prevención -Observación - Identificación - Actuación

La diversidad de cultivos y la pequeña dimensión de nuestro huerto nos ayudarán a que haya pocos problemas de plagas y enfermedades. Aunque se tendrá que observar el huerto para detectar las posibles plagas lo antes posible.

Cuando una plaga o enfermedad es importante puede ser útil aplicar un tratamiento para disminuirla. No es recomendable utilizar tratamientos químicos en nuestro huerto ya que generalmente son tóxicos, y no respetan los enemigos naturales de las plagas. Hace falta buscar soluciones menos agresivas y más ecológicas.



Tabla de Tratamiento Casero-Ecológico para Plagas y Enfermedades









contador de visitascontador de visitas

pagina web gratis