" Pues, oh, cierto os digo. El cuerpo, el corazón y la mente son carroza, caballo y cochero. La carroza es el cuerpo , forjada para hacer la voluntad del Padre Celestial y de la Madre Terrenal. El corazón es el corcel fogoso, glorioso y valiente que con valor de la carroza tira, fuese llano el camino o si piedras o árboles caídos yacen en su ruta. Y el cochero es la mente, que sostiene las riendas de la sabiduría y contempla desde lo alto cuanto yace en el horizonte lejano, al guiar el curso de los cascos y las ruedas."
(Del Libro Esenio de Jesus, La Septuple Paz. El Evangelio de los Esenios)
Muchos son los senderos que nos guían hacia el camino de la Verdad, pero Éste sólo es Uno, el que nos conduce al reencuentro con nuestra verdadera Esencia, elevando nuestro nivel de conciencia para que reconozcamos y aceptemos que lo que buscamos fuera siempre ha estado dentro de nosotros, para que sintamos y vibremos en la frecuencia del verdadero Amor, aquel que comienza necesariamente por el amor a nosotros mismos.
Cielo y Tierra, día y noche, luz y oscuridad... " lo que es arriba es abajo", cuerpo, corazón y mente... energías del cielo y energías de la tierra... Todo ha de unirse en el Aquí y Ahora, el punto central de nuestro Universo en este espacio-tiempo.
Y para acompañarnos y guiarnos en este camino de Vida, de reencuentro, contamos con el conocimiento, la experiencia, la vivencia de muchos otros que nos precedieron.
Personas, seres humanos, Maestros Indígenas, que en comunión con la Madre Tierra reconocieron su fuerza, sus virtudes, y con Ella aprendieron a utilizarlas y dirigirlas hacia el despertar del alma del guerrero, del buscador de la Verdad que todos somos.
La enseñanza y ejemplo de almas ya evolucionadas, los Maestros Ascendidos, que ofrecieron su vida al servicio de la Humanidad para que todos nos reconozcamos como hijos del Creador, del Padre Celestial.
En el Universo del que formamos parte no estamos sólos. En él también habitan otros seres que ya han recorrido este camino de evolución y que se encuentran en una dimensión mayor, cuya misión o servicio es el de ayudarnos a elevar nuestro nivel de conciencia.
Estas tres fuerzas, que simbolizan el Triángulo Sagrado, han de trabajar juntas para conseguir la unificación y con ella el paso a una dimensión superior, que cada día se hace más necesaria.
El proyecto conjunto que presentamos tiene su origen en la integración de estas tres energías. Nos sentimos conectados e integrados dentro de la energía de este Triangulo Sagrado, transportando y materializando en el plano terrenal, lo ya existente en el Universo, consiguiendo así VIVIR EL CIELO EN LA TIERRA.