Te. En el contexto del Tao Te King, es la forma especial que tiene el Tao de manifestarse en cada cosa, en cada ser: es su naturaleza, lo que hace que algo sea lo que es y no otra cosa.
El profesor Miguel, que lleva desde 1998 practicando el Arte del Tai Chi Chuan y anteriormente practicando desde los 7 años Kung Fu Tradicional y Chi Kung - Nei Kung posteriormente, pone énfasis en la Introducción del arte como tal, dando a conocer todos los aspectos de la práctica a nivel de introducción y así crear una Escuela con base sólida para profundizar en el Arte. Las clases son particulares y en centros de actividades, para todas las edades.
El objetivo de la enseñanza es la transmisión de un estilo completo de Tai Chi Chuan. A través de las secuencias indicadas y de los métodos asociados a su enseñanza, de forma gradual se desarrollan: la condición física, la fuerza interna, la comprensión de los principios energéticos y de las habilidades del Tai Chi Chuan así como la interiorización que permitirá desplegarlas en cualquier situación.
El Tai Chi Chuan y sus efectos terapéuticos
Este arte inigualable cumple una función terapéutica muy eficaz para prevenir las enfermedades conservando y vigorizando la salud, y puede ayudar a numerosos terapeutas a descubrir una mayor comprensión de la unidad del cuerpo y el espíritu. Su práctica garantiza gradualmente un equilibrio psicosomático, logrando una mayor armonía con uno mismo y con nuestro entorno, permitiendo remediar los desequilibrios de las condiciones en que nosotros vivimos, producto del andar agitado y brusco, exterior e interior. El Tai Chi Chuan es el arte de la acción. Su práctica desarrolla una energía que gradualmente se refina y aumenta la capacidad de estar activo con atención, flexibilidad y calma, (firme pero no tenso). Es notable la regulación de la energía. Esta armonización aumenta con la práctica y cada uno desarrolla en sí mismo el arte de la acción que se manifiesta no solamente en el ejercicio específico sino también en la vida cotidiana. La influencia del Tai Chi Chuan sobre el sistema nervioso es tan tangible como obvia. La tonificación equilibrada del sistema nervioso central por la realización unificada de los movimientos, ejerce un efecto sumamente benéfico sobre el conjunto del cuerpo. Esta relación entre el sistema nervioso y la motricidad favorece la capacidad de la atención, la calma y la movilidad. Los movimientos circulares realizados sin rupturas activan y fortalecen la circulación de la sangre, regulan la tensión arterial y favorecen la regeneración de células. La respiración abdominal tiene un gran valor en el campo terapéutico. En la práctica el abdomen está flexible y el pecho relajado, convirtiendo la respiración en profunda, lenta, uniforme y suave, aportando un mayor equilibrio en el funcionamiento del sistema respiratorio. El Tai Chi Chuan favorece la digestión. Sus movimientos activan el funcionamiento intestinal y la respiración abdominal relaja el estómago. Particularmente necesaria para las personas de edad. El Tai Chi Chuan y la psicomotricidad. Durante la práctica debe de existir una estrecha relación entre la flexibilidad y la estabilidad, la respiración, la continuidad y la fluidez del movimiento. La perfecta armonía entre todos estos factores hace resaltar los beneficios del Tai Chi Chuan sobre la tonicidad y la motricidad. Todos los movimientos son realizados de forma unificada, sin rupturas. Los movimientos parten de la cintura en donde está situado el centro de gravedad del cuerpo (la cintura es el amo, el cuerpo el criado). La forma circular de los movimientos, la experiencia de la energía y su dirección, interior y exterior, constituyen la base de este principio de globalidad y unidad. El ejercicio del Tai Chi Chuan ayuda gradualmente a sentir la unión entre relajación y estabilidad en el movimiento. En la práctica se aprende a guardar la energía que no es débil ni rígida. Así el abatimiento, la crispación y la discontinuidad del gesto ceden poco a poco a una armonía de gestos y posiciones. Este aspecto está relacionado en una regulación de la respiración que se hace más profunda, lenta y regular. Contribuye así mismo a un mejor empleo y a un control más consciente de la energía. Descubrir con la atención la relación entre la dirección del movimiento, la flexibilidad y la respiración abdominal es el medio para alcanzar este equilibrio tónico. En el tratamiento de las personas disminuidas en el plano motor, el aporte del Tai Chi Chuan puede ser muy beneficioso. Dos aspectos importantes aparecen relacionados con este tema: la globalidad del movimiento y las posiciones ayudan a la persona a sentir una parte del cuerpo en relación con su cuerpo entero, por otra parte la práctica despierta una sensibilidad que contribuye a integrar la parte corporal disminuida. En el caso de lesiones perdurables y difíciles de sanar, los ejercicios del Tai Chi Chuan pueden desarrollar una percepción más unificada del cuerpo y a la vez contribuir a una mejoría. Aspectos psicoterapéuticos: la inhibición del cuerpo puede expresar la pena, la angustia, la desconfianza consigo mismo, etc. La práctica del Tai Chi Chuan puede contribuir a remediar y favorecer una armonización y una liberación progresiva del movimiento, de la respiración y de la atención. La práctica lleva a sentir la fluidez de los gestos, hallarse arraigado a la tierra, descubrir la suavidad en la actividad que influye sobre la mente y percibir cómo nos volvemos menos rígidos y más flexibles. La consciencia de uno mismo en la acción, una mayor percepción del espacio desarrolla a la vez una diferenciación y una unificación entre uno mismo y el exterior, entre dentro y fuera. La atención en la respiración permite que poco a poco las imágenes y los pensamientos se expresen sin que uno sea invadido por esa actividad interior. La práctica ayuda a percibir el movimiento de la energía interior, a sentir y a contener la ola de la actividad mental y emocional sin huir y, sin luchar. Desarrolla la capacidad de percibir las imágenes y los sentimientos inconscientes que se corresponde también al principio de atención y de no luchar que es la base del Tai Chi Chuan. Comporta un beneficio terapéutico cuando uno lo practica con constancia. Tradicionalmente se ha dicho que el Tai Chi Chuan favorece la longevidad. La práctica del movimiento y la circulación de la energía, la acumulación del aliento en el abdomen producen un efecto regenerador. El aliento interior es la fuerza vital. Por esto, cuando se dice que el Tai Chi Chuan es beneficioso para la longevidad, significa no solamente que la práctica contribuye a un mejoramiento y a una regeneración celular de todas las partes de nuestro cuerpo, sino también que el aliento interno unificado proporciona una salud vigorosa. El efecto preventivo del Tai Chi Chuan: La práctica desarrolla gradualmente un equilibrio interior entre el cuerpo y la mente. Las energías dispersadas en el cuerpo provocan las enfermedades cuando las mismas circulan de una forma desordenada y caótica. El Tai Chi Chuan ayuda a sentir, a unificar y a guiar estas energías. La medicina tradicional china atribuye las enfermedades a un desequilibrio entre el Yin y el Yang, para remediarlo es necesario disminuir el exceso de uno y evitar la insuficiencia del otro. La armonía de la práctica aparece aquí en su dimensión psicosomática. Favoreciendo este equilibrio y esta unificación interna, el Tai Chi Chuan permite transformar la alternancia de tensión y depresión que uno se encuentra en la vida cotidiana. Reencontrar esta fuente de unidad que puede aportar el Tai Chi Chuan no es un repliegue sobre la práctica misma, sino lo contrario, ofrece la posibilidad de sentirse vivo para actuar con estabilidad y confianza.
Los Principios del Tai Chi Chuan, Chi, Dan Tien y Song:
Es una parte importante de la práctica diaria, tener los principios presentes y trabajarlos en cualquier circunstancia. ¿Cómo debería un principiante comenzar su entrenamiento en Tai Chi Chuan? Relajándose completamente. El objetivo es soltar, liberar completamente cada hueso y cada músculo del cuerpo de manera que el Chi pueda circular sin obstáculos. Una vez hecho esto, debemos mantener relajado el pecho de forma que el Chi pueda hundirse debajo del ombligo (Dan Tien Inferior). Tras un periodo de tiempo, se sentirá la gradual acumulación de Chi en esa zona, desde donde comenzará a circular por todo el cuerpo. La palabra Chi es ampliamente utilizada en todos los textos chinos que versan sobre medicina y artes diversas. Esta palabra denota a la energía vital que nutre y sostiene todo lo que nos rodea. Para un maestro, el Chi, alude a la existencia de un fluido invisible que nutre el espacio dotándole de vida y ciertas características. El Chi es observado en las múltiples formas terrestres tantos naturales como artificiales, los ciclos de tiempo y la influencia que marcan las direcciones. En muchos tratados taoístas se describe la evolución del universo desde el punto de vista energético, con el vacío o Wu Chi representado por un círculo vacío, pasando por la concepción (ovulo fecundado), hasta la diversificación que representa el Yin y Yang simbolizada en la imagen del Tai Chi.
Andando, sentado, tumbado o durmiendo, realmente no puedes alejarte de él.
En la práctica del Tai Chi Chuan es constante la referencia al Dan Tien. El Dan Tien está situado tres o cuatro centímetros por debajo del ombligo y tres o cuatro centímetros hacia el interior, aproximadamente. Suele coincidir con el centro de gravedad del cuerpo. No se corresponde con ningún órgano físico. Es un elemento de la fisiología de la MTC de acuerdo con su visión del organismo como un todo compuesto por elementos físicos, energéticos y espirituales. Se concibe como el centro a partir del cual se distribuye la energía vital a todo el cuerpo. El trabajo del principiante consiste en tomar conciencia de este centro y en dirigir sus movimientos a partir de él. También en ejercicios de respiración y visualización en los que se dirige la respiración desde el Dan Tien. Como consecuencia de este trabajo no debe producirse tensión en el abdomen. Dan Tien, cadera y cintura no coinciden, aunque en ocasiones puedan utilizarse de forma similar unas y otras palabras según la intención del instructor.
Al avanzar es el Dan Tien el que avanza, la cadera va por delante de los hombros. Al retroceder, es el Dan Tien el que retrocede, los hombros siguen a la cadera.
Dentro de la cultura taoísta, Song simboliza la sabiduría de la vida. Es la relajación mental, físicamente y psicológicamente a niveles de lo más profundo. Y al mismo tiempo es la solidez, y la presencia del espíritu, la lucidez, la espontaneidad. Es el equilibrio y la base de todas las prácticas y las acciones cotidianas. Permanecer en Song, es tener salud y paz interna profunda.
Bases para empezar en Tai Chi Chuan
Al comenzar tu estudio de la forma de Tai Chi Chuan debes tener en cuenta estas bases para tu práctica:
1. Durante la práctica debes permanecer abierto de mente para así asimilar lo aprendido con más entusiasmo y compromiso.
2. Centra tu atención en el Dan Tien, situado debajo del ombligo, todos los movimientos se originan en el Dan Tien, y las otras partes del cuerpo siguen luego. Mantén tu atención centrada en el Dan Tien durante toda la forma.
3. Muévete como si estuvieras en el agua, desarrolla tu sensibilidad para sentir la pequeña resistencia que ofrece el aire a tus movimientos.
4. Pisa primero con un pie "vacío”, sin peso, como tanteando. Imprime peso luego al talón, la parte exterior del pie, y finalmente a toda la planta del pie.
5. Las manos y los brazos permanecen casi siempre frente al tronco durante la forma, y no inician los movimientos, siguen los movimientos del Dan Tien. Mantén los hombros caídos y relajados.
6. Al practicar la forma observa la aplicación como arte marcial de cada uno de los movimientos. Dirige tu energía de acuerdo con esto, pero siempre de forma relajada.
7. Procura mantener una unidad de ritmo en todos los movimientos. Una práctica demasiado lenta no es efectiva para mejorar la salud. El maestro Cheng Man Ching recomendaba una duración de 6 a 7 minutos para la forma Yang de 37 movimientos, lo que es bastante rápido.
8. Durante toda la forma las rodillas se mantienen ligeramente flexionadas. En algunas partes de la forma esta flexión aumenta, pero al principio de tu práctica mantén esta flexión de rodillas limitada para no dañar esta articulación y fortalecerla. Que tus rodillas flexionadas te dejen ver los dedos de los pies.
9. Investiga tus movimientos, busca nuevas formas de moverte dentro de la forma. Usa tu cuerpo en forma creativa dentro de la forma. Cada día tu práctica debe ser diferente, nueva, fresca. Sigue las inspiraciones de tu cuerpo aunque se aparten de la forma. Luego, vuelve a comenzar desde el principio.
10. Durante la práctica, relájate. Cuando ya estés relajado, relájate más. Song, Song, Song.
11. La forma tiene movimientos Yin, en los que recibimos y reflectamos energía, y movimientos Yang, en los que aplicamos la energía. Se consciente de esta alternancia o dualidad en la forma. La dualidad desaparece para dar entrada al Tai Chi cuando estamos en el presente, en el momento presente. En cada momento de la forma estaremos en una posición Yin o Yang. El Tai Chi Chuan es lo que se manifiesta en forma Yin o Yang. Aplicamos eso evitando el doble peso. Estamos en un pie o en otro. No en los dos.
12. Mientras ejecutas la forma, mantén tu respiración suave y calmada. Experimenta con tu respiración si quieres, inhalado en las partes Yin y exhalando en las partes Yang. Prueba luego el contrario. Pero en general, deja que tu respiración se regule por si sola.
13. Practica diariamente, al levantarte y antes de acostarte. La práctica del Tai Chi Chuan mejorará tu salud y tu estado de ánimo. Recuerda introducir una mente abierta en tu práctica de Tai Chi Chuan. Los taoístas incluían en sus vidas unas series de prácticas muy sencillas, pero muy básicas para el mantenimiento de la salud que les permitía prolongar su práctica meditativa. Algunas de ellas al alcance de todos.
La Mano Vacía de Tai Chi Chuan
El Tai Chi Chuan no requiere cualidades físicas especiales. Se verán beneficiadas todas las personas que quieren mejorar su salud física, su estado emocional, o quieren encontrar un arte marcial interno de gran eficacia o un camino para la realización personal. Durante infinidad de años, este arte ha ido desarrollándose en diferentes estilos. Las prácticas de cada estilo son muy variadas, pero todas ellas llevan a la misma finalidad. Siendo un arte marcial de origen, cada uno de los movimientos de la forma del Tai Chi Chuan es una técnica. A diferencia de las técnicas de los estilos externos, las aplicaciones marciales del Tai Chi Chuan están reforzadas por la potencia interna. Cada golpe del Tai Chi Chuan, por lo tanto, es una descarga de toda la potencia energética cultivada. Se ha infravalorado su efectividad marcial, quizás sea por la apariencia de sus movimientos tan relajados. Precisamente es a través de esta relajación consciente, que el practicante logra liberar la potencia interna de modo contundente como una técnica marcial cuando ha alcanzado un gran cultivo del Chi y un total dominio de los movimientos de la forma.
La Espada
El dominio de las armas en Tai Chi Chuan nos ayuda a la práctica de la mano vacía y a verla como una extensión de nuestro cuerpo. Es bien conocido el proverbio chino que reza: Cien días para dominar el Sable, mil días para dominar la Lanza, diez mil días para dominar la Espada. Dentro del armamento tradicional del Tai Chi Chuan, este dicho refleja la dificultad que entraña el manejo de la Espada recta. No es de extrañar entonces que fuese considerada un arma superior que daba prestigio a quien la llevase. Caballeros y sabios taoístas solían portarla a la espalda. Los trabajos básicos de la Espada coinciden en todos los estilos: pinchar, cortar, envolver, deslizar y desviar. A diferencia de una forma externa de Espada que se realiza con saltos acrobáticos, posiciones extremadas y giros vertiginosos, la forma interna enfoca el sentido en transmitir el Chi al arma, La ejecución de sus movimientos es más pausada y circular. Hay que llevar la idea de prolongar el recorrido del Chi a toda la Espada convirtiéndola en una extensión de nuestro brazo. En la forma de Espada de Tai Chi Chuan, la protagonista absoluta no es el arma en sí, sino el sentido marcial de cada uno de los movimientos de la forma llevado por la manifestación energética de nuestro Chi. El dominio de la Espada requiere mucho la fortaleza articular de la muñeca. Muchos movimientos exigen un buen trabajo de transición de esta articulación. También juega un papel esencial las diferentes formas de empuñar la Espada según los giros. De este modo podemos conseguir establecer una conexión consciente del flujo energético entre nuestro cuerpo y el arma, transformando este objeto en el mejor conductor de nuestra energía.
Desempeño en las prácticas
San Tsai - los Tres niveles y sus fases:
1ª Etapa y sus fases de desarrollo:
*Relaja los tendones y tejidos, y vigoriza la sangre.
En la primera etapa, primero se relaja la zona de los hombros a los dedos de las manos, segundo se relaja la zona de la ingle al punto Yong Quan en el centro del pie, y tercero se relaja la zona del punto Wei Lu en el coxis al punto Ni Wan en la Coronilla de la cabeza...
Eliminar los tres errores:
Todo el mundo es consciente de estos tres errores, y el remedio es sencillo y está fácilmente a mano. Muy frecuentemente se deben a la persistencia de los malos hábitos y a la falta de voluntad para rectificarlos...
Los tres factores:
En el Tai Chi hay tres factores de máxima importancia: la enseñanza correcta, la perseverancia y el talento natural. De los tres, la enseñanza correcta (el método adecuado) es el más importante. Sin esto, incluso un estudiante de gran talento natural que trabaje al límite de su resistencia, fracasará. De otro lado, si se recibe una instrucción correcta, la perseverancia conducirá al éxito incluso con un talento natural inferior a la media. En esencia, dos de los tres factores (enseñanza correcta y perseverancia), son requisitos indispensables para tener éxito…
Las tres valentías:
Los que quieren aprender Tai Chi Chuan lo hacen generalmente por las siguientes razones: unos porque son de constitución débil o tienen diversas enfermedades; practican para sanarse. Otros por que les gustaría saberse defender de combates inesperados. Aun otros por curiosidad, e impresionados por sus maravillosas cualidades; estudian para encontrar el significado en sus principios. Además de todos estos los hay que vienen por los demás; siguiendo la corriente, y que en si mismos no tienen ninguna constancia. Con ellos no va esto. Cuando se habla de valentías, se dirigen a los que están dispuestos a poner Kung-Fu (puro trabajo)-(Interno); a ellos se dirigen estos párrafos:
La valentía de tener dolor: Si una persona tiene miedo de pasar dolor, no hay esperanza de progreso. En los Clásicos de Tai Chi Chuan se dice: "La raíz está en el pie". Si una persona tiene miedo de pasar dolor, significará que el pie no puede dejarse hundir en tierra para crear raíz. No hay duda tampoco de que ese tipo de dolor es beneficioso para nuestro órgano del corazón y para el desarrollo del cerebro…
La valentía de sufrir pérdidas: Uno de los principios básicos del Tai Chi Chuan es renunciar a uno mismo para seguir a los demás. Se da por hecho que ceder y seguir al otro significa perder. Por esto en el primer capitulo del libro "Los Trece Capítulos" se dice que uno tiene que aprender a perder. ¿Cómo se aprende? Escuchando el ataque del otro, no sólo sin resistirse sino ni tan siquiera intentando contraatacar…
La valentía ante la violencia: Lao Tse decía de un niño solito en la jungla que: "El cuerno del rinoceronte no le dañará; las garras del tigre no le destrozarán y las armas afiladas de un soldado no tendrán donde clavarse. Todo porque el niño no tiene el concepto de la muerte". También decía: "No hay nada bajo el cielo que ceda más y sea más adaptable que el agua, y aun así, cuando ataca a cosas más fuertes siempre las vence". Y de nuevo dice: "Lo más suave bajo el cielo vence a lo más fuerte". No esta hablando de cosas violentas como el rinoceronte, el tigre o el soldado armado, enfatiza la cualidad del agua diciendo que nada puede triunfar sobre lo más flexible. Esto es lo que significa: "Si no tengo cuerpo, ¿cómo puede nada dañarme?". No importa cuan violentas sean las armas que se alzan contra mí, ellas no son la amenaza…
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La Sala de la Felicidad
"… Que el verdadero
afecto y feliz concurrir moren en esta sala. Que corrijamos aquí nuestros
errores pasados y perdamos la preocupación por el yo. Con la constancia de los
planetas en sus cursos o del dragón en su camino envuelto en nubes, nos dejen
entrar en la tierra de la salud y de ahí en adelante caminar dentro de sus
fronteras. Que nos fortifiquemos contra la debilidad y aprendamos a confiar en
nosotros mismos sin un solo momento de desliz. Entonces, nuestra resolución se volverá
el aire que respiramos y el mundo en que vivimos; y seremos tan felices como un
pez en aguas claras…”
*Nombre y comentario de Cheng Man Ching a la Sala de su Escuela en New York.