Esquina1 Esquina2

SHIATSU PATAGONIA

DIGITOPUNTURA JAPONESA 
Sistema Masunaga



REIKI Sistema USUI

 
Certificado por Alianza Argentina de Maestros de Reiki   



Mar del Plata - Buenos Aires - Argentina


ESTAR BIEN ES POSIBLE



  NACIMOS EN LA PATAGONIA, CRECEMOS EN TODO EL PAIS



Guillermo E. Tartaglia 

223-155395834




  Página creada el 16 de agosto de 2009

Qué es la Gimnasia Energética Japonesa

GIMNASIA ENERGÉTICA JAPONESA

Es una gimnasia suave que se puede aplicar a la vida cotidiana, fortalece la forma física, alivia el dolor de espalda, es un entrenamiento suave para los músculos, ANTI EDAD y relajación por medio de una gimnasia saludable.

Basada en la medicina tradicional china, no requiere de entrenamientos previos para iniciar su práctica.

El flujo correcto del KI o energía en medicina oriental es la escencia de nuestra salud y de nuestra enfermedad. Todas las especialidades creadas por la medicina oriental, como el SHIATSU, el Tai Chi o el Chi Kung... tienen el mismo objetivo: mantener esta fuerza vital en equilibrio.

Estos estiramientos Zen pretenden armonizar los desequilibrios producidos por el estrés, la mala alimentación o los problemas personales, gracias al correcto fluído del KI por los meridianos. Esta gimnasia Zen actúa en las zonas en las que existe una sobrecarga o un deficít de energía vital (KI), reequilibrándola.
El trabajo corporal de los estiramientos Zen se realiza a través de la llamada relación energética, basada en los doce canales primarios o meridianos que conectan los órganos y hacen fluír la energía (el KI) del interior hacia el exterior.
Trabajando en seis líneas distintas, puede equilibrarse la energía vital de esos meridianos.

Los ejercicios son suaves, fáciles de realizar en cualquier momento y resultan apropiados para todos/as. Bastan diez minutos de práctica diaria para compensar el KI del organismo, sintiendo los puntos en los que la energía puede bloquearse e incidiendo en ellos para conseguir el ansiado equilibrio vital.

Cuando hay acumulada demasiada energía, se nota mayor tensión muscular al realizar el ejercicio. Cuando se siente exesiva soltura, en cambio, indica carencia energétca.

La práctica regular de estos estiramientos no sólo permite localizar la energía bloqueda, sino que puede prevenir que eso suceda.

EJERCICIOS QUE EQUILIBRAN TU ENERGÍA INTERIOR.

Cada uno de estos movimientos envuelve una pareja de meridianos.
Si se nota tensión al realizar el ejercicio, indica execeso de energía en ese punto.


Si desea ampliar esta información puede concurrir a una clase gratuita consulte los días de práctica el telefono


cel: (0221) 15-6547672
shiatsupatagonia@yahoo.com.ar


Guillermo E. Tartaglia

Ejercicio A: intercambio/eliminación:



Poniendo las palmas de las manos hacia atrás, con los brazos extendidos y unidas por los pulgares, extienda y oponga los dedos al máximo de sus posibilidades. Al lograr esa posición de los brazos, trate de llevarlos lo más hacia arriba posible, mantenga las rodillas sin flexionar aunque no tensas, doblando el torso por la cintura y apoyando el peso del cuerpo sobre la base de los dedos de los pies, imaginando que la mayor parte del mismo recae sobre los dedos pequeños.

Lograda la posición, comience a respirar. Al inspirar notará líneas de tensión en la parte posterior de las piernas, en el abdomen, en la espalda y en los brazos. Trate de aprender a distinguir lo que son líneas de esfuerzo muscular de lo que son líneas de flujo del ki . Estas últimas comenzarán a sentirse como un cosquilleo a medida que crece la práctica y a medida que adquiere flexibilidad, no necesitando gran esfuerzo muscular para lograr la posición.

Aproveche la diferencia entre inspiración y espiración, tensando y aflojando, aprovechando la inspiración para distinguir el ki y la espiración para aumentar la flexión de su cuerpo y al mismo tiempo, mentalizar el fluir de la energía desde el hara hacia brazos y piernas.

En estos ejercicios jamás hay que forzar ni tensar el cuerpo evitando los clásicos y contraproducentes rebotes que suelen enseñar en los gimnasios.
Es de utilidad en este tipo de ejercicios, imaginar que uno es siempre estirado desde el exterior en la dirección del esfuerzo, ya sea por otra persona o por fuerzas gravitatorias o magnéticas y que el cuerpo se resiste a las mismas manteniéndose en equilibrio.

En este ejercicio hay que realizar unas cinco respiraciones completas, manteniendo la posición. Al finalizar, retornar lentamente a la posición erguida inicial. El par de meridianos que se activa y normaliza mediante esta postura es el del pulmón y el del intestino grueso , correspondiente a las funciones de intercambio y de eliminación respectivamente.

Ejercicio B: ingestión/digestión:



En la mayoría de los casos este es un ejercicio dificultoso para los principiantes y en particular para los hombres. Se inicia en posición de "arrodillado con las rodillas separadas un ancho de caderas”.

A partir de esta posición inicial, comenzar a inclinarse hacia atrás lentamente tanto como sea posible, ayudándose con las palmas de las manos apoyadas en el suelo justo a continuación de las plantas de los pies. La postura completa se logra al llegar a apoyar en el suelo la espalda y la nuca, sin separar demasiado ni elevar las rodillas.

Al llegar al suelo con la espalda y los hombros, si puede, estire los brazos por sobre la cabeza, entrelace los dedos y gire las palmas en sentido contrario. Si no puede alcanzar esta posición, confórmese con la de máximo estiramiento posible hacia atrás sin forzar.

Lograda esta posición, comience a realizar cinco respiraciones. Al inspirar notará líneas de tensión en la parte delantera del torso, a lo largo de la columna y a ambos lados de los brazos. Es fundamental en este ejercicio no separar demasiado las rodillas pues dejarán de trabajar los meridianos del estómago y del páncreas correspondiente al par funcional ingestión y digestión .

Ejercicio C: integración/conversión:


La posición inicial para este ejercicio es sentado en el suelo, con las rodillas dobladas hacia los costados y flexionadas y tomándose las plantas de los pies con las manos. A partir de esta posición inicial, atraer los dedos de los pies hacia sí y al mismo tiempo, inclinarse al máximo hacia el frente, tratando de tocar idealmente los dedos de los pies con la frente, y tratando al mismo tiempo que los muslos se mantengan sobre el piso.

Desde esta postura, comenzar el ejercicio realizando cinco respiraciones. Al inspirar notará líneas de tensión en el interior de los brazos y de las piernas. El par de meridianos que se activa y normaliza con este ejercicio es el del corazón y el del intestino delgado correspondiente al par funcional integración y conversión .

Ejercicio D: vitalidad/purificación:



La posición de partida para este ejercicio es de sentado con las piernas estiradas mas no tensas, hacia adelante, manteniendo en lo posible el máximo contacto de la parte posterior de las piernas con el piso. Dóblese hacia el frente la parte superior del cuerpo, extendiendo los brazos hacia los pies pero sin necesidad de tocarlos, cuidando especialmente de invertir las palmas de las manos de modo que los pulgares queden hacia fuera, girando también los brazos hacia afuera.

A partir de esta postura, comience el ejercicio realizando las cinco respiraciones tratando de inclinarse lo máximo posible hacia el frente cuando se espira. Al inspirar sentirá líneas de tensión desde la cintura hacia los pies. Debe tratar de recoger los pies de manera que los dedos se acerquen a la cabeza y estirar al máximo los brazos con lo que sentirá líneas de tensión, que partiendo de las manos llegan hasta los pies. Este ejercicio activa y equilibra el par de meridianos vejiga y riñón que se corresponde con el par funcional vitalidad y purificación .

Ejercicio E: circulación/protección:



La postura inicial para este ejercicio es similar a la anterior pero cruzando las piernas en posición de loto , de medio loto o simplemente de meditación zen. Intente colocar cada uno de los pies sobre el muslo opuesto o al menos uno de ellos. Si no puede, será suficiente cruzar ambas piernas sobre el piso. Tenga presente que debe intentar acercar lo máximo posible las rodillas al piso, pero sin forzarlas.

Cruce los brazos de forma tal que tomen las rodillas opuestas, teniendo en cuenta que el brazo que corresponda a la pierna más elevada será el que cruce por encima al otro. Ahora, dóblese lo más que pueda tratando de acercar la frente al piso ayudándose para ello con los brazos dejando la cabeza colgando.
A partir de esta posición realice cinco respiraciones y notará que al inspirar profundamente se forman líneas de tensión a lo largo de la espalda y por la parte externa de las extremidades mientras que por la parte interna sentirá también tensiones. Las externas, se corresponden con el meridiano del triple calentador y las interiores con el meridiano de circulación - sexualidad o constrictor del corazón . Esta postura activa y equilibra las funciones de circulación y protección correspondientes a esos meridianos.

Ejercicio F: almacenamiento/distribución:



La posición inicial de este ejercicio es sentado, con las piernas separadas a su máxima extensión, manteniendo las rodillas sin flexionar y tratando que la parte interior de las piernas estén en contacto con el piso. Luego, entrelace las manos por encima de la cabeza e invierta las palmas colocándolas hacia arriba. Ahora, debe comenzar a flexionarse por la cintura hacia uno de los lados, pero manteniendo la posición del torso al frente.

A partir de esta posición, realice tres respiraciones completas para cada lado aprovechando la espiración para incrementar el ángulo de flexión hacia el lado que corresponda. Este ejercicio activa todo lo que hace a las decisiones internas del cuerpo, de almacenamiento y de distribución ,
gobernadas por los meridianos de la vesícula biliar y del hígado .


Enviar email

contador de visitas
Esquina3 Esquina4

pagina web gratis