ESTRÉS 
Al igual que la ansiedad, el estrés puede ser positivo, saludable e incluso estimulante. No obstante, el estrés es un importante factor de riesgo tanto para nuestra salud física como para nuestra salud mental ya que puede afectarla y alterarla a través de distintas formas y mecanismos que pueden implicar la precipitación de la ocurrencia de un determinado trastorno,afectando el curso de una enfermedad, generando nuevas fuentes de estrés produciendo malestar físico y psíquico, reduciendo nuestro malestar y calidad de vida, …. Actualmente, existen muchas enfermedades crónicas, así como problemas psicosomáticos y emocionales, que se han dado en llamar “enfermedades del estilo de vida” en base a los factores de riesgo que caracterizan nuestra vida en la sociedad actual. Algunos de dichos factores son: las condiciones laborales, el tráfico, los sucesos vitales, el agobio por la falta de tiempo, abuso de drogas o alcohol, dieta inadecuada, ruptura de la estructura familiar tradicional, pobres relaciones sociales, ...). Igualmente, el estrés se puede producir por sucesos vitales (muerte de un familiar, divorcio, diagnóstico de una enfermedad grave, despido laboral,…) o por contrariedades cotidianas (demandas irritantes, frustrantes y estresantes que caracterizan las interacciones diarias). El resultado es un estado más o menos crónico de estrés que conlleva ala alteración de la salud de forma directa (cambios fisiológicos,comportamentales o emocionales) o indirecta (conductas no saludables) que se pueden manifestar a través de síntomas como: aumento del ritmo cardíaco, sudoración, cansancio y/o dificultad para dormir, tensión muscular (sobre todo en cuello y hombros), dolor de cabeza, impaciencia, sentirse irritable y fácilmente irascible, pérdida del apetito o comer en exceso, mayor consumo de alcohol, tabaco o sustancias tóxicas y desasosiego, entre otros. TRATAMIENTO
Nuestro tratamiento de este tipo de trastornos se basa en el desarrollo de habilidades cognitivas y conductuales eficaces para la persona de forma que sea capaz de afrontar la ansiedad o el estrés ya que podrá establecer un control sobre las situaciones conflictivas que le producen malestar. Una de las técnicas más eficaces para su obtención, a parte de la terapia que pueda ser necesaria, es la relajación con la que se pretende conseguir que la mente contribuya a mejorar la calidad de vida de las personas a partir de la distensión muscular y la calma interior que producirá un estado de tranquilidad, sosiego, bienestar y felicidad..
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