HISTORIA En todos los deportes hay alguna historia que contar y en el trial hay muchas historias agradables, esta es una de ellas. En algunas zonas de España la tradición trialera es grande, pero nos tenemos que situar en una zona y una época donde el ser trialero era ser un bicho raro, estabas solo y había que luchar contra viento y marea, con unos recursos escasísimos y sin ninguna ayuda. En León, y más concretamente en Ponferrada (El Bierzo), comenzó esta historia allá sobre el año 1978 en un taller de motos, que por aquel entonces tenía la representación de la marca Montesa y estaba regentado por D. Angel Prieto y por su hijo Sebastián Prieto, Sebas para los amigos. D. Angel Prieto ya supo, algunos años atrás, inculcar a su hijo el amor por el trial siendo además el impulsor de los primeros triales que se celebraron en la ciudad de Ponferrada. Sebas , aparte de aprender mecánica de su padre y probar inventos trialeros, como la horquilla neumática, ya corría triales, tenía un buen nivel de pilotaje que aprendió, en parte de su padre y en parte de manera muy autodidacta, y comenzó a enseñar a algunos pilotos.
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