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El método pilates puede ser ejercitado por niños desde los ocho o nueve años en adelante. Deben ir haciendo progresivamente los ejercicios más sencillos o los llamados elementales. Ya que la mayoría de los ejercicios pilates, no realizan presión sobre la columna, como por ejemplo algunos ejercicios de musculación, el método pilates no tiene contraindicaciones para su uso como gimnasia infantil.
Los ejercicios de equilibrio son perfectos para que el niño muscule de forma dinámica y aprenda a equilibrar y conocer su cuerpo en constante cambio.
Los ejercicios posturales son lo que más indicaría para estas edades. Muchos de los problemas de espalda son debido a malas posturas tanto en el colegio como viendo la tele o estudiando. Los niños de las zonas urbanas pasan muchas más horas sentados que haciendo otras actividades. El cuerpo humano no está hecho para estar sentado, es más, la columna soporta más presión cuando uno está sentado en una silla que cuando se encuentra de pie.
Los niños y las niñas tienen un grado de flexibilidad mayor que un adulto, pero a la vez tienen mayor facilidad de lesión si los trabajos de estiramientos superan la capacidad de recuperación de sus tendones y de sus musculos. Los trabajos de flexibilidad tienen que hacerse con cuidado y sobretodo conociendo las limitaciones de la edad. Pero con una progresión adecuado y una musculación paralela un niño de diez u once años puede llegar a tener un grado de movimiento articular increíble. Solo tenemos que ver a las jóvenes de gimnasia deportiva para darnos cuenta de lo que es capaz de realizar un niño o una niña.
Los trabajos de desarrollo muscular harán más por solucionar los problemas de espalda, la famosa escoliosis por ejemplo, que las clases de higiene postural. Es más fácil hacer que un niño o niña tenga una espalda musculada y esta misma musculatura proteja de las desviaciones, que intentar cambiar durante las 24 horas del día las posturas que coge el niño cuando está sentado. Por naturaleza un niño tiene que tener musculatura, no como los niños sedentarios de hoy en día que solo el peso de la mochila termina modificando la estructura de su columna vertebral. Menos preocuparse por si es mejor la mochila o el carrito para llevar los libros al colegio y mas preocuparse por la musculatura de la espalda. Por Javier Solas. 
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