"Muchos aficionados creen que
para desplegar sus habilidades
tácticas necesitan plantear una
apertura bien compleja
No necesariamente.
El estilo que
define el juego de un determinado
ajedrecista es completamente
independiente de las aperturas
que emplee.
Hay quienes siguen fielmente el
curso de la teoría quienes la
rechazan frontalmente o quienes
son teóricamente originales,
pero con independencia de cual
sea la postura que asumamos de
cara a la teoría , nuestro estilo
puede ser cauteloso ,moderado,
posicional táctico, etc.
En la presente partida, tenemos
la oportunidad de ver en acción
al legendari Alexander Alekhine,
bien conocido por sus excelentes
dotes tácticas.

La partida
parte de una apertura bastante
tranquila, pero vemos como
pronto Alekhine comienza a
molestar a su rival, hasta derrotarlo
con facilidad. Es de resaltar
que su oponente, Rubinstein, era
también uno de los fuertes
maestros de la época.
1.d4
La jugada con la que Alekhine
solía comenzar también sus partidas,
por lo cual el terreno será
familiar para ambos.
1...Cf6
Y cabe recordar que en aquellos
tiempos, la absoluta simetría
(léase el Gambito de Dama) era
una de las aperturas más frecuentes.
La jugada del texto es
más moderna y flexible, ampliamente
más popular en los tiempos
actuales.
2.c4
También 2.Cf3 es posible, pero
indudablemente menos flexible.
2...e6
Las negras buscan la sólida
Nimzoindia. Con 2...g6 quedarían
abiertas las puertas a la India
de Rey o la Grunfeld.
3.Cf3
No es una cobardía, todo lo contrario,
una mayoría de_ grandes
maestros prefieren jugar contra
la India de Dama y no contra la
Nimzoindia.
3...b6
Todavía había tiempo de transponer
al Gambito de Dama con
3...d5 e incluso a la Indo Benoni
con 3...c5, pero la jugada de la
partida es la más habitual.
4.g3
En el momento de jugarse esta
partida, determinadas líneas
ultramodernas como 4.a3 no
eran conocidas. Con todo, la
variante con 4.g3 mantiene su
vigencia, sólo que actualmente
ha sido reforzada después de
profundos análisis.
4...Ab7
Este tipo de jugada no debe
nunca demorarse, salvo algún
imprevisto de gran prioridad,
como que nos ataquen alguna
pieza, etc. Si intentamos hacer
un fiancheto y movemos un
peón, en la próxima jugada
sacamos nuestro alfil._
5.Ag2
De forma idéntica, aquí aplica lo
dicho en el comentario anterior.
5...Ab4+
Es una válida opción, aunque
más sólida se considera 5...Ae7.
Más adelante entenderemos algo
mejor este jaque tempranero.
6.Cbd2
También es buena 6.Ad2. La
textual es más ambiciosa, porque
aspira a obtener la pareja de
alfiles.
6...0-0
Es un momento muy apropiado
para enrocar.
7.0-0
Y las blancas así lo entienden
también.
7...d5
Las negras se posicionan en el
centro, es un plan estándar.
8.a3
Las blancas a lo suyo, es el
momento de atacar al intruso y
definir sus intenciones.
8...Ae7
Puede parecer ahora que el
jaque fue una pérdida de tiempo,
pero un examen más cuidadoso
nos permite apreciar que a consecuencia
del jaque, el caballo
blanco debió salir a d2 y no a c3,
su casilla natural en este tipo de
posiciones.
9.b4
Este avance entra también dentro
de lo habitual, al igual que lo
hubiera sido el más tímido 9.b3,
con determinadas virtudes posicionales.
La idea detrás de todo
esto es en realidad simple, con el
caballo en d2, el alfil debe salir
por b2 y hay que abrirle paso.
9...c5
Las negras necesitan efectuar
esta jugada para liberar su
juego. Puede verse ahora en el
diagrama, que pese a los escasos
movimientos que han tenido
lugar, la partida se encuentra en
un momento de apertura crucial,
en el cual ambos contendientes
disputan palmo a palmo la
supremacía central.
10.bxc5
De una forma u otra, los cambios
se iban a producir, eran inminentes,
de un bando o de otro.
10...bxc5
La respuesta natural
11.dxc5?!
Como estos cambios no están
prácticamente alterando la
simetría de la posición, cualquiera
pudiera pensar que a la
larga serán intrascendentes.
Apreciación errónea. Una vez la
posición se haya estabilizado, lo
principal será ver el despliegue
de las piezas, quién de los dos
ha logrado situarlas en los lugares
de más alcance, de más
relevancia.
Es por ello que este cambio
específico no es bueno. Está
simplemente provocando que el
alfil rival se posicione en la fuerte
casilla c5, desde donde apunta
peligrosamente hacia el enroque
blanco. 11.Ab2 era la jugada
adecuada, manteniendo el
equilibrio de la posición.
11...Axc5
Por supuesto, las negras ni se lo
piensan para recapturar su peón
de esta forma tan conveniente.
12.Ab2
No se podía esperar más para
poner el alfil en juego.
12...Cbd7
Las negras completan su desarrollo.
Evidentemente la apertura
les ha ido muy bien, al no padecer
de carencias de desarrollo, ni
falta de espacio, ni estar sujetas
a amenazas directas o incluso
indirectas.
13.Ce5?!
Otra jugada inexacta. Objetivamente,
la posición ya no era
igual, pero después de 13.cxd5
Axd5 la ventaja negra sería
apenas milimétrica, dada la estructura
simétrica de la posición.
13...Cxe5
Las negras no titubean ante el
cambio. Como consecuencia, el
caballo blanco en e5 será sustituido
por un frágil alfil.
14.Axe5
Por supuesto.
14...Cg4!
¡Las negras comienzan a molestar
15.Ac3
La mejor opción, otras serían
claramente peores.
15...Tb8
Esta jugada tranquila esconde
muchas ambiciones tácticas,
aunque no es nada claro que sea
mejor que 15...Dc7 o incluso
15...Tc8 que eran también posibilidades
atrayentes. La idea es
dar protección al alfil en b7, para
poder movilizar al peón en d5 y
al mismo tiempo, ubicar la torre
en una columna que quedó
recientemente abierta.
El toque táctico se nota en el
ambiente, con la sombra del
sacrificio en f2 al acecho.
16.Tb1?
Una de esas descuidadas jugadas
que hacemos rápidamente,
que reciben el nombre familiar
de "jugadas mecánicas". En esta
partida, resulta ser un importante
error. Otras dos posibilidades
daban lugar a variantes tácticas
cuyo cálculo era necesario: a)
16.cxd5 Axd5 17.e4 (17.Axd5
Dxd5 18.Cf3 De4 y las negras
están mejor) 17...Cxf2
18.Txf2
Axf2+ 19.Rxf2 Db6+ 20.Rf3
Aa8 con posición incierta donde
resalta el rey inseguro blanco.
b) 16.e3 Dg5 y las negras están
muy bien. c) 16.Cb3 Cxf2
17.Txf2 Axf2+ 18.Rxf2 dxc4
19.Dxd8 Tfxd8 20.Cd2 Axg2
21.Rxg2 y en este final las
negras están bien, pero de ahí a
ganar va un largo trecho.
16...d4!
Un avance tempestuoso que
abre la diagonal central, ataca al
alfil en c3, crea una mejor
estructura de peones y plantea
también muchas amenazas.
17.Txb7?
Es común que en el ajedrez, a un
error sigue otro. Este último es
ahora decisivo. El mal menor se
producía después de 17.Ab4
Axg2 18.Rxg2 Dc7 aunque la
posición blanca es realmente
pobre desde un punto de vista
estratégico, con sus peones
débiles en a3 y c4, además de la
masa central de peones que se
les viene encima.
17...Txb7
Esta secuencia de cambios terminará
de forma inesperada para
las blancas.
18.Axb7
Hasta aquí todo normal pero ....
18...Cxf2!?
La jugada que nadie previó y que
en su momento se consideró
como una brillante solución táctica
que dejaba sentenciada la
partida. Sin embargo, un chequeo
con el ordenador revela
que existe otra solución, tan
simple y brillante, pero más
efectiva. 18...dxc3
19.Ce4
Ce3
20.£xd8 (a cualquier otra
las negras capturan la torre)
20...Txd8 21.fxe3 (si la torre
mueve, entonces c2 seguida de
Td1+) 21...Axe3+ 22.Rg2 c2
ganando fácilmente.
19.Rxf2
Pierde sin remedio. La mejor
defensa era 19.Aa5 Cxd1
20.Axd8 d3+ 21.e3 Cxe3
22.Ag5 Cxf1+ 23.Rxf1 Tb8
seguida de 24...f6 ganando.
19...dxc3+
¡Por supuesto
20.e3
Otra debilidad voluntaria aunque
20.Rg2 cxd2 era igual de mala
para las blancas.
20...cxd2
Con buen juicio las negras optan
por mantener las damas sobre el
tablero, evitando un final de alfiles
de diferente color y vislumbrando
un ataque demoledor
sobre el rey blanco.
21.Re2
Se amenazaba 21...Dd3.
21..Db8
Gana tiempo al atacar el alfil y se
prepara para un poco más adelante
traslar la dama a la fuerte
casilla e5.
22.Af3
A estas alturas ya no importa
mucho si aquí o a g2.
22...Td8
La ventaja negra es aplastante,
peón de más, fuerte peón pasado,
mejor estructura, mejor rey y
mejor no seguir citando cosas.
23.Db1
Las blancas buscan el cambio de
damas, que aliviaría sus problemas.
23...Dd6
Por supuesto que a e5 era igual
de fuerte o todavía más.
24.a4
Para salvar a ese infante, pero
ello no tiene la menor relevancia.
24...f5!
Dando comienzo a la fase final
de la partida.
25.Td1
Manteniendo la guardia sobre la
eventual coronación de este
peón.
25...Ab4
Por si acaso, las negras refuerzan
su custodia antes de
emprender posteriores acciones.
26.Dc2
A estas alturas no hay nada
mejor que sugerir.
26...Dc5
La jugada natural posicional de
bloqueo.
27.Rf2
Haciendo tiempo.
27...a5
Reforzando.
28.Ae2
Era mejor seguir repitiendo con
el rey, a la espera del mazazo
final.
28...g5!
Una vez que las negras han
consolidado pacientemente su
posición, se lanzan al remate.
29.Ad3
Era igual cualquier cosa.
29...f4 0-1
Las blancas abandonan."
fuente :
Peon de Rey , revista de ajedrez