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Murciélagos de Salamanca
Conservación y estudio de los murciélagos salmantinos
Todo sobre el tema

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SALAMANCA  SITUACIÓN GEOGRAFICA Y LIMITES

La provincia de Salamanca se halla situada entre los 40º 15´ y  41º 20´ de latitud Norte y los 5º 6´ y 6º 56´ de longitud Oeste. del meridiano de Greenwich. Cuenta con una extensión de 12.336,39 kilómetros cuadrados, limitando al  Norte con las provincias de Zamora y Valladolid, al Sur con las de Ávila y Cáceres, al Este con Ávila y al Oeste con Portugal.

Está dividida en cuadriculas UTM (Universal Transverse Mercator) de 10 X 10 Kms. cada una. Tiene un total de 167 cuadriculas, aunque al pasar por su centro el huso UTM que divide las zonas  29T y 30T, un 49,1% de ellas son menores en su extensión a los 100Kms2

Mantiene una clara subdivisión paisajística  dominada por dos cauces fluviales, el Duero con su afluente el Tormes y el rio Tajo en su límite sur; entre ambos cauces hay una penillanura central con un aprovechamiento agro-ganadero y una cadena montañosa en toda su vertiente sur. Esta  heterogeneidad facilita la presencia de mamíferos tanto de procedencia mediterránea como eurosiberiana.

 

RELIEVE

Dentro de la provincia, se distinguen dos zonas claramente delimitadas, la montañosa del sur, formada por la parte septentrional del Sistema Central, y la penillanura del centro-oeste, donde cabe destacar los valles de los ríos Duero, Águeda, Huebra, Uces y Tormes.

La superficie provincial se distribuye según los siguientes intervalos de altitud:

o        Terrenos situados a menos de 600 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.): 519km2 (42%).

o        Terrenos situados entre 600 y 800 m.s.n.m.: 4639km2 (37.6%).

o        Terrenos situados entre 800 y 1000 m.s.n.m.: 6353km2 (55.5%).

o        Terrenos situados a más de 1000 m.s.n.m.: 854km2 (6.7%).

En las zonas del sur y de este a oeste, las primeras estribaciones se sitúan entre Alaraz y Gallegos de Solmirón, llegando a 950-1.000 m.s.n.m.; incluso a 1.343 m.s.n.m.; en el alto Picarojo (Sierra de Vacimuelle y Narrillos). De ahí desciende hasta los 994 m.s.n.m.; en el Puente del Congosto dando entrada al río Tormes. Se eleva de nuevo hacia el sur entrando ya en la Sierra de Béjar, y desde el cerro Arrebatacapa (1.227 m.s.n.m.) divergen dos ramales, uno al norte y otro al sur. La rama sur forma la cuenca del Alagón con pendientes sumamente abruptas del  50% - 60%.  Se alcanzan los 1.400 m.s.n.m.,  en la Sierra Carbonera descendiendo posteriormente en el paso del Alagón hacia las Hurdes. El Pico de Francia (1.723 m.s.n.m.) es el más elevado de la Sierra de Francia, aquí se sitúa la divisoria entre las cuencas  del  Duero y Tajo.  Esta sierra se ramifica en tres direcciones. Una forma  la  Sierra de Valdelafuentes (1.123 m.s.n.m.; en el Carazo), la Sierra Peronilla y Sierra de la Silla (800 m.s.n.m.). Por el noroeste de la Sierra de Torralba (854 m.s.n.m.) y la de Camaces (814 m.s.n.m.). En dirección norte y este se extiende la penillanura provincial. La segunda rama forma la Sierra de Gata bordeando todo el sur con un máximo de 1.450 m.s.n.m. Sigue la Sierra de La Conchera (1.570 m.s.n.m., Pico de La Conchera) descendiendo hasta 920 m.s.n.m., en el Puerto del Pico. De ahí vuelve a elevarse hasta su entrada en Portugal por la Sierra de las Mestas (1.500 m.s.n.m., en Pico Galán).

En la Sierra de Béjar se hallan las cumbres más altas de la provincia, concretamente en el Pico de El Calvitero (2.425 m.s.n.m.) descendiendo hacia el Puerto de Béjar con 830 m.s.n.m., y ascendiendo de nuevo a 1.227 m.s.n.m.; en el Cerro de Arrebatacapa. La Sierra de Béjar se extiende por Fresnedoso, Nava de Béjar y Fuentes de Béjar (1.100 m.s.n.m.), de ahí hacia el Pico del Lobo (1.015 m.s.n.m.) en Frades de la Sierra y el Pico de Sierra Gudina (1.189 m.s.n.m.) en Las Veguillas. Hacia el sur destaca Linares con el Pico de la Sierra Chica (1.260 m.s.n.m.) que se une hacia el oeste con la Sierra de las Quilamas (1.373 m.s.n.m., El Codorro) enlazando con la Peña de Francia.

La mínima altitud provincial se localiza en el muelle Vega de Terrón  sobre el Duero en la Fregeneda, con 130 m.s.n.m. En términos generales la altitud media de todo la provincia de Salamanca es de 800 m.s.n.m.

 

 

GEOLOGIA Y GEOMORFOLOGIA

Geológicamente la provincia de Salamanca presenta un origen muy antiguo, datándose  materiales geológicos ligados a la orogenia hercínica durante el Carbonífero (280 millones de años).

En la zona de estudio aparecen representadas 2 de las 3 unidades estructurales geológicas presentes en el espacio castellano leonés  (Macizo ibérico, orla mesozoica y Cuenca Terciaria del Duero). Así, los terrenos más antiguos se corresponden al zócalo paleozoico de la meseta originada durante la orogenia hercínica que aparecen  en  el Oeste y Sur de La misma, mientras que el centro y zona oriental están formados por materiales y depósitos originados durante el Terciario Superior y el Plioceno-cuaternario. De esta forma se distinguen teniendo en cuenta los factores geológicos y topográficos las siguientes unidades geomorfológicas.

Unidades de sustrato Paleozoico

o        La comarca natural de Las Arribes, que está formada por una serie de valles encajados por los que discurre el rio Duero y los tramos finales de sus afluentes (Águeda, Huebra, Tormes  y Uces).

o        Las  sierras del sur de salamanca, que sirven de limite divisorio entre las cuencas del Duero y del Tajo. De este a oeste se distinguen las sierras de Béjar, de Francia y de Gata.

o        Las penillanuras del oeste de la provincia que forman las comarcas del Campo de Ledesma, Campo de Vitigudino, El Abadengo, Campo de Argañan y Campo de Azaba.

Unidades de sustrato sedimentario ( Cuenca sedimentaria del Duero).

Se localizan en el cuadrante nororiental de la provincia y forman las comarcas de La  Armuña

Campo de Alba y Campo de Peñaranda, además de otros relieves más o menos suaves en el

Centro de la provincia ( Campo Charro) .

 

 

 

 

EDAFOLOGIA

De  forma general se pude decir que sobre el bloque paleozoico predominan las asociaciones de suelos formados por cambisoles húmicos  y  districos y sobre los materiales cenozoicos los luvisoles, si bien el relieve, el clima, la vegetación y la acción del hombre han provocado que exista un complejo mosaico edáfico. El mapa de suelos de Castilla y León  (García Rodríguez, Cood. 1998) establece las unidades de suelos más frecuentes  en cada  comarca.

 

Comarcas  de la provincia de Salamanca

Tipos de suelos más importantes

 

Campo de Vitigudino

Cambisol dístrico

Cambisol húmico

Cambisol gleico

 

Campo de Ledesma

Cambisol  húmico

Cambisol dístico

Acrisol órtico

 

Salamanca

Cambisol cálcico

Luvisol cálcico

Fluvisoles

 

Campo de Peñaranda

Cambisol cálcico

Luvisol órtico

Luvisol crómico

 

Campo Charro

Luvisol crómico

Cambisol crómico

Luvisol gleico

 

Campo de Alba

Cambisol  dístrico

Cambisol eutrico

Fluvisoles

 

Campo de Argañan  y Azaba

Cambisol  dístrico

Cambisol  húmico

Luvisol gleico

 

La Sierra

Cambisol húmico

Cambisol gleico

Litosuelos

 

 

Hidrografía y zonas húmedas

Casi toda la provincia pertenece a la cuenca del Duero, y una pequeña parte a la del Tajo gracias al rio Alagón y sus afluentes. La superficie de esta cuenca en la provincia, es de 1.200 km2 y la del Duero es de 11.121 Kms2. El rio Alagón nace en Linares de Riofrío (La Fuenfria) y recorre 44 Kms. hasta ,Sotoserrano y Valdelageve,de norte a sur por un cauce bastante accidentado. Sus afluentes son los ríos Sangusin y Cuerpo de Hombre por la izquierda y por la derecha los ríos Francia y Batuecas.

El Duero penetra desde Zamora, recorriendo la frontera entre Salamanca y Portugal. En su recorrido destacan dos saltos, el de Saucelle y el de Aldeadavila . El Tormes es su afluente principal, penetra en la provincia por  Puente del Congosto y la recorre de sur a norte, hasta Huerta, y de este a oeste hasta el Duero a lo largo de 215 Kms. Entre sus afluentes destacan Almar y Cañedo por la derecha y Alhándiga, Valmuza y Mazan por la  izquierda. En el primer tramo se halla el Pantano de Santa Teresa. Antes de llegar a Ledesma se encajona formando arribes o cortados y es aquí donde se ha construido  el embalse de  La Almendra.

El Agueda , nace en Navasfrías y se dirige de sur a norte a lo largo de 131 Kms., hasta su desembocadura en el Duero. Entre sus afluentes destacan Riofrío, Agadones y Agadán por la derecha, y el Azaba y Turones por  la izquierda. En Pastores se halla el pantano del  Águeda.

El Huebra nace en la Sierra de Las Kilamas, recorre la provincia a lo largo de 117 Kms. hasta el Duero, en Saucelle. Destaca como afluente el Yeltes, que mas que un afluente forma con el Huebra un verdadero rio.

El rio Huces nace en Peralejos de Abajo  y recorre 48 Kms. hasta Aldeadávila de la Rivera desembocando en el Duero. No presenta embalses, pero si los clásicos arribes y pequeños saltos de agua.

Además existen  lagunas y charcas de importancia destacando ocho:  Charca de Campillo, Campanero, Cervera, Cristo, Castroverde, Cantalapiedra, Tamames y Lavajares.

CLIMATOLOGIA

Salamanca  presenta unas condiciones climáticas mediterráneas con una clara influencia atlántica, más  notable hacia el Oeste y más patente hacia  el Suroeste. Esto provoca una suavización general del clima en estas dos zonas. Por otro lado, la entrada de vientos y frentes nubosos por el Oeste influye en la vegetación, destacándose un paso gradual de la esclerofilia a la marcescencia y caducifolia. Muestra de ello es por ejemplo, la distribución de encina (Quercus ilex) abundante en el este y Nordeste (hoja perenne), frente a la abundancia de quejigos (Quercus faginea) en el centro (hojas marcescentes) y los robledales (Quercus pirenaica) del Sur y Suroeste (hoja caduco). Además, debemos considerar las modificaciones  locales del clima, debidos en su mayoría a la topografía y la orografía. Este aspecto, sin duda afecta a la distribución de las especies, permitiendo en ocasiones que en una zona aparentemente no apta para la supervivencia de una especie, esta si pueda sobrevivir en esa área concreta.

Considerando conjuntamente la influencia atlántica, el clima general mediterráneo y las variaciones locales, podemos definir cinco grandes zonas bioclimáticas en la provincia.

o       Clima Mediterráneo Continental.. En el cuadrante Nororiental y el resto de la penillanura. Con una escasa precipitación ( 350-600 mm.), condiciones de semiaridez y un fuerte contraste térmico anual.

o       Clima Mediterráneo Subhumedo. En dirección Suroeste. Con precipitaciones de 600-1.000mm. y por tanto, con  un menor contraste térmico anual.

o       Clima Mediterráneo Húmedo. Con precipitaciones superiores a 1.000 mm. y bajas   Temperaturas. Pertenece a las zonas serranas  del Sur de la provincia.

o       Clima de Alta montaña Mediterránea. Pertenece a áreas por encima de 1.500-1.800 m.s.n.m. caracterizado por temperaturas muy bajas, donde el periodo reproductivo  de la vegetación es muy breve.

o       Clima Mediterráneo Térmico o Eumediterraneo . Pertenece a valles protegidos de los vientos, en las zonas  de montaña como en los escarpamientos de Las Arribes, de los ríos Duero y Tormes. En estas zonas las precipitaciones son superiores a las  de un clima mediterráneo típico.

 

Factores termométricos

La provincia de Salamanca presenta inviernos muy fríos y veranos muy calurosos. Esto se debe en parte, al aislamiento montañoso que rodea la cuenca de Duero así como a la elevada altitud media, impidiendo la llegada de las influencias marítimas.

Es en la zona Noreste y Centro donde se localizan las temperaturas mínimas  de la provincia. Estas oscilan entre los 2,2’C. de Salamanca y los 8,7’C. de Saucelle. En general el mínimo se registra entre los meses de Diciembre y Enero. El mes más cálido en toda la provincia es Julio, registrándose la máxima en el complejo mediterráneo de Duero. En esta zona los registros de máximas ¿valor medio? Alcanza los 26,8’C. en  Saucelle; le sigue el complejo mediterráneo de Alagon  con 25,1’C. La máxima más baja se registra en Navasfrias con 19,6’C. De este modo en la provincia  pueden distinguirse varias zonas:

o       Dos de máximas temperaturas que comprenden la cuenca del Alagón y Las Arribes del Duero y Águeda. El descenso Altitudinal y la favorable disposición orográfica permite la entrada de masas cálidas del sur.

o       A partir de estas dos zonas, las líneas isotérmicas se encuentran muy próximas y marcan el descenso de la temperatura media anual hacia las zonas donde se registran los mínimos.

o       Las mínimas se localizan en el pantano de Santa Teresa y zona norte de la provincia, además de una pequeña zona en el vertiente situado entre Cáceres y Portugal.

Factores pluviométricos

El régimen de lluvias es claramente mediterráneo. Las mínimas se recogen en el mes de agosto, y en pocas estaciones meteorológicas en julio coincidiendo con las máximas temperaturas, lo cual es un factor determinante para el desarrollo de la vegetación. Las precipitaciones mínimas oscilan entre los 5.7 mm de Villanueva del Conde y los 16.3 mm de Ciudad Rodrigo.

Las precipitaciones máximas son más variables en cuanto a su localización temporal; casi la mitad de las estaciones la registran en un mes pos-estival como Noviembre y el resto en meses invernales como Enero, siendo menos frecuentes en Febrero o Marzo. Las precipitaciones aumentan progresivamente hacia el Sur y hacia el Noroeste. Esto implica un aumento de la humedad debido a la mayor influencia oceánica. La meseta es sin duda la zona más seca. Los valores oscilan entre los 44,3 mm de Matacán y los 197,1 mm.  de Navasfrías. Anualmente se registran de 397.3 mm . (en Villagonzalo) a 1437,5 mm. (en Villanueva del Conde). En general se observa una relación entre pluviosidad anual y altitud.

VEGETACIÓN

Al hablar de clima destacamos el carácter mediterráneo y atlántico que manifiesta la vegetación en el paso gradual desde la esclerofilia, hoja perenne del encinar, al robledal caducifolio, o con zonas mixtas de ambas especies y quejigales de carácter  marcescente. Además se debe incluir los elementos subalpinos y alpinoides de las sierras, los bosques de galería y la vegetación riparía donde se pueden hacer subdivisiones según domine el roble o la encina, reflejo de dos grandes influencias climáticas. Altitudinalmente, la encina ocupa el piso inmediatamente inferior al quejigo, aunque en las zonas de vaguada puede existir de manera invertida. Los robledales ocuparían el piso superior al del quejigo, como se constata en Las Arribes y encajonamientos del Alagón. También es posible verlo en la zonación horizontal por causas climáticas.

En los pisos inferiores se encuentra un encinar  mediterráneo Subhumedo mezclado con madroñales (Arbutus unedo) en las zonas más húmedas y alcornocales (Quercus suber) en las zonas más térmicas y con suelos mejor conservados.

Los robledales se distribuyen según factores altitudinales hacia el Sur y según la influencia atlántica hacia el Oeste-Noroeste. En el Sur la humedad  es primordial para su distribución, ascendiendo en esta zona por la cara Norte hasta los 1.400 m.s.n.m. y más aun en la vertiente sureña  hasta los 1.800 m.s.n.m. en la Sierra de Béjar. La encina  en el Sur se sitúa por encima del piso del roble melojo (Quercus pirenaica) que es sin duda el mejor adaptado a las condiciones extremas mediterráneo-continentales, al frio invernal y al déficit hídrico estival.

Sobre los 1.600-1.800 a los 2.200-2.300 m.s.n.m., se localiza el piso oromediterraneo, donde predomina el matorral y es el único caso en la provincia de vegetación Aciculilignosa.

La acción del hombre ha cambiado este esquema general, modificando el paisaje y creando pastizales y campos de cultivo (M.A.P.A,1984), el ejemplo típico es la dehesa central o “campo charro”, que surgió por  aclaramiento del antiguo bosque mediterráneo. Sin duda favorece a los estratos herbáceos de rápida recuperación, además se han sustituido los herbívoros originales por aquellos controlados antropicamente, aunque hoy en día se observa una tendencia a crear cérvidos en muchas fincas adehesadas, ya que la combinación dehesa cereal favorece especialmente a los cérvidos (Álvarez, 1990; Álvarez & Ramos, 1991; Álvarez et al. 1991). El encinar castellano nororiental de fértiles suelos, se ha dedicado al cultivo intensivo de cereales, lo cual ha provocado que el bosque haya desaparecido casi por completo. Tan solo existen pequeñas manchas de arboles y matorral. La introducción de regadíos en especial para el cultivo de maíz (Zea mais), está acelerando el cambio de hábitat en esta región y puede ser un factor que favorezca las plagas cíclicas de topillos y la alta densidad encontrada de roedores y por añadidura estas presas favorecen a los zorros. Los robles precisan un suelo más húmedo que la encina por ello ante a su desaparición por tala o fuego, el agua de escorrentía está provocando una rápida erosión del suelo y las etapas subseriales que los coronizan en la sucesión secundaria, frecuentemente pertenecen a la serie de la encina (jarales de Cistus spp) o mezcla de ambos (jaral-brezales de Cistus spp y Erica spp). Esto explica en parte el avance de la Durilignosa frente a la Estilignosa con el paso del tiempo. El uso del suelo para pasto, ha propiciado la práctica de los incendios favoreciéndose así a las comunidades resistentes al fuego (jaras, piornos, brezos, y madroños). En la Sierra de Béjar abunda el piorno, desplazando casi por completo al enebro (Juniperus oxicedrus) con el que convivía. En las Sierras de Francia y Gata predominan los jarales y brezales. En los pisos basales del río Alagón y en Las Arribes destacan los jarales y los madroños en el borde de los arroyos.

 

 

 


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