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| SIETE ENERGÍAS QUE CONDICIONAN EL COMPORTAMIENTO HUMANO Para definirlo en muy pocas palabras; Los Siete Rayos son los siete tipos de Energía con los cuales la Divinidad se manifiesta en cualquiera de las formas creadas en todo el Universo, desde un átomo a una Galaxia, desde un ser humano a una nación, desde un colibrí a un planeta. Primer Rayo de Voluntad o Poder Virtudes especiales: Fortaleza, valor, constancia y veracidad provenientes de la falta absoluta de temor; poder de gobernar, capacidad para captar las grandes controversias con amplitud de criterio, dirigir a las personas y tomar decisiones. Vicios del rayo: Orgullo, ambición, versatilidad, inflexibilidad, arrogancia, deseo de dominar a los demás, obstinación, ira. Virtudes a adquirirse: Ternura, humildad, simpatía, tolerancia, paciencia. A este rayo se lo denomina correctamente el del poder, pero si fuera sólo poder sin sabiduría ni amor, sería una fuerza destructiva y de desintegración. Sin embargo, cuando las tres características están unidas, deviene un rayo creador y regidor. Segundo Rayo de Amor - Sabiduría Virtudes especiales: Calma, fuerza, paciencia y resistencia, amor a la verdad, lealtad, intuición, inteligencia clara y temperamento sereno. Vicios del rayo: Excesiva concentración en el estudio, frialdad, indiferencia hacia los demás, desprecio por las limitaciones mentales ajenas. Virtudes a ser adquiridas: Amor, compasión, altruismo, energía. A este rayo se lo denomina el de la sabiduría, debido a su característico deseo de adquirir conocimiento puro y alcanzar la verdad absoluta - es frío y egoísta si no ama - y es inactivo si no posee poder. Si posee amor y poder, entonces tenemos el rayo de los Budas y de los grandes instructores de la humanidad, aquellos que habiendo alcanzado la sabiduría para emplearla en bien de los demás, se entregan por entero a difundirla. Tercer Rayo de la Mente Superior Virtudes especiales: Amplio criterio respecto a todas las cuestiones abstractas, sinceridad en el propósito, intelecto claro, capacidad de concentrarse en estudios filosóficos, paciencia, cautela, no le preocupan las trivialidades ni quiere preocupar a otros. Vicios del rayo: Orgullo intelectual, frialdad, aislamiento, inexactitud en los detalles, distracción, obstinación, egoísmo, crítica excesiva respecto de los demás. Virtudes a ser adquiridas: Simpatía, tolerancia, devoción, exactitud, energía, sentido común. Este es el rayo del pensador abstracto, del filósofo y del metafísico, de la persona que se deleita con las matemáticas superiores, pero, si no está modificado por un rayo práctico, no se preocupará por tener al día aspectos concretos, como la contabilidad, por ejemplo. Tendrá una imaginación muy desarrollada; por el poder de su imaginación captará la esencia de una verdad; su idealismo será con frecuencia muy marcado, es soñador y teórico; debido a sus amplios puntos de vista y gran cautela, ve con la misma claridad todas las facetas de un asunto, lo cual a veces detiene su acción. Cuarto Rayo de Armonía a través del Conflicto Virtudes especiales: Grandes afectos, simpatía, valor físico, generosidad, devoción, intelecto y percepción rápidos. Vicios del rayo: Egocentrismo, preocupación, inexactitud, falta de valor moral, fuertes pasiones, indolencia, extravagancia. Virtudes a ser adquiridas: Serenidad, confianza, auto - control, pureza, altruismo, exactitud, equilibrio mental y moral. A este rayo se lo denomina el rayo de la lucha, porque en él las cualidades rajas - actividad - y tamas - inercia - están en forma extraña, tan equilibradas, que la lucha entre ambas quebranta la naturaleza del hombre de cuarto rayo. Cuando el resultado es satisfactorio se lo denomina el nacimiento de Horus o del Cristo, originado por la agonía del dolor y del constante sufrimiento. Quinto Rayo de la Mente Inferior Virtudes especiales: Declaraciones estrictamente exactas, justicia - sin clemencia- perseverancia, sentido común, rectitud, independencia, intelecto agudo. Vicios del Rayo: Crítica mordaz, estrechez mental, arrogancia, carácter rencoroso, carente de compasión, irreverente, lleno de prejuicios. Virtudes a adquirir: Reverencia, devoción, conmiseración, amor y amplitud mental. Es el rayo de la ciencia y la investigación. La persona que pertenece a este rayo poseerá un intelecto agudo, gran exactitud en los detalles y hará incansables esfuerzos para llegar al origen de los menores detalles y comprobar todas las teorías. Por lo general será excesivamente veraz, explicará en forma lúcida los hechos, aunque a veces sea pedante y molesto, debido a su obstinación en repetir menudencias triviales e innecesarias. Será ordenado, puntual, eficiente; no le agradará recibir favores ni halagos. Sexto Rayo de Devoción Virtudes especiales: Devoción, concentración mental, amor, ternura, intuición, lealtad, reverencia. Vicios del rayo: Amor egoísta y celoso, depende demasiado de los demás, parcialidad, auto engaño, sectarismo, superstición, prejuicios, conclusiones demasiado rápidas, arranques de ira. Virtudes a adquirirse: Fortaleza, auto sacrificio, pureza, veracidad, tolerancia, serenidad, equilibrio, sentido común. A este rayo se lo denomina el rayo de la devoción. La persona que pertenece a este rayo, tiene instintos e impulsos religiosos y un intenso sentimiento personal y no considera nada equitativamente. Todo a sus ojos es perfecto o intolerable; sus amigos son ángeles y sus enemigos el reverso. Sus puntos de vista en ambos casos, no se basan en los méritos intrínsecos de cada uno, sino en el modo con que la persona le atrae, o por la simpatía o antipatía que demuestra hacia sus ídolos favoritos, sean estos concretos o abstractos, porque es muy devoto a una persona o a una causa. Séptimo Rayo de Orden - Ceremonial Virtudes especiales: Fortaleza, perseverancia, valor, cortesía, excesivamente detallista, confianza en sí mismo. Vicios del rayo: Formulismo, intolerancia, orgullo, estrechez mental, criterio superficial, excesivo engreimiento. Virtudes a adquirirse: Comprensión de la unidad, amplitud mental, tolerancia, humildad, benevolencia, amor. Este es el rayo del ceremonial, por el cual la persona se deleita de todas las cosas realizadas en forma decente y ordenada. El trabajo literario de una persona de séptimo rayo, será notable por su estilo muy refinado, y como escritor, se preocupará más por la forma que por el tema de su trabajo, pero poseerá fluidez para escribir y hablar. El individuo deseable de este rayo, tiene la absoluta intención de hacer lo correcto y pronunciar la palabra correcta en el momento oportuno, de allí su gran éxito social” | *Los Rayos impares tienen características activas y masculinas, mientras que los pares muestras características femeninas y receptivas. *El Cuarto Rayo además de poseer las características comunes de los Rayos pares ocupa una posición singular en el proceso evolutivo: la posición central. De aquí el carácter dual de este Rayo en el que convergen las energías de los rayos pares e impares. *Los tres primeros Rayos corresponden a las tres cualidades esenciales de las trinidades divinas de todas las religiones: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo en el cristianismo. Brahma, Visnú y Shiva en el hinduismo; Osiris, Iris y Horus en el antiguo Egipto. | SIGNOS ZODIACALES ENERGIAS PRIMARIAS – SIETE RAYOS Sin pretender entrar en una explicación pormenorizada del siguiente cuadro, si se puede decir que la temática de los siete rayos es hoy en día conocida y su origen histórico como sistema se encuentra en las enseñanzas de Djwhal Khul. Un ejemplo de la aplicación de estos conocimientos podemos encontrarlo en los inicios arquetípicos de acuario donde el factor central del "séptimo rayo” es su cualidad organizadora que puede ser utilizada para satisfacer los objetivos de grupos focalizados en el logro de sus intereses particulares, o si se ha alcanzado una etapa de desarrollo superior con una visión de fondo compartida, expresando las cualidades de la comprensión amorosa y el discernimiento interno, pertenecientes al arquetipo de "segundo rayo”, integrando así objetivos y realizando una planificación organizada para el logro de metas que sean un "aporte evolutivo” para la humanidad. | SIGNO | ENERGIA COMUN | ENERGIA DISCIPULAR | | ARIES | SEXTO | CUARTO | | TAURO | QUINTO | PRIMERO | | GEMINIS | CUARTO | QUINTO | | CANCER | CUARTO | SEXTO | | LEO | SEGUNDO | SEXTO | | VIRGO | CUARTO | CUARTO | | LIBRA | QUINTO | SEPTIMO | | ESCORPIO | SEXTO | SEXTO | | SAGITARIO | SEGUNDO | TERCERO | | CAPRICORNIO | TERCERO | TERCERO | | ACUARIO | SEPTIMO | SEGUNDO | | PISCIS | SEGUNDO | PRIMER | Autor cuadro: Djwhal Khul Un "conocimiento iniciatico” es así un integrador de sistemas cuyo enfoque epistemológico posee una cualidad de síntesis y cuya metodología facilita la posibilidad de potenciar en forma éticamente constructiva el desarrollo evolutivo del ser humano. | Los Rayos de cada ser humano.En el mundo interno del hombre, existen mecanismos mediante los cuales, el serpuede, momentáneamente, conectarse a la fuente de su propio Rayo inspirador.Cada ser humano se ve impulsado en su vida, principalmente, por dos Rayos: ElRayo que dirige su personalidad y que específicamente lo ha orientado en suvida externa y, por otra parte, el Rayo que gobierna la evolución de su serinterior, el Rayo del Alma. Cuando el Rayo del Alma es el primero, entonces, el ser recibe impulsosmomentáneos que son sumamente poderosos y lo pueden llevar a cambiar el rumbode su vida, en repetidas ocasiones, en el transcurso de la misma. Cuando es lapersonalidad la que está gobernada por el Primer Rayo, entonces, el sermanifestará tendencias, hasta cierto punto, violentas, o bien, con un altosentido de justicia social. Cuando hablamos del Rayo de la Personalidad, tenemos invariablemente quereferirnos a las personas no entrenadas y a las personas entrenadas, como dosaspectos distintos de manifestación de este Rayo, propios de la naturaleza delhombre. En el Rayo del Alma, esta distinción no es necesaria, puesto que en laspersonas no entrenadas, o poco evolucionadas, el Rayo del Alma no tiene mayorinfluencia en su vida. El Rayo del Alma y el Rayo de la Personalidad.Cuando el ser ha alcanzado un cierto nivel de despertar espiritual, entonces,el Rayo del Alma compite, hasta cierto punto, con el de la personalidad, paratomar el dominio o control de la vida del discípulo. Esta lucha se mantiene porun largo tiempo, hasta que el discípulo se convierte en un iniciado y,entonces, el Rayo del Alma empieza a dirigir su trabajo en el mundo de laspersonalidades. El Primer Rayo concede características, como lo mencionamosanteriormente, que pueden determinar el curso de la vida de una persona; sinembargo, el Rayo de la Personalidad, aun cuando tiene ciertas influenciascósmicas, es un Rayo que ha sido desarrollado por la propia evolución materialdel individuo, es decir: si bien, el Rayo del Alma se determina en el momentomismo de la creación de un ser humano, el Rayo de la Personalidad va cambiandoen cada una de las diferentes venidas del hombre a la tierra. ¿Qué determina el Rayo a que pertenecerá la personalidad de un individuo?La respuesta es: ciertos momentos cósmicos que acontecen en el instante delnacimiento y, por otra parte, la educación que recibe en su familia. Estos dosfactores tendrán una gran influencia en el Rayo de la Personalidad. Enocasiones el ser nace con determinado Rayo por influencias astrológicas, pero,la educación que recibe, inhibe totalmente las características de ese Rayo delnacimiento y lo impulsan a trabajar sobre otro, teniendo, entonces, un Rayo depersonalidad distinto al que tenía en el momento de su nacimiento. No pasa lo mismo con el Rayo del Alma, pues éste, es una característica propia,del individuo, por el momento mismo de su nacimiento como ser espiritual.Recordemos que la creación de seres humanos y de prácticamente cada criaturadel universo, son hechas en oleadas de energía y semillas emanadas desde elcentro de nuestra galaxia; así pues, el Rayo del Alma es invariable, inmutable y,tarde o temprano, el discípulo, al reconocerlo, intentará acercarse al grupoque corresponde a su evolución espiritual, al ashram de su maestro, el directorde su Rayo. En las primeras etapas del discipulado, los estudiantes debendominar el Rayo de la Personalidad; deben descubrirlo, encauzarlo, hacer unaperfecta expresión de su vida en la tierra, utilizar los aspectos positivos delmismo y neutralizar aquellos que tienen que ver con los aspectos negativos. | ". . .la astrología es una ciencia que en este momento puntual de la historia tiene poco valor debido a las miles de millones de influencias cósmicas que están afectando nuestro planeta para prepararlo para la Ascensión y el 2012. Así que todo esto es un sistema que está en transición y en el futuro tal vez usemos otro tipo de astrología ya no centrada en la personalidad sino en el Alma y entonces, el rayo predominante en cada país sea el que dibuje el signo regente del mismo. . ." (http://www.pensamientoconsciente.com/?p=1830) La importancia del Ascendente en la vida espiritualEn esta oportunidad nos parece importante recordar el valor que tiene el Ascendente en nuestro desarrollo espiritual, y para ello haremos una breve introducción sobre el rol de la astrología respecto a los siete rayos. A continuación nos referiremos al Ascendente, y cerraremos con referencias a sitios web que les permitan primero determinarlo con precisión y luego acceder a información sobre sus cualidades. Sabemos por la teoría esotérica que cada individuo es una expresión de un Ser Superior, el cual cíclicamente encarna a fin de colaborar con el Propósito divino. Este proceso implica el ofrendar al planeta ciertas cualidades especiales que están kármicamente relacionadas con las posibilidades espirituales del Señor del Mundo, tanto en elevación como en oportunidad o tiempo. Tales cualidades son energía espiritual afluyendo de planos superiores, y en el nivel del alma (que es el que más nos compete) se los denomina los siete rayos. La astrología es llamada "la ciencia de las relaciones”, y si recordamos el vínculo entre relación y karma veremos que el tiempo, entendido como limitación al espacio (la perfección), implica el despliegue de condicionamientos y líneas de expresión. Eso significa que la energía afluirá al planeta de acuerdo a ciertos diseños extraplanetarios específicos, los cuales deberán respetar el karma planetario. Esos "diseños” son reflejados por la astrología, que estudia esas relaciones y extrae un significado que permita conocer el propósito de tales energías, sea a nivel subhumano, humano o divino. En ese sentido, vemos que los siete rayos afluyen al planeta a través de los doce signos; al parecer cada rayo puede expresarse mediante cualquiera de los signos, y esto dependerá del karma particular que tenga que liberar la entidad encarnante | En ese marco es que debe comprenderse el significado de un horóscopo o carta natal, como el mapa kármico de una persona, lo cual trae aparejada la existencia de un Propósito espiritual, que a su vez es parte de un Propósito extraplanetario al cual en una mínima escala contribuimos al encarnar su energía zodiacal.
Como es popularmente conocido, la carta natal ubica a los doce signos en doce Casas; dentro de éstas encontramos a los planetas. Esta posición deberá considerarse mirando los vínculos con los demás planetas de la carta, y de tal manera se van enlazando las interpretaciones.
Desde la astrología esotérica se considera insuficiente la carta natal convencional, que para empezar es de dos dimensiones siendo que el alma se expresa en por lo menos más de tres; además cambian los significados de los signos, planetas y Casas. Lamentablemente, el Tibetano sólo sugirió algunas líneas para un futuro desarrollo de estos aspectos, con lo que resta aún mucho por hacer al respecto. Y eso sin contar que ese condicionamiento en la forma (por ejemplo, tener al Sol en Cáncer) en un momento se diluye, aunque en general nos falta evolución para llegar a ese estadio de conciencia.
Brevemente, desde la perspectiva esotérica las Casas serían como el ámbito mundano (o subjetivo) de expresión, en tanto que los planetas serían como los medios o instrumentos de los signos. De todos los elementos involucrados, tres (y sus signos, Casas, etc.) son claves en la Astrología esotérica: la Luna, que representa el pasado, el Sol, que simboliza el presente o la personalidad, y el Ascendente, que indica el futuro o Sendero del alma
El Ascendente (signo que ocupa la Casa I) es esa parte de la Tierra (de ella las 12 Casas) que apuntaba exactamente al Sol en el momento de nacer, en una analogía con la encarnación del Ángel Solar del rayo que se trate. Esa energía es vertida por el signo, y tendrá tres niveles de expresión, en armonía con la jerarquía espiritual del individuo: • Si es una persona común el vehículo de expresión será el regente exotérico del signo; • Si se trata de un discípulo (hasta la segunda iniciación inclusive) la energía se manifestará por medio del regente esotérico; • Si es un iniciado (tercera iniciación en adelante) el rayo cualificado por el signo se verterá a través del regente jerárquico del signo en cuestión.
Dado que el Ascendente representa al alma, es natural suponer que en el caso de una persona espiritual la interpretación de toda la carta se haga en torno al Ascendente, tratado de coordinar los significados en sujeción a la cualidad expresada por ese signo (y rayo, si se lo sabe, porque no surge de la carta).
Es por ello que el conocimiento y el énfasis puesto en el signo solar no deja de ser importante, porque teóricamente tiene que ver con la integración de la personalidad, así como resulta interesante saber cuáles son las tendencias regresivas (las de la Luna, por signo, Casa, etc.).
Pero por sobre todo nos debe interesar el signo Ascendente, porque es esa clase de energía la que estará implicada en esos momentos de nuestras vidas en los que demos decididamente un paso adelante en la evolución espiritual, y es la energía que paulatinamente debe prevalecer y sintetizar a la de la Luna y el Sol. Aislar esas cualidades no necesariamente revelará algo nuevo, pero nos puede ayudar a determinar un rumbo interior o a corroborar una impresión interna.
Es así como decir "soy de Leo”, por tener el Sol en ese signo, simbólica y energéticamente equivaldría a decir "soy la personalidad”.
La intención entonces con estas reflexiones es que así como todos conocemos nuestro signo solar lo hagamos con el Ascendente (y en menor medida la Luna), porque tiene relación directa con nuestro progreso espiritual.
Por detrás del Ascendente existen misterios mayores, ya que a través del elemento del signo, o su condición (cardinal, fijo o mutable), así como por los regentes se establecen triángulos (kármicos) internos y con las cartas natales de otras personas, lo que no es sino la expresión en el tiempo del Propósito jerárquico. Esto es un campo no muy explorado, pero es también ejemplo de la importancia de este indicador.
Finalmente las remisiones: para calcular el Ascendente se puede buscar la voz "conocer Ascendente” en cualquier buscador. Por su parte, los significados son legión en lo mundano y no tan fáciles de hallar en lo esotérico, si bien nada obsta a intentar una lectura más profunda de lo que esté a mano.
En todo caso, por ejemplo han escrito sobre el tema Candy Hillenbrand, Phillip Lindsay, Alan Oken, Michael Robbins, Adele Barger Wilson (estos en inglés, pero se pueden traducir), Bruno Huber o el sitio Astro-Campus.
En conclusión, saber cuál es nuestro signo Ascendente es una faceta más en el proceso de autoconocimiento, y puede ayudarnos a mejorar el alineamiento así como a prestar un servicio más efectivo. Aprovechemos lo que es una manera más para acercarnos a la espiritualidad.
(http://logosastrologiaesoterica.blogspot.com/2009/12/la-importancia-del-ascendente-en-la.html?spref=fb)
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