LA PASION OCULTA Se trata de una Reunión importante –le dijo ángel a su hermano menor Daniel mientras subía las largas escaleras de su casa, apoyo la mano en su largo y lacio cabello rubio mirándole fijo a los ojos verdes.
-ya eres mayor, Daniel, no te preocupes, no se porque me digo esto tanto tiempo, pero ya tienes edad suficiente para que te cuide alguien mas, tu ya sabes que nos hace mucha falta este trabajo, ¿verdad?
-claro que si, ángel, no te preocupes tu. Me quedare en mi habitación jugando con mis juguetes favoritos, dedico una amplia sonrisa a su querida hermana, su única protectora desde la muerte de sus padres en un accidente en un incendio el la casa, cuando apenas tenia 3 años de edad.
-ciento que no allá llegado la niñera. Esta… en el doctor, enferma.
-drogada, ángel –le corrigió a su hermana con una mirada dominadora.
-donde diablos has oído eso? –pregunto ella horrorizada, un crío de 7 años sabe que es esta drogado, entro a su habitación y sacudió su traje, el único bueno que tenia. Ángel no Aparentaba sus 23 años, se veía mas joven.
Daniel abrazo su juguete más favorito en las manos.
-e oído como le decías que se fuera a casa, que no podía cuidarme de la forma que estaba.
Ángel le dijo a Daniel que se fuera a la cama a esperar por ella, pero el crió se quedaba rondando por las escaleras, para escuchar a escondidas las nuevas noticias de la casa, la información que su hermana decía que solo era apta para adultos.
De cualquier modo, al ver el travieso rostro de su hermano mirándola, ella se encontró una larga sonrisa en sus labios.
-¿valla que te e pillado esta vez, eh?
Pareció avergonzado.
-no pasa nada amigo, somos compadres ¿verdad? –lo dijo con una voz juguetona la cual a Daniel le gustaba y mucha mas seguridad. Vivíamos en un infierno, una pensión infestada por porstitutas, drogadictos y alcohólicos. A ángel le preocupaba el futuro de su hermano menor, todo dependía del trabajo.
Jonathan reyes, un hombre que había creado las películas de vampiros más grandes en el cine, alguien con enorme éxito en la televisión, el necesitaba un nuevo diseñador grafico y ISE la entreviste.
Saco el gran folleto del auto y agarro la mano de su hermano.
Quizás me demore un poco, asegúrate que tengas merienda en la mochila, ¿verdad?
El pequeño asistió con la cabeza i sus brillantes cabellos lisos taparon su frente, ángel agarro la mano de el con mas fuerza, el era lo único para ella, la razón por la que ella luchaba tanto en su vida, todo por el, por su tesoro.
El era un niño hermoso, y se merecía todo lo bueno de la vida.
Ello atravezaron el patio de restaurante, embellecido por el entorno de los árboles, un camino conducía al acantilado frente al mar, las brumas del mar rozaban su suave piel y movían su larga cabellera.
No vallas a acercarte al acantilado, Daniel, podría ser peligroso, podrías caerte. -lo se, ángel, se las normas.
-esta noche miguel estará por aquí, cuidara de ti. Migue era el hombre mayor del barrio, el no tenia casa, dormía en los bosquecillos, el era un amigo de ángel, ella le daba comida, dinero, y a cambio el le hacia favores.
Ángel saludo al hombre delgado que se aproximaba a el. -hola, migue, que amable eres de hacerme este favor.
Que suerte que me encontraras antes que el mercado, esta noche iba ha dormir debajo del puente – miguel miro con cautela a su alrededor con sus ojos verdes gastados. –ha sucedido algo extraño por aquí.
-¿bandas? –no quería que Daniel se expisuera al peligro. Miguel sacudió la cabeza. -no, la policía no lo hubiese permitido.
-entonces, que cosa es?
Daniel tiro de su vestido. -vas a llegar tarde, ángel. -miguel y yo vamos a estar bien. Ya vete.
Luego ella se fue por el bosquecillo para llegar a la entrada de restaurante el cual estaba al frente del acantilado.
-eso es, ángel, ya vete. -ahora vamos a jugar con el camión, eh compadre.
Ángel se modio los labios, de pronto incisa. Sabía que era un error dejar a Daniel con un hombre viejo y un poco testarudo, pero se olvido de eso.
-gracias miguel, te la debo.
-te quiero ángel. Dijo Daniel con sus ojos verdes infantiles en ella.
-yo también, cuídate compadre.
Mientras ella subía las escaleras, se encontró con un camarero y le pregunto sobre Jonathan reyes.
El le guió sin quitar los ojos de enzima de ella, su belleza lo había hipnotizado.
Cuando ella vio a Jonathan se quedo sin aliento.
Mucho gusto, soy ángel presle.
Es un placer de conocerle.
Su belleza podía volver a cualquier loco. Ella era delgada con unas curvas excelentes y piernas fantásticas, sus grandes ojos verdes ardientes y pestañas largas y negras, su boca era ardiente y sensual. Llevaba el pelo recogido, dorado como el oro, las personas del restaurante no paraban de mirarla. Sin duda esa mujer tenía algo especial.
Jonathan tosió para aclararse la voz, se puso de pies y estrecho la mano, esa preciosa joven la necesitaba, bien podía llevarle 15 años por encima, pero no se resentía a tomarla.
-El placer es mió, por favor toma asiento. Jonathan le sostuvo la mano el momento más de lo necesario.
-la dulce inocencia de la hermosa joven. Susurro para el en voz baja.
Ángel mantuvo la mano en las rodillas para que el temblor no la devorara.
Es un restaurante bien hermoso -¿vienes aquí mucho? Jonathan no presto atención a la pregunta hipnotizado por la belleza.
-eh, OH si, vengo aquí a menudo, es mi restaurante favorito.
A ángel no le gustaba de la forma que el sonreía, pero de todos modos lo hacia. - tengo un folleto con mis ideas para ver si te gustan
Jonathan visualizo. Ángel notaba el disgusto en la cara de Jonathan y se mordió los labios. ¿Qué estaba mal? Sin duda estaba hiendo demasiado rápido. Tenia miedo que el digiera que no le gustaban, no podía fallarle a su hermano.
No creo que tenemos que estropear la cena ablando de trabajo todo el tiempo. ¿Verdad?
El puso el folleto a un lado, le sirvió una copa de wisky pero ella se negó y se concentró en su ensalada francesa.
Jonathan se le acerco para tocarle la mano, pero ella se retrocedió.
-Yo creo…que ya tengo que irme, le dijo con una voz temblorosa. Su mano estaba sudando, sentía angustia por su hermano, sentía algo maligno allá afuera, no quería poner a Daniel en peligro.
En ese momento ella salio del lugar olvidándose de el folleto.
Al salir a fuera encontró a su hermano sentado en los escalones, mirando par el bosque detrás del restaurante.
-Daniel ¿Dónde esta miguel?
El señalo con los dedos el bosquecillo.
-El se fue al bosque, el creía que alguien le estaba llamando, no a olvido. Ángel estaba confundida y a la vez enojada, ella no pudo creer eso. Agarro a su hermano por ala mano y se fueros a su casa.
-Supuestamente, ¿Qué fue lo que el escucho?
-No se, solo dijo, que alguien le llamaba y se fue.
Eso dejo confusa a ángel, nunca creyó que el se comportaría así.
- Mientras estaba entrando a su casa, sintió un escalofríos recorrer todo su cuerpo.
Subía las escaleras y sintió una brisa rara que traía palabras susurradas a su oído, escucho a alguien decir en sus oídos.-ven conmigo, déjame disfrutar de ti, dame tu sangre, dame tu vida. Se voltio y el único que vio fue a su hermano con una mirada confusa.
-¿Qué pasa, ángel?
No, nada.
Mientras entraba a la habitación de su hermano, sintió algo maligno, ella se quedo quieta frente mientras su hermano se subía en la cama i se quitaba los zapatos.
-ángel ¿me vas a contar un cuento?
Cuando ella escucha esas palabras es hechizo se desvaneció.
-Bueno…si.
-espera, no me cuentes un cuento.
En ese momento se sintió confusa otra vez
¿Por qué no? No te gustan mis cuentos. No, es que ya estoy grande, con un abrazo bastara.
Ella se acerco a la cama y le dio un fuerte abrazo.
-no sabes cuanta razón tienes. Con un orgullo ella abrazo al crío y de dio un beso en la frente.
- te quiero, con todo ni ser, eres mi tesoro y jamás te defraudaría, Daniel. - buenas noches, ángel.
Salio de la habitación y apago la luz.
Fue directamente al baño, se dio un baño de agua caliente, pensando que abra pensado Jonathan sobre ella, ella no quería perder el trabajo.
Mientras se ponía unos pantalones jeans y una camisa ancha de tela fina y blanca. Ella vio a su hermano salir hacia fuera de la casa por la puerta trasera hacia el acantilado que daba hacia el mar, en ese momento ella salio disparada detrás de el. Cuando lo perdió de vista, se tropezó con el cuerpo de alguien, rezando para que no fuera el de Daniel.
Al voltear la cara del cuerpo, se quedo sin aliento.
OH, dios, susurro en voz alta.
Era el cuerpo de miguel, frió, inmóvil, tirado en el suelo como una basura. El miedo aumento al ver el pecho destrozado, ángel trato de apartarse dando traspiés y vomitando con violencia.
Su mente se lleno de una riza burlona, ella se pregunto, -¿Qué este loco iba a hacer con Daniel?
Decidida, ella se levanto y corrió hacia el acantilado, las olas rompían rudamente al chocar con las rocas y el aire abrumador envolvía su cuerpo, entre la bulla de los árboles era imposible oír algo.
Tenia la impresión de que el sabia que ella venia, que el la estaba esperando.
En ese momento, vio a 2 mujeres, tenían una especie de trance, se dirigían hacia el acantilado, observando al hombre cuya silueta se veía en el borda del mismo acantilado.
Alto y fuerte, daba la impresión que tenia mucho poder, tenia un rostro bello, como el de un modelo, con el pelo ondulado y mojado hasta los hombros. Cuando sonrió, Sus dientes parecían a los de un depredador, con la sangre de miguel en la mano y en la barbilla. Cuando ese pensamiento entro en su cabeza, la ilusión de belleza desaprecio. Sus ojos eran como 2 agujeros oscuros los cuales le transportaban a un infierno sin fin.
Las 2 mujeres le sonreía, sonrisas bobas y tontas, en el momento que se acercaban a el, el le indico al suelo y ellas se echaron obedientes. Se arrastraron a el con movimientos sensuales, se arrancaban la ropa, las nieblas saladas ocultaron las escenas. Cuando volvía a despejarse, ángel vio a unas de las mujeres que había llegado hacia la criatura, se aferraba a sus radillas mientras se arrancaba la ropa dejando al descubierto sus pechos, reclamándole, rogándole que la comiera, que abusara de ella. La segunda se acerco a el y le miro con una mirada provocadora.
Ángel quiso correr y llamar por ayuda pero cuando vio a Daniel caminando lentamente hacia el vampiro, no les prestaba atención a las mujeres, ni siquiera miraba a la derecha ni a la izquierda.
Le dio un vuelco el corazón, ella quiso llamado pero había algo que se lo impedía, ella salio corriendo para tener e su hermano en los brazos, cuando finalmente lo tubo el empezó a morderla y a patear. Para que ella le soltara.
En ese momento, el vampiro voltio la mirada hacia ellos, sus ojos se tornaron rojos, era como sangre.
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