banshee Las banshees (del gaélico bean si, lo cual significa mujer de las colinas ) forman parte del folclore irlandés desde el siglo VIII. Se trata de una criatura que, cuenta la leyenda, al aparecerse ante un irlandés anuncia una muerte cercana de un pariente. Forman parte de la familia de las hadas. No se trata de criaturas malvadas, pero sus inquietantes alaridos las hace parecer bastante horripilantes. El rasgo físico más distintivo son sus ojos, que se les han vuelto de un rojo encendido tras siglos de llorar por quienes amaron y por los que guardaron duelo. Se les suele describir como mujeres altas y extremadamente delgadas, con una manta flotante de cabellos blancos, un vestido verde y una manta gris con capucha. Sin embargo, a veces pueden aparecer bajo la forma de una viejecita menuda o de una hermosa joven de cabellos dorados vestida de rojo.
| 
|

| dullahan El dullahan es una criatura perteneciente a la mitología irlandesa y pertenece al reino de hadas irlandés.
El dullahan no posee cabeza sobre sus hombros, pero la lleva con él en su mano derecha. La cabeza es del color y la textura de la pasta añeja y es absolutamente lisa. Una mueca horrible, idiota, parte la cara de oído a oído, y los ojos son pequeños y negros. La cabeza entera brilla intensamente con la fosforescente materia que se decae y la criatura puede utilizarla como linterna para dirigirse por los oscurecidos campos irlandeses. El dullahan posee vista sobrenatural, llevando su cabeza separada en lo alto, puede ver por distancias extensas a través del campo en la noche más oscura. El dullahan monta generalmente un negro corcel que truena con la noche. El caballo envía chispas y de sus orificios nasales salen llamas. Se dice que alrededor de la medianoche en ciertos festivales o días irlandeses de banquete, este jinete salvaje vestido de negro puede ser observado montando en una oscuridad a través de los campos irlandeses.
|

| demonios En la religión, folklore, y mitología demonio (o el daemon, el dæmon, o aún el daimon) es el estado supernatural que se ha descrito generalmente como espíritu malévolo. Se representa a un demonio con frecuencia como fuerza que pueda ser conjurada o ser controlada.
La concepción más extendida en Occidente es la judeo-cristiana, según la cual, los demonios son espíritus del mal con la potestad de poseer a los seres humanos. Para el cristianismo, en particular, los demonios son espíritus inmundos, vale decir, esbirros de Satanás, príncipe de este mundo y enemigo declarado de Dios y sus ángeles, cuya morada es el regnum caelorum de los cielos. Se le identifica con el Ángel caído, que se rebeló contra Dios.
En un sentido general, no obstante, puede decirse que los demonios no son necesariamente seres malvados. Los griegos dividían a los demonios entre buenos y malignos: agatodemones (αγαθοδαίμονες) y cacodemones (κακοδαίμονες), respectivamente. Mientras que los agatodemones se asemejan a la noción judaica de ángel protector, los cacodemones, por su parte, no serían otros que los ángeles caídos a los que se refiere la tradición judeo-cristiana. Tal es el caso de Lucifer, príncipe de los demonios, que el cristianismo identifica con Satanás.
La rama del saber que se ocupa del estudio de los demonios recibe el nombre de “demonología”. El culto del o los demonios se denomina “demonolatría”. Se reserva, finalmente, el término “demonomancia” para designar el arte adivinatoria por medio de la invocación de demonios o espíritus impuros.
|
dragon El dragón (del latín draco, y éste del griego drakon o draqhon, víbora o serpiente ) es una animal mitológico que aparece en diversas formas en varias culturas en todo el mundo, con diferentes simbolismos asociados.
En cada civilización la figura del dragón juega un papel importante como dios, guardián, y en algunos casos como demonio, pero todos estos sentidos mitológicos están de acuerdo en que se trata de un ser poderoso y respetable, en algunas civilizaciones es reconocido también por poseer gran sabiduría. Los dragones a menudo pasan por tener un significado espiritual mayor en varias religiones y culturas del mundo.
El que tanto culturas occidentales como orientales haya imaginado reptiles gigantes y alados se puede atribuir al contacto con gaviales, cocodrilos y caimanes; al hallazgo de fósiles de dinosaurios mezclados con otros de animales voladores como pteranodontes y a la asociación de lagartos y reptiles con la sexualidad masculina. En Sudamérica en particular ha habido muchos descubrimientos de dinosaurios emplumados, lo que explicaría su versión de los dragones. Algunos afirman que los dragones realmente existieron basándose en que en cada cultura habla de dichas criaturas desde mucho antes que tuvieran comunicación entre si, no se lo dejan a la casualidad, no obstante el hecho de que existan fósiles de dinosaurios en todo el mundo puede ser una explicación fiable para entender ese fenómeno.
|
ESCILA En la mitología griega, Escila (en griego Σκύλλα) era una joven que fue transformada mediante un hechizo en una criatura marina de seis cabezas condenada a guardar el Estrecho de Mesina.
Esta figura mitológica aparece en las aventuras de Odiseo. Se trata de un monstruo del mar con cabeza y cuerpo de mujer, aunque terminado éste en forma de pez. Sus padres fueron Hécate y Forcis, o bien Equidna y Tifón, si bien Homero señala a Crateis como su madre. De sus extremidades inferiores salían cabezas de perros, cuyos ladridos eran tan leves como los de un cachorro, pero no así su voracidad. Escila tenía doce pies para sostenerse. Poseía tres cabezas (o tal vez seis), todas ellas con tres hileras de puntiagudos colmillos. Isacio, le asignaba igualmente seis cabezas, pero todas distintas: oruga, perro, león, górgona, ballena y hombre. Vivía en el estrecho de Mesina, junto a Caribdis, y fue transformada por los dioses, con el tiempo, en una roca, aún existente, que suponía graves peligros para los navegantes.
Escila no siempre había sido un monstruo sino que fue una hermosa doncella, plena de dulzura. Un día que jugaba alegremente en la playa, el dios marino Glauco la observó, sentada en una umbría caleta, lavándose los bellos pies en las cristalinas aguas. Después de haber admirado su belleza desde lejos, nadó hasta ella y le habló cortésmente para intentar conquistarla. Pero a Escila le causaba temor la gran cola de pez del dios, que no tenía piernas, y sentía aversión por su cabello lleno de cizañas. Quizás aborreciera, más que nada, su aire engreído; porque Glauco se había envanecido mucho desde que comió una hierba mágica que lo convirtió de simple pescador en dios.
Glauco, que no estaba dispuesto a tolerar tal desdén, acudió a la maga Circe para lograr el amor de Escila por artimañas de brujería. Sin embargo, Circe no estaba dispuesta a ayudar a Glauco, pues también estaba enamorada de él; y, aunque intentó convencerle de que dedicase su amor a alguien más digno de él, se vio obligada, por las continuas presiones, a ayudarle a conseguir sus propósitos. Para ello le entregó una pócima, dándole una serie de instrucciones sobre su uso. Haciendo caso de Circe, Glauco vertió tal líquido en la caleta de mar donde Escila solía bañarse. Un día que ésta acudió alegremente a darse un chapuzón, observó de repente cómo una jauría de perros empezaba a atacarla.
Asustada, trató de defenderse, pero pronto observó horrorizada que esos perros partían de su cintura y que estaba comenzando a transfomarse en un temible ser. Glauco, que vigilaba desde la distancia, al ver lo ocurrido, perdió todo el interés por ella y se marchó. Otra versión de la leyenda dice que el enamorado de la muchacha fue Poseidón, y que su esposa, Anfitrite, celosa, pidió a Circe que elaborara tal venganza, si bien el desarrollo de la historia es el mismo.
| 
|

| ELFO OSCURO Los elfos oscuros son criaturas subterráneas de la mitología escandinava que habitan el mundo de Svartálfheim. Pueden ser bondadosos o malvados.
El Svartálfar original trabajó las fraguas situadas en el nivel más profundo del árbol del mundo. Su rol y aspecto varían a través del folklore germánico, pero a veces son descritos con la piel negra u oscura, como resultado del trabajo en la forja.
Los Dökkálfar ( Elfos oscuros ) son espíritus ancestrales que protegen a la gente, si bien pueden también ser amenazadores, especialmente cuando se les trata groseramente. Normalmente intentan evitar la luz, aunque no residan necesariamente en el subsuelo.
En La Alucinación de Gylfi, Snorri Sturluson, autor entre otras obras de la Edda Menor, los distingue de los Ljósálfar ( Elfos de la luz ) del Álfheim, aunque en la mayoría de fuentes son conocidos simplemente como elfos.
Los elfos oscuros manejan muy bien los sables de dos manos tienen mucha puntería con el arco (como casi todos los elfos) y la magia que utilizan es oscura. Se asocian con muchas criaturas como por ejemplo hidras, manticoras, arpias y quimeras entre tantas
|
FANTASMAS Los fantasmas en el folclore de muchas culturas, son supuestos espíritus o almas desencarnadas que se manifiestan entre los vivos de forma perceptible (por ejemplo, tomando una apariencia visible, produciendo sonidos u olores o desplazando objetos —poltergeist—), principalmente en lugares que frecuentaban en vida, o en asociación con sus personas cercanas.
Estudios recientes indican que muchos occidentales creen en fantasmas (en Estados Unidos, una encuesta demostró que el 32% cree en la existencia de fantasmas) y en la vida después de la muerte.
La creencia en fantasmas, testimoniada desde los primeros textos escritos sumerios y egipcios, se encuentra extendida por todo el mundo, con variantes muy diversas.
En las civilizaciones orientales mucha gente cree en la reencarnación. Según esta visión, los fantasmas son almas que rehúsan ser “recicladas” porque han dejado alguna tarea por terminar. Los exorcistas pueden ayudar al fantasma a reencarnarse o hacerlo desaparecer de la existencia. En la creencia china, además de reencarnar, un fantasma puede también optar a la inmortalidad, transformándose en semidiós, o puede ir al infierno y sufrir eternamente. Puede, en fin, morir de nuevo y convertirse en fantasma de un fantasma .
Otras religiones orientales, como el Shinto en Japón, reconocen la existencia de espíritus de todo tipo y aceptan la creencia en fantasmas como parte de la vida cotidiana.
En occidente, se concibe generalmente a los fantasmas como almas en pena que no pueden encontrar descanso tras su muerte y quedan atrapados entre este mundo y el Más Allá. La imposibilidad de encontrar descanso responde a una tarea que el difunto ha dejado pendiente o inconclusa: así, puede tratarse de una víctima que reclama venganza o de un criminal que por alguna causa (haber sido enterrado con símbolos sagrados, por ejemplo) ve diferido su ingreso en el purgatorio o infierno.
En la mayoría de las culturas contemporáneas, las apariciones de fantasmas están asociadas a una sensación de miedo. En las creencias de la Nueva Era, se intenta racionalizar la creencia tradicional afirmando que los fantasmas son cúmulos de energía negativa o que se trata de imágenes holográficas de personas que han dejado impregnado el ambiente con su imagen y sus actividades.
A medida que el hombre moderno ha ido desarrollando nuevas tecnologías de comunicación, los interesados en entablar contacto con los fantasmas han tratado de utilizarlas con este propósito: así, se habla de psicofonías (grabaciones sonoras en las que supuestamente se oye la voz o los movimientos de algún difunto) y de psicoimágenes (imágenes estáticas o en movimiento en las que, presuntamente, puede distinguirse alguna presencia fantasmal).
| 
|

| MEDUSA Según la mitología griega las Gorgonas (en griego Γοργόνες) eran tres hermanas monstruosas llamadas Esteno, Euríale y Medusa. De ellas, Medusa era mortal, las otras dos inmortales. Las tres tenían el mismo aspecto espantoso: las serpientes se enroscaban por encima de sus cabezas y alrededor de sus cinturas, poseían alas, garras y unos afilados colmillos.
Las Gorgonas eran una de las tres tríadas de antiguas deidades terrestres, que consistían en las tres núbiles Hespérides, estas tres peligrosas «reinas» y las tres viejas o Greas: tres tripletes de los aspectos de la misma Diosa triple.
Su mítica existencia está estrechamente vinculada a la del héroe Perseo, hijo de Zeus y Dánae, que dio muerte a Medusa.
Según el poeta griego Hesíodo, habitaban en el lejano occidente, al otro lado del Océano, donde se encontraban los límites de la Noche.
|
GARGOLA Gárgola, ser imaginario, representado generalmente en piedra, que posee características grotescas.
El origen de las gárgolas se remonta a la Edad Media y se relaciona con el auge de los bestiarios y los tormentos del infierno. Cierto es también que la imaginación de los artistas medievales estaba abonada por mitos aun más antiguos. De hecho, las primeras gárgolas fueron bautizadas con el nombre de “grifos”, evidenciando así su raigambre clásica. No obstante, la iconografía gargólica no se limitaba a la mera representación de grifos, sino que plasmaba, además, otros seres fabulosos que podían tomar la forma de animales, seres humanos o una mezcla de ambos; pero siempre representados de manera más o menos monstruosa. las gargolas se relacionan con el arte que son las que no permitieron el paso de los brahamanes al rio... Las gárgolas, por otra parte, cumplían tres funciones básicas, a saber: Desaguar los tejados, decorar dichos desagües buscando, por tanto, una finalidad estética, Ahuyentar a brujas, demonios y otros espíritus del mal. Las Gárgolas tienen la piel muy parecida a la piedra, de hecho, es bastante difícil distinguirlas de las demás rocas. Tienen garras muy poderosas que utilizan en sus ataques. Son monstruos mágicos muy feroces y de aspecto siniestro. Estas criaturas voladoras tienen alas de murciélago, los ojos incandescentes y unos pequeños cuernos. Originariamente, las gárgolas eran desagües esculpidos con formas de animales, a los que un mago dio vida. No necesitan ni comer ni beber, así que cuando atacan lo hacen por el simple hecho de hacer daño.Habitan en cualquier zona subterránea, donde acumulan los tesoros de sus víctimas. Es típico encontrarlas entre ruinas o cavernas. Pueden atacar por sorpresa; permanecen inmóviles como estatuas hasta que su víctima está lo suficientemente cerca. Realizan entonces un ataque sorpresa para desconcertar al enemigo. Otra manera de atacar es en picado, esta forma la usan cuando se encuentran en movimiento y es tarde para el ataque sorpresa.
| 
|

| INCUBU Íncubo es un demonio masculino en la creencia popular europea de la Edad Media. Al igual que su versión femenina, súcubo, busca tener relaciones sexuales con los humanos, en su caso las mujeres. Las víctimas viven la experiencia como en un sueño sin poder despertar de éste.
El término significa: me acuesto sobre ti , Íncubo (del latín incubare, ‘yacer’, ‘acostarse’)
Si la mujer queda embarazada puede dar a luz niños deformes, de fácil control por parte del mal, o con habilidades especiales (como el mago Merlín, hijo de un íncubo y de una ramera, según una de las tantas versiones de su nacimiento). El íncubo succiona la energía corporal de la persona en el momento del sexo, de esta manera vive o se hace más fuerte. En casos extremos de acuerdo a quienes los estudian, puede llegar a darle un paro al corazón de la víctima e incluso matarla por la succión energética ocasionada, dejando a la víctima débil o enfermiza.
|
|