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| • Introducción. Mucho podemos decir de la importancia de la metodología y la educación aplicada a un deporte, en concreto de un arte marcial como es el karate. La finalidad de este curso será la de aplicar el proceso enseñanza = aprendizaje con el entorno, con la coordinación, las cualidades físicas, psíquicas, psicológicas, humanas, etc, para poder hacer un buen deportista, un buen karateka y una buena persona. El tema es muy amplio y muy diverso ya que la finalidad de un monitor con el alumno es también muy diversa, es decir, dependiendo de lo que se pretenda hacer con el alumno la metodología o el proceso de enseñanza = aprendizaje será distinto. Me explico, no es lo mismo hacer que un alumno adquiera los conocimientos de karate para evolucionar y conseguir ser profesional (llegando al cinturón negro) que preparar a un alumno con fines competitivos como puede ser la participación en campeonatos. Habiendo dejado claro estos puntos, este artículo va a hablar de manera general de una serie de aspectos importantes para la labor de un monitor de karate. Hablaremos de la organización, la metodología, de las condiciones de enseñanza, de la prevención de lesiones, del alumno, de cómo debe ser una clase, las protecciones, los seguros, del aspecto académico y del valor del deporte aplicado al karate, entre otras cosas. | | • Enseñanza y organización. La organización que propone conseguir la federación EPKA es la siguiente: monitores, instructores y maestros. Estos son los tres cargos que la federación da para la enseñanza del karate. En la actualidad solo se está formando monitores para que en un futuro puedan llegar a ser instructores, es decir, puedan formar monitores, para después llegar a ser maestros. Nos centramos en la figura del monitor cuya función consiste en conjugar las virtudes de responsabilidad, técnica y metodología. En esos aspectos nos vamos a centrar en este curso, dando importancia sobre todo a la responsabilidad ya que tenemos que ser consciente de que estamos con personas de distintas edades, sobre todo con niños. Para poder llegar a ser monitor se debe tener una serie de requisitos: 1. Nivel técnico, cinto negro. 2. Conocimientos deportivos. 3. Conocimientos elementales del arte marcial. El monitor tiene la credencial según la federación de poder firmar cintos hasta el azul, según la normativa de régimen interno. | | • Metodología de la enseñanza. La metodología se debe emplear para aplicar al aprendizaje, para que haya una máximo rendimiento. La enseñanza debe tener una serie de premisas: 1. Debe ser planificada. 2. Será progresiva (escalonada, de lo sencillo a lo difícil y complicado). 3. Estimulación. Siempre al alumno hay que darle una motivación: por medio de premios, campeonatos, cintos, exhibiciones, etc. También dando variedad a las técnicas empleadas. 4. Objetivos. Competiciones deportivas como crecimiento personal, desarrollo del deportista. Ampliar conocimientos en exámenes, torneos, exhibiciones, cursos de arbitraje, cinturones (niveles), son estímulos que contribuyen a marcar unos objetivos a los alumnos. En este apartado debemos hablar de las condiciones de la enseñanza dependiendo de si se trabaja como autónomo o en una empresa. La finalidad es muy distinta en estos casos ya que depende de lo que queremos formar alumnos, personas, competidores, deportistas. Por eso es importante saber cual es tu función dentro de un gimnasio, escuela o club. A la hora de hablar de metodología aplicada al karate podemos hablar de varios tipos dependiendo de los alumnos que se tengan y de las características del monitor. Vamos a destacar tres tipos: 1. Metodología imitativa. Consiste en ver e imitar. Se necesita tener un muy buen nivel técnico para mostrar a los niños las técnicas y le imiten. 2. Metodología de análisis. Consiste en la explicación del movimiento. Para ello no hace falta tener condiciones ni técnicas ni físicas simplemente tener capacidad de comunicación y facilidad verbal para explicar los contenidos. 3. Metodología mixta. Consiste en una mezcla de ambas donde se realice la explicación y después la ejecución. Si hablamos de metodología en el karate tenemos que hacer alusión a la parte técnica del karate, el kata. Durante mucho tiempo, actualmente también, se ha considerado el kata la base del karate y la base el aprendizaje por varios motivos como pueden ser: la auto disciplina, la coordinación, velocidad, tiempos, ritmo, potencia, etc. Está claro que los katas son una parte importante en el aprendizaje pero no el único así que es conveniente juntarlos con otro tipo de actividades más lúdicas como puede ser el kumité. | | • Clase. Uno de los aspecto importantes para formar una clase de karate está en la duración del alumno y los motivos por los que estos van a clase. Este aspecto tiene relación con el marketing. Varios pueden ser los motivos: 1. Mejora de salud: estado físico. 2. Aprender defensa personal. 3. Llegar a ser un deportista de élite. 4. Formación para su trabajo: guardias de seguridad, oposiciones, policías, etc. 5. Llegar a ganarse la vida con esta formación, es decir el aspecto económico. Dependiendo de estos aspectos que hemos mencionado diremos que el profesor debe amoldarse a las necesidades del alumno, crear un ambiente adecuado y así aplicar una adecuada enseñanza y hacerla acogedora. Así cuando realicemos la configuración de una clase la haremos dependiendo del nivel que los alumnos tengan. Eso hará que haya una mejor facilidad para la enseñanza si hay grupos con el mismo nivel Si el grupo es heterogéneo la impartición es más difícil. La edad y el cinto (no tanto el sexo) deben arcar la composición de la clase. La duración será de una hora para un grupo infantil y una hora y treinta minutos para una clase adulta. A la semana es recomendable dos o tres sesiones. Distinto es si pretendemos preparar alumnos para un alto nivel de competición. Si fuese así la clase debería durar unas dos horas unos cinco días a la semana. La edad recomendada para empezar son los siete años, aunque muchas veces por motivos económicos una empresa nos puede llevar a acoger niños de edad inferior. En eso caso hay que tenerlo presente en la metodología empleada en las clases. Composición de la clase. Debemos tener presente que una clase debe estas programada u planifica previamente. Debemos respetar estos pasos: 1. Calentamiento. Ejercicio físico. Debe ser progresivo y hay que dar importancia en que debe haber una concentración y una atención total (mirada hacia adentro). Unidad de la mente con la acción. Conviene adaptar juegos para los niños u pesas o balones medicinales o pelotas suizas para los adultos. Así conseguiremos que los objetivos que nos marquemos se consigan y sean reales. Para finalizar una clase es conveniente realizar estiramientos, relajar músculos. 2. Ejercicios de karate. Deben ser progresivos de los más elementales a los más complicados. Se debe programar una serie de objetivos en base a las actividades programadas. Debemos programar las clases con variedad: debe haber clases para katas, ipones, defensa personal, kumité, técnicas tanto individuales como por compañeros, etc. Es un error preparar una clase con excesivos ejercicios. 3. Corrección. Hay que dedicar una parte de la clase para las correcciones pero esta debe ser tratada quitando trascendencia a los mismos y sólo señalando los más graces. |
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