Esquina1 Esquina2

Gran Logia Simbólica Argentina   

                     Miembro de la Gran Dieta Hermética Mixta Internacional  

                     Masonería Universal - Familia argentina

 

                                      Historia del Rito Escocés Antiguo y Aceptado         

           El Rito Escocés Antiguo y Aceptado es un rito masónico derivado del sistema escocés que se practicaba en París, a mediados del Siglo XVIII.

           Mas allá de los orígenes mitológicos que rodean a la masonería toda, que tienen que ver mas con lo simbólico que con lo histórico, una gran controversia existe entre los masones del mundo acerca del título y del verdadero orígen de este rito. 

           El Rito Escocés no nació precisamente en Escocia, sino que recién en 1846 ingresó a ese país, y su antigüedad data de 1786, o en caso de aceptarse como auténticas las llamadas Constituciones de Federico II, su orígen se habría dado en 1762.

           Emulando la escisión que se produjo en 1739 en la Gran Logia de Londres, en 1786 el Gran Oriente de Francia procedió a una severa revisión de los altos grados, reduciéndolos al número de cuatro.

            En ese preciso momento, los partidarios del Rito Escocés que deseaban aumentar su escala jerárquica a una mayor cantidad de grados en vez de reducirla, acusaron al Gran Oriente de querer desnaturalizar y sustituir los antiguos misterios y ceremonias, erigiéndose entonces como detractores del nuevo cambio y defensores de los sistemas anteriores.
Al igual que había ocurrido en Inglaterra se autodenominaron “los antiguos”, tildando de “modernos” a los partidarios de la renovación.

            Los documentos admitidos y autorizados por algunos masones que siguen nuestro rito, establecen que el origen del mismo habría tenido lugar luego de la primera Cruzada, simultáneamente en Escocia, Francia y Prusia, pero por razones desconocidas cayó en desuso desde aproximadamente 1648.
Semejante aserción no ha podido nunca ser demostrada por algún documento fehaciente.

            Sin embargo, otros documentos mas susceptibles de considerarse fidedignos, aseguran que la Masonería Templaria recién entró en Francia en 1727, y en 1744 su recopilador, el Barón de Ramsay, instituyó en Burdeos la primera Logia de Perfección.

            Según versiones no reconocidas por historiadores masónicos como Ragón, Joaust, Clavel, Laurens, Findel, Folger Kloss y Marconay, el sistema completo con sus 33° grados, descansaría sobre los estatutos y reglamentos redactados en Burdeos en 1762, derivados de un documento emanado por los “Príncipes del Real secreto” en 1759, y que se atribuye a Federico II.

            Veinte años después, el 25 de mayo de 1782, habrían sido confirmadas las Constituciones de Burdeos, en una época en que el Rito Escocés no constaba más que con 25 grados y se veía amenazado por las recientes discordias nacidas en Alemania.
Viendo que el rito se encaminaba al ocaso, en 1786 se decidió investir de todos los poderes y prerrogativas a un Consejo de Soberanos Grandes Inspectores Generales, sujeto a Constitución y Reglamentos, para que dirigiera los destinos de la Orden de allí en adelante.
En ese mismo momento se amplió la escala jerárquica de los grados elevando su número hasta 33°, y se formó con todos los hermanos de ese grado, un soberano capítulo denominado Supremo Consejo del Grado 33°.

            Según afirma Emile Rebold, en su Historia de la Francmasonería: “El rey Federico de Prusia fue iniciado en la masonería el 15 de agosto de 1738 en Brunswich, siendo en aquel entonces Príncipe Real. En 1744 la Logia de los Tres Globos de Berlín, fundada por artistas franceses, que habían sido llamados a Prusia, fue elevada por él a la categoría de Gran Logia, siendo aclamado Gran Maestre de la misma, cuya dignidad ejerció solo hasta 1747, aunque la Gran Logia continuó inscribiéndole como tal en el cuadro de sus grandes dignatarios, hasta el año 1755. Desde aquella época, ya no se volvió a ocupar activamente de la masonería nunca mas.”

            Según Marconay, en su afán de ilustrarse acerca del origen prusiano del Rito Escocés Antiguo y Aceptado de 33° grados, escribió una carta a la Gran Logia de los Tres Globos de Berlín, pidiendo las aclaraciones del caso, por lo cual el 17 de agosto de 1733 recibió la siguiente respuesta: “En cuanto a las opiniones que existen entre nosotros, debemos participaros que Federico el Grande es en parte el creador del sistema que nuestra Logia adoptó, pero nunca se inmiscuyó en sus asuntos, ni se ocupó en dictar leyes a los masones, a los que siempre concedió la mayor protección en sus estados. La Gran logia no reconoce ni práctica más que los grados azules de San Juan. Un comité particular compuesto de miembros elegidos por los hermanos, llamado Supremo Oriente Interior, dirige los trabajos de los grados superiores que no pasan en número de siete.”

            Según Findel, luego de calificar de absurdos los documentos de Burdeos, afirmó lo siguiente: “No nos detendremos en refutar una invención de tal género, con tanto mayor motivo cuanto hace ya mucho tiempo ha sido debidamente juzgada, haciéndole la merecida justicia: esto no puede ser reproducido sino por aquellos a quienes pueda convenir para sus miras o el logro de sus proyectos, sin que les detenga el salir al encuentro de la verdad”.

            En la opinión y el análisis de estos autores y de otros investigadores que opinan en forma semejante, se le niega al Rito su origen prusiano, templario o anterior aún, y se deduce que la base del mismo está inspirada en el '''Rito de Perfección''' de 25° grados creado en París en 1756.

  

  El origen americano

           Un aventurero francés de origen judío, llamado Esteban Morín fue el encargado de llevar el Rito a América, en donde solo se conocían los tres grados de la Masonería de San Juan. Fué tan rápida la expansión del sistema, y tan grande el afán de los americanos en obtener altos grados, que Morín decidió elevar la escala de los primitivos grados, hasta el grado 33°.

            El 31 de mayo de 1801 se fundó en Charleston (Carolina del Sur) el primer Consejo de la nueva Masonería, cuya existencia se dio a conocer el 4 de diciembre de 1802, no mencionándose en ningún momento el origen de la Organización y declarando haber sido creados por Federico II de Prusia en 1786.

           En 1803 es creado en Santo Domingo un Supremo Consejo, bajo los auspicios del Conde Alejandro Grasse Tilly, el cual debió abandonar la isla al año siguiente, al momento de perder Francia esa colonia.
Inmediatamente luego de regresar Grasse Tilly a París, se ocupó en forma activa de dar a conocer los 33° grados del nuevo Rito, creando su centro de operaciones en la Logia Escocesa de San Alejandro.

Como única justificación de sus derechos, Grasse presentó un titulado Libro de Oro, que solo contenía:

* Una copia de la patente de los poderes otorgados a Morín en 1761, por el Consejo de Emperadores de Oriente y Occidente.
* Una patente a su nombre emitida en 1802 por el Supremo Consejo de Charleston.
* Una copia de la Constitución redactada en Burdeos por los Principes del Real secreto.
* Una copia emitida en América fechada en 1786, que es la que se atribuyó a Federico el Grande.

            Entre importantes autores como Ragón, Orfdox y Vasal, contemporáneos a la introducción del Rito en Francia, sostienen inclusive que sería el mismo Grasse Tilly el creador de la nueva corriente, ayudado por un literato y hermano masón llamado Bialhache.

Según se afirma en el Diccionario Enciclopédico de la Masonería, redactado por Frau Abrines y Arus Arderiu:
“A pesar de estas y otras muchas anomalías que no se escaparon a la observación de la generalidad de los masones, en breve tiempo el Conde elevó al grado 33° a gran número de hermanos, formando seguidamente con ellos un Supremo Consejo provisional. Convocados los grandes oficiales del Rito el 12 de octubre de 1804, se constituyeron en Gran Consistorio y convocaron para el 22 la Asamblea General de todos los miembros, con objeto de proceder a la formación de una Gran Logia. Esto tuvo lugar efectivamente el día fijado, constituyéndose aquella bajo la denominación de Gran Logia General Escocesa de Francia del Rito Antiguo y Aceptado, decidiéndose en ella, que su principal asiento residiera en París.
Eligiéronse 49 dignatarios, proclamándose como gran Maestro al príncipe Luis Napoleón y al Conde de Grasse Tilly como representante del mismo"
.

            Si bien los orígenes del REAA no quedan claros para los historiadores, este Rito es quizas el que más difusión ha tenido en el mundo, y el que mayor compromiso político y social ha demostrado a través de la historia. Le sigue muy de cerca el Rito de York, con gran compromiso en la Independencia de Estados Unidos de América.

            La razón de que existan dos historias paralelas – una oficial y otra histórica – permanece oculta para todos los masones que trabajan en el rito, hasta que finalmente le es revelada en uno de los últimos grados administrativos. Para quien finalmente llega a este grado, deja de haber oposición entre los supuestos orígenes históricos, y ellos se tornan compatibles y coexistentes

            En la actualidad el Rito Escocés Antiguo y Aceptado, continúa trabajando en el mundo con 33° grados masónicos, con algunas variaciones en los nombres de los mismos, de acuerdo a cuales sean sus jurisdicciones.

 

   

 

Alta en Buscadores
Alta en Buscadores

 

                                                         MyFreeCopyright.com Registered & Protected

                    © 2010 Gran Logia Simbólica Argentina - Todos los derechos reservados.

 

                                                

 

Alta Gratis en Buscadores
Web Hosting

                       

Esquina3 Esquina4

pagina web gratis