portadaFundación comunitaria para la cultura y el saber popular de Urdaneta
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La Victoria, Parroquia Urdaneta

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LIBROS VIVIENTES.
(Memorias del viejo Enrique)
Cualquier día del mes de julio de 2.006., me dispuse poner en orden algunos apuntes interesantes que de alguna manera narran de manera sencilla y muy amena algunos pasajes históricos sobre la conformación de lo que es hoy la población de La Victoria; hoy, capital de la Parroquia Urdaneta, Municipio Páez del Estado Apure. Utilizo el término conformación en vez de fundación, en virtud de que según lo investigado, éste poblado surge de una manera espontánea, tal vez para ofrecer ciertas comodidades al intercambio comercial de entonces entre pueblos de los dos países. Colombia y Venezuela; los cuales hasta el año de 1.937 que según algunos autores y cronistas se "funda” La Victoria.
Por supuesto que éste relato para nada busca polemizar sobre tal o cual conocimiento con pruebas sobre el particular, sino que por el contrario, lo que persigue es enriquecer los saberes que se tienen, y lo más justo es que las nuevas generaciones tengan en sus manos al menos este material para su discusión y puedan ir mas allá de donde éste humilde servidor les describe; detalles que sin lugar a dudas son muy valiosos los cuales he tenido la suerte de oír de uno de mis libros vivientes; El viejo Enrique. ¡Disfrútenlo!
Me contó ese pajarito, que por ahí en 1937 (un poco antes), La Victoria era solo un sector (por llamarlo de un modo hoy día), el cual dependía desde el punto de vista geopolítico y administrativo de Santa Rosa del Sarare (hoy, Santa Rosa), 9 kilómetros aproximadamente de distancia era la separación por caminos verdes marginales al legendario Arauca vibrador. Era para ese entonces; Santa Rosa del Sarare la referencia poblacional más importante del otrora Municipio Urdaneta del Distrito Páez del Estado Apure, y en consecuencia, La Victoria se regía subalternamente por la figura de Comisaría que en la fecha ocuparon los señores Bartolo Rodríguez y José Gregorio Romero.
Se hace mención además, de un promisorio e interesente flujo comercial de arroz, maíz, café, caña panelera y pieles de animales salvajes que zarpaban desde Santa Rosa en el lado Venezolano o San Lorenzo de puerto Colombiano, aguas abajo hasta El Amparo y Arauca respectivamente y mas abajo a San Fernando y Ciudad Bolívar o Caicara, como antecedentes a lo que se conoce hoy día como "el eje fluvial Apure Orinoco”.
¿Así es la cosa? … si señor respondió el pajarito, nada menos que por esa ruta llego a estas tierras Don Pedro Bolívar Acosta que más tarde fue una autoridad primero de Santa Rosa y después de La Victoria, lo mismo que Jesus María Valerio entre otros que a lo mejor usted si conoció… Claro que sí amigo mío le replique emocionado, hasta le confieso que Don Valerio fue padrino de mi hermano.
Bueno, como le venía diciendo; esa gente llegó por estos lares en la primera lancha de dos pisos que por cierto ahora no se ven. Aquella se llamaba Ciudad Bolívar y su propietario era Don Pedro. Para nosotros, la aparición del primer vehículo fluvial a motor por este río, significo un hecho transcendental que nos mostró alguna evidencia de la modernidad y sus avances porque hasta la fecha que recuerde yo, el transporte mas importante lo constituían una flota de bongos de espadilla los cuales me recuerdo se llamaban El Venezuela, El Colombia, El Olaya Herrera, El Cairo y…ah carache, no me acuerdo el nombre del otro bongo en este momento.
Okay, no importa, respondí al unísono para darle mayor confianza a mi interlocutor a quien enseguida pregunté: Bueno Don Enrique… hábleme un poco de esos "bongos de espadilla” a los que usted se refirió, si es tan amable. Ha bueno, los bongos eren unas embarcaciones mas pequeñas en comparación con la lancha de Don pedro, y estos en su mayoría estaban construidos con el tronco de inmensos árboles de saqui – saqui o lo que es el mismo javillo o tolúa para los Colombianos, y movidos por tracción sanguínea. Es decir, que eran los propios hombres que empujaban con palancas a la altura del pecho y en "fila india” desde la proa hacia atrás de la nave, y las espadillas eran como canaletes inmensos o especie de remos dispuestos a la borda para ayudar el desplazamiento de la embarcación hacia delante y timonear al mismo tiempo. Así aprendí yo a navegar por este río cuando era río puntualizo el viejo Enrique.

Justo en ese momento me acordé del otro viejo, mi viejo pues, "el papá de los gabanes”, recordé como si en ese preciso momento estuviera él en la conversación asegurando tal cual Enrique.
…Es que a Santa Rosa del Sarare le roncaban los motores ñero, según lo que cuentan los viejos más viejos que yo y lo que nosotros conocimos no es puro cuento mijo; allí como será que hubo en esos tiempos una trilladora de arroz de unos musiú que los llamaban los Latrilla. Yo no se si ese era el apellido o que, lo cierto es que en ese pueblo de Santa Rosa se movía la plata que juega garrote, igual que del lado Colombiano como fue San Lorenzo, hubo mucha gente de morocotas y gente influyente de ambos lados de la frontera, mire no mas el musiú Narciso, ha dejado mucho que decir, hay quienes aseguran que trajo las primeras semillas de cacao desde Trinidad por ese río. Lo que paso, es que donde es Arauquita actualmente se construyo una pista de aterrizaje de aeronaves y después la violencia del 48 hizo entre otras cosas que se poblara ese punto y de allí La Victoria, al frente, pero los puertos más importantes antes de 1.937 eran San Lorenzo en Colombia y Santa Rosa del Sarare en Venezuela, yo estaba carajito pero todavía me acuerdo. Palabras mas palabras menos, es como una lección de escuela antañona que he memorizado.
De allí, que las palabras de Don Enrique Alicarra Reina me dan tanto crédito al punto que sobre el tema lo he abordado repetidas veces y en cada oportunidad creo haberme ganado su confianza.
Ahora bien, me despierta tanta curiosidad sobre lo narrado por las personas adultas y mis conocimientos previos, la existencia a lo largo de esos caminos la abundancia de apelativos religiosos para identificar poblados, caseríos o sectores como son: El Amparo, El Muerto, Las Ánimas, El Padre, Los Angelitos, Santa Rita, Santa María, Santa Rosa, La Capilla, San Lorenzo, entre otros, lo cual hace suponer, o mejor corroborar, una alta cultura religiosa; de hecho, se sabe además la existencia comprobada en éstas tierras de tradiciones culturales autóctonas como son las negreras y locainas, las cuales muestran un alto contenido de valores religiosos además de la reconocida historia de las bases fundacionales de la Población de Arauquita Colombia, la cual tiene relevancia por la participación directa de los padres Jesuitas.
En 1.937, se reconoce a la Victoria como capital del Municipio Urdaneta del Distrito Páez del Estado Apure, y solamente existen pocas casas (ranchos) que le dan aspecto de caserío, pero hasta el momento se tiene poca información sobre esa época; la señora Claudia Rangel, recuerda que para 1.950 aproximadamente, se empieza a organizar un movimiento religioso de tendencia católica que toma la iniciativa de la construcción de una iglesia, con el liderazgo del Trujillano Ausencio Pacheco y algunos nativos incluida la señora Claudia, la propuesta es acogida e igualmente es aprobada la escogencia del patrono que recae sobre San francisco de Asís, es en todo caso el liderazgo religioso de pacheco el que domina, y la iglesia es construida con material vegetal de la zona, mano de obra criolla y en lo adelante será atendida esporádicamente por sacerdotes de Arauca – Colombia y Guasdualito – Venezuela.

Vale la pena decir que Don Aucencio Pacheco fue una figura pública muy influyente en esta localidad, de la cual en alguna ocasión se convierte en autoridad, y su status religioso lo ubica íntimamente ligado en lo político al partido COPEI, desde donde construye un grupo de seguidores de esa doctrina que según opinión de algunos, la ligaron con el partido conservacionista de Colombia, pero que en definitiva este ciudadano hace sus valiosos aportes a la conformación del pueblo al cual se entrega por entero hasta su muerte. Lamentablemente no dejó descendientes.
Otro elemento importante en esta conformación del poblado, es el hecho de que una comisión de la recién creada Guardia Nacional, (en este caso dependientes de comando de El Amparo), visita periódicamente esta comunidad hasta que definitivamente unos dos o tres años de instalados en El Amparo: la referida comisión es destacada con mayor permanencia aquí. La misma estada integrada inicialmente por los efectivos Chito Tovar, Edgar Martínez, Ramón Soto, Wanerge Navas, y un tal Mirabal entre otros que mas tarde reforzan el comando como fueron los hermanos Romero, el efectivo Bolívar, Carlos Cova etc. Al mando del sargento Porfilio Farías. Así mismo, se crea el puesto de la Policía al mando de una autoridad civil que se compara con el prefecto actualmente y quien despacha en una sede tipo rancho de palma que luego se quema accidentalmente con los archivos de actas de Santa Rosa y solo se salva el libro de registros del 37. Ésta autoridad. Entre los primeros nombres se encuentra el ciudadano Atanasio Domínguez que corresponde a la primera década, era un personaje reducto del ejercito Zamorano y quien entre otras cosas curiosas ocupo un cargo similar en Colombia donde sale milagrosamente salvo de un bombardeo a su residencia en Arauquita en el año 48. Se recuerda además los nombres de los primeros policías a Hernán Bravo y un tal Artahona.
Todo esto ocurre entre 1.937 a 1.947, pero no hay precisión de las fechas, y constituyen para esta producción, los hechos más resaltantes durante la primera década de conformación del pueblo de La Victoria.
1.947-1.957 (segunda década)
Se consolida la construcción de la Iglesia Católica y la permanencia de la Guardia Nacional como instituciones estables, quienes por mandato superior son instruidos para permitir el ingreso con sus bienes en nuestro territorio de ciudadanos Colombianos perseguidos por la guerra civil en ese país conocida como la violencia del 48, pero es de saber además, que buena parte de los desplazados de la época eran personajes Venezolanos que se habían radicado en el vecino país, gente que se habían quedado allá por diferentes razones, en su mayoría, descendientes de guerreros de las gestas libertadoras. Sin embargo, los inmigrantes extranjeros provenían en su mayoría de los llanos orientales, y los departamentos contiguos.
Esto, fortaleció más el crecimiento poblacional del sector, así como la incorporación de más fuerza de trabajo, culturas y tradiciones como motores del desarrollo, al punto necesario del conocimiento a través de la escuela pública además de la necesaria y justa incorporación de una dependencia de salud pública.
1.957-1.967 (tercera década)
En este momento histórico, el poblado comienza a salirse de la única calle (marginal al río) que existía y empieza su conformación en sentido sur-norte, y el estado venezolano empieza hacer las primeras obras arquitectónicas de la urbe como son: Escuela Estadal Graduada "La Victoria”, Comando de policía, Parque infantil, Comedor escolar, red de acueducto, cancha de basket bol Medicatura, y se ocupan otros espacios públicos a cargo de Malariología, Tribunal o Juzgado bajo la jefatura de Don Hermenegildo Nieves; así mismo, se activa el primer servicio de electricidad pública que es generada por una planta eléctrica la cual es operada por el mecánico Arturo Ortega y ocasionalmente por Rigoberto Suárez en un horario nocturno de 7 a10:30.
Es un contexto en el cual el estado profundiza su presencia y curiosamente para comparar, la ciudadanía participa al compás de las exigencias del momento en busca del desarrollo integral, el conocimiento, la salud, la justicia, la vigilancia y el orden; por cierto que se destinó un agente de policía para cuidar del estudiante al que se le conocía como el policía escolar.
Es propicio hacer un paréntesis para resaltar la labor particular en cuanto a la educación informal que ofrecía en su consultorio público el Doctor Emilio Quevedo Peláez, era un Ciudadano Chileno con quien muchos tuvimos el gusto de compartir en lo educativo, he admirado siempre su vocación de servicio público. Muchos jóvenes de entonces tuvimos la ocasión de formarnos en el área de Mecanografía, Danza, Astronomía, Matemáticas, e Idiomas además de enfermería. Quiero resaltar ese particular en función de reconocer el valor del hombre como ciudadano para el bien común, es un legado que no debemos olvidar jamás.
1.967-1.977 (cuarta década)

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