Enfoque cognitivo social

Julian Rotter y Albert Bandura

  • Santa Juana de Arco 1
    35004
    Las Palmas de Gran Canaria
    (Las palmas)
    España


    Albert Bandura


    "Prácticamente, cualquier fenómeno que ocurre por experiencia directa también puede suceder de manera vicaria –mediante la observación de otra gente y las consecuencias que recibe-".










     

    Teoría de Albert Bandura


    La aproximación de Bandura a la psicología de la personalidad se basa en una teoría del aprendizaje social que investiga cómo se forma y modifica la conducta en un contexto social. No podemos esperar que datos de experimentos que no incluyen la interacción social sean relevantes para la vida cotidiana. La aproximación de Bandura se denomina aprendizaje por observación, lo que indica la importancia de observar la conducta de otras personas para el proceso de aprendizaje. En lugar de experimentar el reforzamiento por cada una de nuestras acciones, aprendemos mediante reforzamiento vicario al observar las conductas de otras personas y sus consecuencias. Su tratamiento se basa en los procesos cognitivos internos o de pensamiento, ya que Bandura cree que los procesos cognoscitivos pueden influir en el aprendizaje por observación. No imitamos de manera automática las conductas que vemos que otros realizan. En lugar de eso tomamos una decisión deliberada y consciente de comportarnos de la misma manera. Podemos regular y guía nuestra conducta mediante la visualización e imaginación de esas consecuencias, aún cuando no las hayamos experimentado.

     


    No existe vínculo entre estímulo-respuesta o entre conducta y reforzador, como decía Skinner. Son nuestros procesos cognoscitivos los que median entre ambos.


    La idea básica de Bandura es que el aprendizaje puede ocurrir mediante la observación y el ejemplo, y no solo por el reforzamiento directo. Cuestiona desde un principio la idea de que el comportamiento sólo puede aprenderse o modificarse mediante el reforzamiento directo. Para Bandura, la mayor parte de la conducta humana se aprende a través del ejemplo, sea de manera intencional o accidental. Aprendemos al observar a otras personas y conformar nuestra conducta con las de ellas.


    A continuación profundizaremos en esta teoría y conoceremos términos claves como el determinismo recíproco, autoeficacia percibida, modelamiento, etcétera.


     

    El aprendizaje por observación. El papel de la imitación


    Al observar la conducta de los demás y las consecuencias de sus respuestas, el observador puede aprender respuestas nuevas o variar las características de las jerarquías de respuestas previas, sin ejecutar por sí mismo ninguna respuesta manifiesta ni recibir ningún refuerzo directo. En algunos casos, el observador puede aprender, tanto como el ejecutante.

    A los componentes específicos de la conducta de un modelo se les llama claves de modelamiento,que pueden presentarse en vivo o de manera simbólica. El modelamiento en vivo alude a la observación de modelos "reales”, es decir, a los que están presentes físicamente. El modelamiento simbólico comprende la exposición indirecta a modelos en películas, programas de televisión, lecturas y relatos verbales de la conducta de una persona. En nuestra cultura, el modelamiento simbólico explica un alto porcentaje de exposición a claves de modelamiento por el impacto y la disponibilidad del cine y la televisión.



    Proceso del aprendizaje por observación

    ·Procesos de atención: La simple exposición al modelo no garantiza que este atienda las claves y estímulos relevantes, o que se perciba la situación de manera precisa. Se necesita la atención para adquirir la información necesaria para que la imitación al modelo se cumpla.


    Características como la edad, estatus, sexo y grado de similitud entre el modelo y el sujeto influye para que este último atienda al primero. Además, la atención a la conducta modelada varía en función de las habilidades cognoscitivas y perceptibles del observador. Cuanto más desarrolladas estén nuestras habilidades, con más cuidado y mejor percibiremos al modelo.


    .Proceso de retención:    Bandura reconoce la importancia  de los procesos cognoscitivos para desarrollar y modificar la conducta. Retenemos información relacionada con la conducta de un modelo de dos maneras: mediante un sistema interno de representación de imágenes o por medio de un sistema verbal. En el aprendizaje por observación formamos una imagen mental de la conducta  del modelo y la utilizamos como base para la imitación en algún momento futuro. La representación verbal funciona de manera similar e implica la codificación verbal que se haya observado. 


     . Procesos de producción: Implica traducir las imágenes y las representaciones simbólicas verbales en conducta manifiesta. Aunque se puede haber retenido, atendido y repasado las representaciones simbólicas de la conducta de un modelo, quizá no se pueda ser capaz de reproducirla. 


    .Procesos de incentivo y de motivación: Cuando se dispone de incentivos, la observación se traduce en acción más rápidamente, ya que los incentivos influyen en los procesos de atención y de retención. No se pone atención sin un incentivo para hacerlo, y cuanta menos atención se preste, menos se retiene. 


    Características de la situación de modelamiento


    Bandura y sus colaboradores (Bandura, 1977, 1986) investigaron tres factores en los que encontró  influencia en el modelamiento: 


    1. Características de los modelos: Estas afectan a nuestra tendencia a imitarlos. Podemos recibir mayor influencia de alguien que se parece a nosotros que de alguien que difiere. (Edad, sexo, prestigio...).


    2. Características de los observadores: Personas con poca confianza en sí mismas y baja autoestima son más proclives a imitar la conducta. 


    3. Consecuencias recompensantes asociadas con las conductas: Las consecuencias recompensantes pueden anular el poder de las características de los modelos y de los observadores. 


    Determinismo recíproco

     

    La conducta está controlada por la persona mediante los procesos cognoscitivos y por el ambiente a través de las situaciones sociales externas. Bandura llama a esta visión determinismo recíproco. Destacó que las personas no son ni "objetos carentes de poder controlados por las fuerzas ambientales, ni agentes libres que pueden convertirse en cualquier cosa que decidan. Ambos, personas y ambiente, son determinantes recíprocos uno del otro. Bandura y otros (de modo más destacado Richard Bell, 1979) proponen que las relaciones entre la persona, la conducta y el ambiente son bidireccionales, de modo que los niños, por ejemplo,podrían influir en sus entornos en virtud de su propia conducta.


    La conducta está influida por fuerzas externas, sociales y ambientales, pero no estamos desamparados ante ellas. Las reacciones personales a los estímulos son autoactivadas de acuerdo con nuestras expectativas aprendidas. En el aprendizaje por observación, observamos e interpretamos los efectos potenciales de nuestras acciones y determinamos qué conductas son apropiadas. Codificamos y representamos esos acontecimientos externos de manera simbólica y anticipamos que cierta conducta producirá una respuesta determinada. Así, elegimos y damos forma a nuestra conducta para obtener reforzamiento y evitar el riesgo. El reforzamiento no modifica automáticamente la conducta. Cuando se produce un cambio es porque el individuo es consciente de lo que se está reforzando y espera la misma recompensa por comportarse de nuevo de esa manera. Somos influidos por las fuerzas externas, y a la vez, guiamos el grado y dirección de dichas influencias, por lo tanto la autodirección interactúa con los acontecimientos pasados y presentes.

     


    Bandura cree que los individuos crean sus propios ambientes y las conductas anormales pueden cambiarse con técnicas de modificación de conducta. Además, propone que la mayor parte de las conductas (salvo los reflejos básicos) se aprenden y que los factores genéticos desempeñan un rol menor. Sin embargo, reconoce que los factores hereditarios como la maduración física y la apariencia pueden influir en los reforzadores, especialmente en la infancia. Por ejemplo, los niños torpes recibirán reforzadores diferentes de aquellos que son graciosos. Las experiencias en la infancia son las más importantes, ya que, según Bandura,nuestro aprendizaje en la niñez es más influyente.



    Autoeficacia percibida


    La autoeficacia percibida fue un concepto ofrecido por Bandura dentro de la Teoría del Aprendizaje Social y hace referencia a aquellas creencias de las personas acerca de sus propias capacidades para el logro de determinados resultados. Según Bandura, si las personas no están totalmente convencidas de su eficacia personal tienden a abandonar rápidamente las competencias que les han sido enseñadas, en cuanto dejan de obtener resultados. Según Bandura, si las personas no están totalmente convencidas de sueficacia personal tienden a abandonar rápidamente las competencias que les hansido enseñadas, en cuanto dejan de obtener resultados rápidos o experimentan algún revés.

          En este sentido, existen personas con baja autoeficacia y personas con elevada autoeficacia:

     


    - Las personas con baja autoeficacia se sienten indefensas, incapaces de ejercer control sobre los acontecimientos de su vida. Creen que cualquier esfuerzo que hagan es inútil. Cuando encuentran obstáculos, se rinden con rapidez si su primer intento para enfrentar el problema es infructuoso. La baja autoeficacia puede destrozar la motivación,disminuir las aspiraciones, interferir con las capacidades cognoscitivas y afectar de manera adversa la salud física.


    - Por el contrario, las personas con una elevada autoeficacia creen que pueden tratar de manera efectiva con los acontecimientos y situaciones. Como esperan superar con éxito los obstáculos,perseveran en las tareas y, a menudo, se desempeñan con un nivel elevado. Estas personas tienen mayor confianza en sus habilidades que los sujetos con baja autoeficacia, y expresan pocas dudas en sí mismas. Ven las dificultades como desafíos, más que como amenazas, y buscan activamente situaciones nuevas.


    Las expectativas de autoeficacia funcionan como un factor motivacional y determinan, en gran medida, la elección de actividades, el esfuerzo y la persistencia en las tareas elegidas, los patrones de pensamiento y las respuestas emocionales. Nuestras expectativas de eficacia surgen de cuatro importantes fuentes de información.


    • La primera es el éxito en la actividad. Cuando realizamos bien una tarea, mejoran nuestras expectativas de eficacia; además, es probable que disminuya la amenaza de un fracaso potencial, lo que puede aumentar la persistencia en las tareas subsecuentes. El éxito de la ejecución es una fuente poderosa de información porque proporciona experiencias directas de la habilidad personal.


    • La experiencia vicaria también puede contribuir a las expectativas de eficiencia. Al observar que otros tienen éxito en una tarea desarrollamos la expectativa deque también podemos lograrlo.


     

    La persuasión verbal es otra fuente de información de la eficacia. Que nos digan que podemos lograrlo aumenta nuestras expectativas de eficacia. Es probable que la persuasión verbal sea la fuente más común de expectativas de eficacia porque puede proporcionase con facilidad y es de fácil acceso.


    • Asimismo, la activación fisiológica y emocional informa a la persona acerca de su eficacia para una determinada tarea. Es común que la gente confíe en su estado de activación fisiológica (por ejemplo, la frecuencia tasa cardíaca y respiratoria) para juzgar su nivel de temor o ansiedad. Sentirse tranquilo y relajado (o incluso moderadamente activado, si se necesita cierta activación para una buena ejecución) puede servir como una retroalimentación que influye en las expectativas de eficacia.



     

    Modificación de la conducta


    A continuación se presentan los métodos más utilizados para modificar la conducta desde la perspectiva del aprendizaje social:


    ·Extinción: si se quiere eliminar una conducta, se puede comenzar retirando el modelo que refuerza esta conducta. Este procedimiento es el idóneo para reducir un miedo.En el caso de la conducta que se refuerza de manera intermitente, la separación puede incorporar un incremento en la intensidad y la conducta. Por ejemplo: un ama de casa con miedo a salir a la calle sola, lo evitaba. El terapeuta le asignó la tarea de salir sola, primero a un parque, y las reacciones de ansiedad en esta situación se extinguieron rápidamente. Luego la tarea fue la de salir por la calle de su barrio, y así sucesivamente hasta que el miedo asalir sola a la calle se extinguió por completo.


    Contracondicionamiento o condicionamiento aversivo: busca respuestas no compatibles con la ansiedad o el miedo cuando hay un estímulo atemorizante. Usualmente esta técnica se utiliza con niños en situaciones como: miedo a la oscuridad, animales, etcétera. Por ejemplo, a un niño con miedo a un conejo: se pone al conejo en una jaula a una distancia prudencial del niño, el niño ira adaptándose poco a poco a la presencia del conejo. El conejo se pondrá cada vez más cerca del niño en su jaula hasta que el miedo del niño por el conejo desaparezca totalmente y se pueda poner el conejo suelto o incluso en las manos del niño.

     


     

    ·Refuerzo positivo: se basa en la distribución de recompensas. Son los que más se utilizan para mantener una conducta conforme a la realidad.


    ·Imitación social: a pesar de la importancia de este tipo de aprendizaje, no suele emplearse para el tratamiento de los trastornos de la conducta. Jones (1924)utilizó el método de aprendizaje social para tratar los miedos de los niños. Jones también demostró que el miedo podía adquirirse por imitación social. La imitación social es ideal para niños hiperinhibidos. Para ello se crea un contexto de tolerancia y se espera a que se produzca la conducta social deseada. Como ejemplo, un estudio de Anderson (1937), vinculó a unos niños de un orfanato, unos tenían confianza en sí mismo, y los emparejó con otros que no la tenían. Los niños modificaron su conducta y, al igual que sus compañeros,comenzaron a tener confianza en sí mismos.


    ·Aprendizaje por discriminación: para producir este tipo de aprendizaje social hay que establecer contextos y recompensar la conducta deseada. Como ejemplo clarificador, el experimento que realizó Freud para tratar a unos pacientes que habían accedido de manera voluntaria a un tratamiento para erradicar las pautas homosexuales. Freud le inyectó una mezcla emética a la vez que le mostraba fotos de hombres. Luego les ponía fotos y videos de mujeres sin inyectarles nada. Los resultados fueron positivos ya que los hombres se comenzaron a excitar viendo imágenes de mujeres, pero hubieran sido mejores si hubiera reforzado positivamente la conducta de sus clientes más allá de la excitación sexual y el refuerzo o el castigo hubiera sido realizado por un largo periodo de tiempo.


     



    Transmisión de respuestas nuevas. Los estudios con el muñeco Bobo y la relación televisión-conducta agresiva


    Bandura y sus colaboradores han demostrado los efectos de modelado en una serie de experimentos. Expusieron a un grupo de niños en un jardín de infancia a modelos agresivos adultos y a un segundo grupo a modelos que desplegaban una conducta inhibida y no agresiva. Bobo era un muñeco inflable del tamaño de un niño pequeño y fue utilizado por Bandura para estudiar el aprendizaje social en los niños, es decir, la forma en que estos aprenden por imitación. El grupo del modelo agresivo agredía física y verbalmente de forma inusitada a un gran muñeco de plástico inflado.Por el contrario, ignoraba por completo al muñeco.

     


    Bandura y otros investigadores han demostrado de manera convincente que, en situaciones de laboratorio y en el mundo real, ver violencia engendra violencia, sea la televisión, las películas o nuestros hogares, calles y escuelas. Por ejemplo, un grupo de niños delincuentes mostraron significativamente más conductas agresivas hacia sus compañeros, después de ver películas violentas, que un grupo control de niños que vieron películas sin violencia. Los actos agresivos reproducidos se asemejaban a los cometidos en los actores de las películas. Otro estudio demostró que niños de nueve años de edad, que vieron diversos programas de televisión con patrones agresivos, resultaron ser más agresivos diez años después, y tras pasar veinte años seguían igual.

     



     


     

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