AGRICULTURA
El campo andaluz ha evolucionado en las últimas décadas con la incorporación de todo tipo de avances, especialmente en mecanización de los trabajos, modernización de riegos y generalización de las nuevas tecnologías en los sistemas de procesado y comercialización. Ello se traduce en una creciente productividad y capacidad para competir en los mercados exteriores.
El sector agroalimentario es el que más contribuye a las exportaciones de la comunidad autónoma (casi un tercio de las ventas al exterior). El aceite de oliva y las frutas y hortalizas, que concentran más del 72% de la producción de la rama agraria, ocupan hoy posiciones de liderazgo mundial por su calidad y su gran valor añadido.
Andalucía cuenta con casi 1,5 millones de hectáreas de olivar y produce cada año en torno al millón de toneladas de aceite de oliva, lo que supone el 39% de la producción mundial, el 53% de la europea y más del 80% de la española. Una cuarta parte del total se destina a los mercados exteriores.

La producción de frutas y hortalizas, heredera de la sabiduría de Al-Andalus en el manejo de la tierra, cuenta con cultivos muy difíciles de encontrar incluso en la Europa mediterránea, como las chirimoyas, los aguacates, los mangos y demás frutas tropicales de la costa de Granada. Andalucía concentra también el 12% de la producción europea de naranjas, limones y pomelos.
La provincia de Almería sobresale tanto por su volumen de producción hortícola (en torno al 55% del total de Andalucía) como por el grado de modernización de sus cultivos intensivos bajo plástico y la alta competitividad alcanzada en los mercados internacionales. De sus casi 28.000 hectáreas de invernaderos sale el 28% del total de exportaciones agroalimentarias andaluzas, fundamentalmente tomates y pimientos. En el otro extremo del litoral andaluz, Huelva protagoniza un gran desarrollo de los cultivos de cítricos y fresas.