Fenómenos de la Percepción - Creatividad - Conciencia

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Sembrando el terreno

No hay otro camino para la paz que no sea la misma paz. ¿Cómo se obtiene la paz? Practicándola renunciando a toda forma de violencia: mental,verbal o corporal.

Para comprender esto y saber como lograrlo debemos primeramente comprender como somos. Como es un ser humano, como estamos constituidos.

Aquí expondré las conclusiones a las que he llegado en mis investigaciones personales que se enriquecieron y mejoraron con el estudio de disciplinas tanto occidentales como orientales.

Dado que el tema es muy complejo y profundo y no se puede comprender sólo intelectualmente haré una síntesis lo más clara posible  para introducirnos en el mismo.

Podemos decir sin equivocarnos que poseemos básicamente tres manifestaciones como seres humanos que son la MENTE, la PALABRA y las ACCIONES.

Las palabras que emitimos y las acciones que realizamos son visibles por las demás personas. La mente no. NO podemos ver la mente de los demás.

Por lo tanto los demás nos conocen por nuestras palabras y acciones.

La mente de cada uno queda oculta a los demás, incluso para uno mismo salvo que trabaje con determinadas herramientas para conocerla exhaustivamente.

La mente como tal es bastante desconocida en Occidente donde generalmente se la define por la ciencia como un producto del funcionamiento del cerebro predominantemente. Y sin ninguna duda es definida de la misma manera como producto de la materia y por lo tanto afectable por la misma. Si bien en Occidente no existen elementos contundentes que prueben esta teoría. Pero así es esencialmente es el modelo bio-médico aceptado más o menos por todos.

En Oriente por el contrario el estudio de la mente en si misma consta de un milenario interés y  actividad que ha producido un vasto y profundo conocimiento con respecto al tema.

En las investigaciones que llevé a cabo en las religiones de oriente y medio oriente, por ser el espectro tan enorme y vasto, me restringí a profundizar en la descripción de la mente que hizo el Buddha Shakyamuni, por ser en la que más coincidencia y afinidad encontré con las investigaciones que venía realizando.  Y por poseer las enseñanzas sobre la mente del Buddha una precisión científica comprobable empíricamente.

Haré aquí un esbozo y en la próxima página profundizaremos un poco más sobre la descripción de la conciencia en si misma y su funcionamiento.

La mente, las palabras y las acciones son la manifestación de nuestro estar en el mundo.  Cuando pensamos o sentimos algo y a través de nuestras palabras y acciones somos capaces de expresar esto coincidentemente nos produce un gran bienestar y confianza en uno mismo. No hay brechas dentro de nosotros, todo es coherente por lo que no tenemos dudas, ni miedos, ni sentimientos de inferioridad o superioridad.

Cuando estas tres manifestaciones son coherentes estamos siendo verdaderos y eso nos hace bien a nosotros y a los demás ya que nos volvemos confiables para los otros también. Simplemente nos sentimos bien con nosotros mismos porque somos coherentes. Podríamos decir que somos íntegros.

Pero la realidad es que la mayoría de nosotros no consigue funcionar siempre de esta manera. Ese no poder funcionar siempre coherentemente a través de las tres manifestaciones de nuestro ser, nos produce sufrimiento a nosotros y a los demás  así como confusión. Genera todo tipo de problemas.

Podríamos decir sin equivocarnos que TODOS NUESTROS PROBLEMAS COMO SERES HUMANOS PROVIENEN DE ESTE FUNCIONAMIENTO CUANDO NO ESTÁ CORRECTAMENTE INTEGRADO.

Todos sabemos por experiencia propia que doloroso y agotador es cuando pensamos algo, pero decimos a los demás otra cosa diferente de lo que realmente pensamos, e incluso actuamos de forma que nuestras palabras no condicen con nuestras acciones. Las demás personas se ven profundamente afectadas por esto ya que crea una gran confusión y no permite la confianza en la persona que no es capaz de lograr una integridad entre sus palabras y sus acciones.

Las palabras y acciones provienen en realidad de la mente. Ellas son emitidas o hechas de acuerdo a lo que está ocurriendo en nuestra mente. Todo surge de allí. Pero para conocer en profundidad nuestra mente debemos observarla directamente así como comprender su composición y saber que es la mente y como funciona. Sin este conocimiento nunca seremos realmente personas capaces de hablar y actuar de acuerdo a lo que realmente es lo correcto y beneficioso.

Esto es otra parte importante del tema. El solo hecho de que coincida lo que pensamos o sentimos, con nuestras palabras y acciones, no es suficiente, podemos ser coherentes diciendo palabras o realizando acciones malvadas y dañinas.

Por lo tanto el conocer la composición de nuestra mente también es importante a los efectos de diferenciar que elementos dentro de ella son beneficiosos y cuales no. Cuales me llevan a la paz y felicidad y cuales me llevan a estados perturbadores incluso hasta la violencia y el sufrimiento.

Ser concientes de esto es el primer paso para ir estableciendo la paz en mi mismo, ya que solamente podemos accionar sobre nosotros. La paz social será posible solamente con el logro de la paz interna dentro de cada uno de nosotros.

Solamente estableciéndonos en la paz podremos tanto como individuos tanto como sociedad lograr crear un entorno de reverencia a la vida y al medio ambiente que haga posible la supervivencia de los seres biológicos en el planeta. Y crear vínculos estables y basados en la confiabilidad y el amor a los demás.

En una mente en paz todo florece, el aprendizaje se torna más fácil ya sea el manual como el intelectual, se crea el espacio para la creatividad y se evitan las acciones brutas y faltas de sensibilidad, ya que se desarrolla una forma de sentir más sutil y delicada que en una mente confusa y perturbada. Podemos desarrollar mejor nuestra capacidad de observación, atención y concentración, que nos permitirá conocer la realidad cada vez más profundamente a los efectos de mejorar nuestra capacidad de ser felices, y dando una base adecuada para desarrollar el amor como elemento fundamental en cada pensamiento, palabra o acción y cualquier actividad que desarrollemos.

Dando así coherencia y sentido a nuestra vida tanto personal como colectiva.

Por experiencia directa todos sabemos que cosas nos afectan negativamente produciéndonos sufrimiento ya sea físico o mental. En los tres niveles hay elementos que podemos reconocer universalmente como dañinos.

Para ir logrando un estado individual y colectivo de paz podemos comenzar en lo personal a evitar las siguientes prácticas dañinas y promover la contención de las mismas a nivel social a través de la educación:

DEL CUERPO

No matar y no dañar a los seres vivos.

No tomar lo que no me pertenece, no robar.

No tener prácticas sexuales incorrectas (con menores, personas enfermas, personas casadas, por la fuerza,etc.)

DE LA PALABRA

No mentir.

No hablar groserías o de forma ruda.

No hablar banalidades.

No difamar.

DE LA MENTE

No codiciar (tanto cosas materiales como personas o relaciones).

No odiar.

No sostener ideas erróneas.

El poner en práctica estos lineamientos de conducta mejorará sin duda nuestra vida en lo personal y en lo social. Pacificando nuestra vida y evitando mucho sufrimiento.

Todos sabemos cuan afectados somos por estas conductas erróneas cuando somos víctimas de ellas por lo tanto debemos evitar volvernos victimarios tratando de no hacer nosotros a los demás lo que sabemos que hace daño.

  

Marilena Molinaro Ortega
molinaromarilena@yahoo.com
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