LADRÚS, LA VOCACIÓN IBEROAMERICANA Puede haber sido la cercanía al Monasterio de la Rábida, donde una visita en días de escasa concurrencia te deja ante el mismo escenario que Cristóbal Colón contempló en los devenires previos a la gran aventura de su viaje atlántico. Puede haber sido Pablo Neruda el que a través de sus versos, de los sonoros nombres americanos nos inyectara el amor a la América Nuestra. Tal vez aquel verano de la adolescencia mientras leíamos El Siglo de las Luces tuviera parte de la culpa del infinito amor que la América Latina nos despierta. Puede que la Iberoamérica hermosa nos haya elegido a nosotros y no a la inversa. Pero lo cierto, lo emotivamente cierto, es que quienes formamos la empresa LADRÚS, amamos profundamente a Iberoamérica. Eso significa que amamos todas las aristas de su geografía, su luz, su calor, su olor, su color. Nos duele su escasez, su insensatez también, su abandono nos duele, y sus logros, su aportación al mundo, sus idiomas, sus etnias nos apasionan, su enorme caudal de futuro nos apasionan. Vasija donde muchos españoles mitigaron el dolor tras la guerra civil, crisol de razas, enorme máquina creativa, geografía gigante, alma inabarcable: Iberoamérica. También la Iberoamérica que ahora nos “descubre” a nosotros, la de la inmigración, otro nuevo y moderno mestizaje. Por todo ello nace el Certamen Ladrús de Grabado Iberoamericano. Y porque supone el esfuerzo conjunto de varias instituciones con vocaciones culturales y de encuentro, la Universidad de Huelva y el Ayuntamiento de Almonte. Este es un Certamen hecho por personas para personas, desde un hondo humanismo. A quienes han realizado el esfuerzo de enviar sus obras, a veces con enormes dificultades no bien entendidas en Europa, les estamos profundamente agradecidos. Sepan que forman parte de la hermosa experiencia que supone poner en marcha este apasionante proyecto cultural. LADRÚS es una empresa dedicada al arte y la gestión cultural desde 1985 y culmina con este Certamen de Grabado uno de sus mejores sueños.
| 
|