Lo que dijo Krishnapada Swami

Pies de Loto de Radha

Guerrero Espiritual Portada

Diez Prácticas para la Integridad

    Para lograr relaciones significativas con miembros del sexo opuesto, debemos convertirnos en seres humanos íntegros que no tienen necesidad de buscar soluciones fuera de sí mismos. En cambio, debemos aprender a recurrir dentro de nosotros y conectarnos con realidades espirituales más elevadas. ¿Cómo hacemos esas conexiones? Los siguientes diez puntos y prácticas, que resumen gran parte de lo que he tratado hasta aquí, brindan pautas para acceder a la integridad que puede servir como cimiento para una fuerte y perdurable relación con una pareja.

1.    Debemos aprender a querernos a nosotros mismos. Como hemos visto, aquellos que no se quieren a si mismos no pueden dar a los demás. Un aspecto del  auto amor es observar cuatro principios básicos: nada de drogas o intoxicación, nada de juegos de azar, no al sexo ilícito y no comer carne. Todas estas complacencias pueden debilitar nuestra constitución básica. Cuanto más nos permitimos vivir de acuerdo con leyes naturales, nos tornamos más rendidos a la voluntad de Dios. Si nos falta autoestima, nos estamos negando a vernos como criaturas de Dios y no tenemos suficiente amor y devoción para compartir con ningún otro.

 2.    El amor que recibimos de nuestra pareja en realidad proviene del Señor, y nuestra tarea es enviarlo de vuelta. Otras personas canalizan el amor de Dios hacia nosotros, y nosotros canalizamos Su amor hacia otros. El Señor nos pone en juego para ver que hacemos con Su amor. Podemos retribuir el amor de Dios queriendo a nuestra pareja con gran devoción, como si Dios mismo estuviera presente. Nuestra pareja pasa a ser un sendero por el cual podemos devolver nuestro amor a Dios.

3.    El amor no tiene etiqueta de precio. No es un acuerdo de negocios o un contrato con una cláusula de salida para circunstancias difíciles. No podemos aproximarnos al Señor con humor de regateo, y no deberíamos iniciar nuestras meditaciones y oraciones con una extensa lista de compras. Las oraciones de estas características no están basadas en amor inmotivado e incondicional y no nos ayudan a desarrollar la conciencia superior necesaria para nuestra integridad.

       No necesitamos recordarle nuestras necesidades a Dios. Cuando más aceptemos el hecho de que nuestras vidas están bajo el control de Dios, más comprendemos que la verdadera oración significa: “Hágase Tu voluntad”. Cuando podemos ofrecer esa oración con sinceridad, nos estamos haciendo más integrales.

4.      Debemos ir más allá que meramente amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Deberíamos en realidad amar a los demás – especialmente a nuestra pareja – aún más de lo que nos amamos a nosotros mismos. Cuando amamos a nuestras parejas tanto nos damos cuenta que nos fueron dadas como regalos de Dios y que no somos sus dueños. Somos sencillamente guardianes en nombre del Señor, y que nuestra responsabilidad es cumplir los deseos del Señor con respecto a ellas. Cualquier intento de dominarles es repugnante. En cambio, deberíamos hacer esfuerzos para resaltar sus cualidades superiores – una práctica que también hará resaltar nuestra naturaleza superior.

5.      Siempre deberíamos visualizarnos como amor en acción, portando amor dondequiera que vayamos, tan llenos de amor que naturalmente rebalsa hacia los que encontramos. En este estado mental, servimos como representantes del Divino en todos los aspectos de nuestras vidas.

 Podemos practicar el amor en acción a través del aliento. Al inhalar, nos visualizamos absorbiendo el dolor y la frustración de nuestros seres queridos; al exhalar, enviamos felicidad, dicha, amor y paz de vuelta a ellos. En realidad, esto no es simplemente una práctica para ayudar a quienes están cerca de nosotros, sino que también al mundo entero. Inhalamos nos inquietamos. No estamos inconcientes a los problemas de los demás. Queremos ayudar. Exhalamos: estamos enviando amor, compasión y curación. Esto no es sencillamente un ejercicio ocioso. Tiene un impacto potente, y si observamos el proceso a través del tiempo, seremos testigos de los efectos beneficiosos en los demás.

6.      Percibe tu relación con tu pareja como parte integral de tu relación con el Señor. Aquí hay una práctica que puede ayudar. Visualiza un triángulo con vértices A, B y C. Tu eres A, tu pareja es B y el Señor que reside en el corazón es C. Haz un acuerdo con tu pareja para formar este triangulo como un vinculo permanente entre ustedes, para que cuando mediten, canten o  recen, estés en contacto con tu pareja y con el Señor. No tienen que necesariamente meditar juntos o meditar en la conexión simultáneamente. El acuerdo entre ustedes funcionará en cualquier momento y en cualquier lugar.

 7.    Comparte tus percepciones espirituales con tu pareja, asistiendo a elevar su conciencia junto a la tuya. Entonces la relación entre ustedes será de crecimiento y aceleración. A veces tememos a la rendición en la vida espiritual, temerosos de tener que sacrificar nuestra identidad. Pero deberíamos comprender que rendirnos al Supremo es una oportunidad de  recuperar nuestra identidad plena. Sin una dimensión espiritual en nuestras vidas, no somos íntegros y no podemos experimentar amor profundo.

 8.      Practica ofrecer a todos la misma calidad de amor que sientes por tu pareja. En otras palabras, extiende a los demás el amor que tienes hacia el ser más amado en tu vida – pero sin el componente sexual. Podríamos preguntarnos como restar el elemento sexual. Sólo recuerda que sexo y amor no son necesariamente sinónimos. Nuestro amor por nuestros hijos puede ser extremadamente intenso sin trasfondos sexuales. No importa cuales sean las circunstancias, trata de producir la misma forma de amor en cada una de tus relaciones.

 Todos conocemos la dulzura de amar a una sola persona. ¿Puedes imaginar cuánto más dulce sería tener esos mismos sentimientos para con todos? Piensa en los intercambios amorosos que se podrían producir, la reciprocidad que enriquecería nuestras propias vidas y las vidas de otros. Felicidad inimaginable, dicha y satisfacción sería nuestra cuota diaria. Ya no dependeríamos de individuos en particular para que nos brinden esta experiencia, porque comprenderíamos que estamos particularmente buscando a Dios. Cuanto mejor comprendemos que Dios está en cada persona, más experimentamos al Divino, y más el Divino nos hará íntegros.

9.      Trata de crear relaciones competitivas. Al principio, esto puede parecer extraño y contradictorio. ¿Cómo podemos hablar de cooperación, compartir y desinterés, y luego recomendar competitividad? Pero en realidad no existe contradicción. En un contexto espiritual, competitividad significa que bregamos por ser más desinteresados que nuestra pareja, viendo quien puede dar más. Competimos recordando a nuestra pareja sobre el Supremo y alentando a esa persona para ir más rápidamente hacia el Señor. El fin de la competencia es asistir el uno al otro en el crecimiento espiritual.

 Este proceso es sólo para gente que desea ser espiritual, que busca experiencias superiores más allá de los oscilantes placeres de la vida material. Tal competencia de desinterés alienta a las parejas a recordar porque están en este cuerpo – para convertirse nuevamente en entidades amorosas devotas del Señor.

10. Trata todas las relaciones como práctica en la preparación  para las culminantes relaciones divinas en el reino de Dios. Esto significa que deberíamos practicar ver a nuestra pareja  como agente de Dios, reconociendo nuestra propia naturaleza divina, y recordando que somos hijos de Dios para quienes están a disposición grandes percepciones y placeres. Solamente en el reino de Dios encontraremos el amor y la relación eterna que deseamos tan profundamente.

 En este momento, estamos viviendo en una escuela de despliegue para ayudarnos a experimentar el amor mucho más allá de lo que podemos actualmente imaginar. Para eso, debemos poner a Dios en el centro. El Señor está en el corazón de todos, disponible para guiarnos. Pero no podemos volver al hogar si creemos que somos simplemente seres físicos en busca de felicidad con el sexo opuesto. Podemos retornar cuando aceptamos que somos hijos de Dios que tienen la oportunidad de estar con nuestro Madre-Padre Dios amoroso en el reino eterno. Ese es nuestro derecho natural.

Nos acercamos un paso más a ese reino eterno cada vez que vemos una situación como expresión de la divinidad de Dios, o cada vez que nos comportamos como el guardián de otro y no como un abusador o un explotador. Recuerda, ¡cuando vivimos en tan elevado estado de conciencia encontramos divinidad por doquier, hasta que finalmente comenzamos a experimentar los reinos del mundo espiritual estando en el cuerpo mortal!

(Terminado)

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Del Libro Guerrero Espiritual, Transformando la Lujuria en Amor por S.S. Bhakti-Tirtha Swami

Pies de Loto de Radha



Anexos del Tema
  
No te separes...

La Verdad del Asunto

¿Se debe se separar un matrimonio?
La respuesta es ¡no!, un matrimonio es una unión de libre voluntad convenida por ambas partes, no es forzada y no es un contrato de uno o dos años, en teoria uno debería pasar más de la mitad de su vida casado con alguien. El matrimonio originalmente es una institución consagrada desde la antigüedad, y por todos los credos, es un compromiso con Dios, con su representante, con nuestros superiores y con la sociedad, además claro esta de con tu pareja.
En el matrimonio religioso cristiano o católico se suele decir: "Hasta que la muerte los separe" y "lo que Dios ha unido, no lo separe el hombre" indicando asi la importancia de permanecer en este voto sagrado y señalando a quien se defrauda principalmente al no hacerlo. Ninguna de las principales tradiciones religiosas avala el divorcio, salvo en casos excepcionales. Por supuesto que inicialmente es decisión personal, pero, incluso sin considerar los distintos niveles de compromiso y expectativa generados, si uno por X motivo piensa en la separación como una solución, dicho cambio es un trance traumático y muchas veces largo tambien. La tendencia mayormente es de pensar o esperar una nueva relación seria, lo cual implica comenzar desde cero con otra persona, muchas veces la experiencia previa retrasa esta etapa o nos desanima por miedo a repetir lo malo, sin embargo el deseo de tener un compañero persiste. Por tanto separarse seria solo la última opción.

¿Porqué hay tantos divorcios hoy en día?
Degradación de valores y Falta de presión social son dos factores importantes que se retroalimentan el uno al otro, lo que permite este flujo casi desbordante de divorcios, cabe mencionar que generalmente se suele emular o tratar de emular a los paises desarrollados industrial y tecnológicamente, aunque esto debería limitarse solo a estos ambitos, lo que se observa es que se acepta como correcto o progresista emular o asimilar localmente actitudes y conductas que van más alla del desarrollo de la industria y la tecnología, consumismo compulsivo, vestimenta, dehinibición social, subestimación o perdida de la espiritualidad, individualismo, la cultura del usar y votar que convierte todo en elementos reemplazables, extendiendose esta tendencia hacia nuestras relaciones personales, por absurdas o contraproducentes se suele imitar costumbres y maneras de sociedades con alto nivel adqusitivo e infraestructura moderna, de modo que es en estas ciudades donde en honor a una característica "practicidad" se comenzó a incrementa y aceptar la opción del divorcio. Pero las virtudes contables que les otorga el titulo de "paises desarrollados" el gran status que exhiben no garantizan para nada que sus pobladores se vuelvan felices, o que logren un equilibrio emocional adecuado, tal es el caso de Nueva Zelanda, país con índice de poder adquisitivo elevado, de calles y avenidas por demas pulcras, casí sin criminalidad ni pobreza, el ahora Sueño Neocelandes para algunos indostanos alienados, es tambien uno de los paises con mayor incidencia de suicidio en  la  población juvenil. Claro ejemplo de esta inexistente correspondencia. Como este muchos paises han perdido la visión sagrada o espiritual de la vida, reduciendo al hombre al nivel de una maquina fría y pragmática que solo evalua como obtener mayor beneficio o ganancia, haciendo tambien que restemos importancia a la calidad de relaciones personales que mantenemos.
Esta maquinización y busqueda de eficiencia (mayor beneficio posible / menor esfuerzo posible) ha influido innegablemente en la interacción de los individuos de aquellos lares van en contra del sentido profundo de la palabra compromiso, el buscar salvar una relación que enfrenta algunas dificultades o desacuerdos sería un esfuerzo innecesario para un beneficio insierto, a priori incompatible totalmente con el principio de la eficiencia. Lo acertado sería en tal caso: si tu pareja te da lata, pues separate de ella y te deshaces de la lata. Son ligerezas o filtraciones como estas las que hacen que el divorcio tenga más aceptación que antes.
La Degradación de Valores o más bien Inversión de Valores hace que la consideración, el respeto, la respondabilidad social hayan cedido su primacia al confort, al relax, etc. por tanto los valores implicitos que promueve un acto como el matrimonio no serian tan importantes.
Estos factores explicados son claves en el tema del incremento de divorcios, son soportes u origines de otros multiples factores. Otro factor sería la estabilidad económica, una pareja sin un transfondo emocional bueno, podría sucumbir ante la escaces, incomodidad. Los problemas económicos suelen ocasionar separaciones, alejamiento de uno de los conyugues, por buscar un mejor empleo fuera de la ciudad. Muchas veces la combinación de factores hace que la insostenibilidad de una relación sea mucho mayor.

¿Qué estragos causa la separación?
En el individuo.- Como ya se menciono anteriormente dicho cambio es un trance traumático y muchas veces largo tambien, se originan en diferentes proporciones de uno y otro un sentimiento de culpa, de perdida. Sobretodo en una separación en mal termino el más sensible suele requerir ayuda de un especialista para superar la depresión, inseguridad, rencor. Sobre tener una nueva relación muchas veces la experiencia previa retrasa esta etapa o nos desanima por miedo a volver a fracasar, sin embargo el deseo de tener un compañero persiste inquietantemente.

En la economía.- ...
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Ecología y supervivencia


Este pequeño librito fue editado en el Yatra de Costa Rica, en el año 1991 para ser distribuido en sankirtana. Veinte años después, los temas aquí tratados siguen en plena vigencia. Esperamos sirva para reflexionar sobre el futuro de nuestro planeta y nuestra vida espiritual.




Ecología y supervivencia

La palabra ecológica deriva de la palabra griega oikos: hogar. La destrucción ecológica es en su esencia la destrucción del suelo como hogar.

La contaminación, la deforestación, la destrucción de ecosistemas y la falta de recursos acarrean la extinción de muchas especies de animales, lo cual agrava el desequilibrio ecológico en el mundo. Maltratamos y abusamos tanto de nosotros mismos como de nuestro entorno, reflejando con ello una sistemática insuficiencia de sabiduría. La desaparición de las especies animales es un aviso de nuestra próxima extinción si continuamos indiferentes ante tan alarmantes acontecimientos.


Cualquiera de nosotros posee capacidades que trascienden las que estamos utilizando en la actualidad. El no hacer nada por desarrollarlas y confiar la solución de nuestros problemas fundamentales a los ordenadores electrónicos por ejemplo, puede deshumanizar irreversiblemente nuestras vidas.



Como humanos afrontamos problemas que ni siquiera las máquinas más sofisticadas serían jamás capaces de captar, y nuestro modo de pensar y de comunicarnos es absolutamente distinto al de un ordenador. Sin duda existe una gran diferencia entre la inteligencia humana y la inteligencia de una máquina. La racionalidad humana está constitucionalmente ligada a la conciencia, algo que no sucede en el ordenador, para el que los problemas esencialmente humanos resultarán siempre ajenos a su inteligencia.

Todas las sociedades, incluida la occidental hasta hace pocos siglos, ofrecían un ideal que daba sentido a la vida humana. Una vía de perfeccionamiento que era transmitida por diversos sistemas filosóficos o religiosos. En cambio, el ideal que transmite la sociedad actual y sus medios de comunicación son los valores de la explotación expansiva de los recursos naturales con finalidades consumistas, y la competitividad sin restricciones que degrada y envilece al hombre. En épocas anteriores se dieron ocasionalmente casos de personas codiciosas, pero en la actualidad la codicia es el ideal que mueve a todo el sistema materialista moderno.


Resulta difícil de imaginarse que la crisis planetaria pueda solucionarse con las mismas actitudes y estrategias que determinaron su desarrollo. Se ha creado un ciclo tecnológico que promete más felicidad a quien más posee y a quien más consume, pero la gente está más insatisfecha que nunca.


La crisis actual refleja el estado de conciencia de una humanidad intoxicada con el desenfrenado consumismo. Resultaría ineficaz e inútil buscar una solución radical y permanente a la situación caótica presente sin una transformación interior, y sin un avance por el camino de la iluminación espiritual, que es lo que puede propiciar una conciencia global de verdadera supervivencia.


El agujero en la capa de ozono, el efecto invernadero y muchos otros problemas son como bombas de tiempo sobre nuestras cabezas -y pocos parecen darse cuenta de ello-. El futuro del «progreso» y la tecnología es un espejismo doble: por un lado ignora que se sustenta sobre la explotación de la naturaleza y que ésta tiene un límite, y por otro busca la felicidad en la acumulación de bienes materiales, donde nunca podrá encontrarla (dada la naturaleza espiritual del ser humano) con lo cual se inclina a incrementar más y más el consumo como el drogadicto necesita aumentar la dosis de su droga.


Debemos reflexionar muy detenidamente para comprender la causa de esta situación. El materialismo ha producido una estructura de conocimiento rígida que está bloqueando el libre movimiento del pensamiento y la conciencia de los seres humanos hacia un auténtico despertar espiritual.


Sensatamente hablando pareciera que el único futuro viable para la humanidad en caso de que no se autodestruya completamente antes de tiempo, tendría que ser el de aunar la plenitud personal de un auténtico desarrollo espiritual con el equilibrio natural de un planeta debidamente utilizado.


En realidad, sólo una pequeña minoría de la población es consciente de la situación crítica que vive el planeta, e intenta actuar en consecuencia. Muchos empiezan a saber que nuestra forma de vida está llevando a la Tierra a una situación límite pero se resisten a cambiar hasta que no se tengan más datos o hayan más informes... Como quien se encuentra en una casa en llamas y no quiere salir hasta que sepa si afuera llueve o hace sol.


Las crisis que nos rodean, sean económicas, ecológicas, sociales o personales, hablan de por sí de la crisis global de la actual civilización surgida en el siglo XVII de la mano de la ciencia mecanicista y basada en la explotación de la naturaleza y de los demás.


Sólo un cambio en el rumbo de la civilización puede salvarnos del ya presente desastre. Un cambio profundo en el modo de pensar y de actuar; una transformación en el sentimiento y las costumbres de mayor magnitud que la que se dio con el Renacimiento o con las grandes corrientes religiosas.


Filósofos y científicos parecen haber encontrado en los problemas candentes que vive la humanidad, el tema inagotable para su trabajo de exploración y estudio. Aunque sus temperamentos y vocaciones sean diferentes, muchos de ellos están dedicando sus esfuerzos a la investigación de la cociencia con la esperanza de descubrir los cimientos de una nueva civilización más humana y equilibrada que pueda vivir en armonía consigo misma y con lo que le rodea.




El materialismo

El materialismo es como una epidemia que ha trastornado nuestra época llenándola de contradicciones. La vida humana está hecha para conocer la naturaleza original de nuestra verdadera identidad, y ponerle fin a los inevitables sufrimientos de este mundo. Sin embargo vemos con tristeza cómo los sufrimientos aumentan a causa de la ignorancia y torpeza del hombre.

Los materialistas no ponen atención al desarrollo interno de la conciencia. Ellos consideran la conciencia como la transformación última de la matria, y a la materia como la única realidad existente.


Pero la conciencia es un atributo trascendente al mundo fenoménico y habla por sí misma de una naturaleza-raíz primaria (original) de existencia permanente.


Todos queremos ser “originales” en nuestro modo de pensar y de vivir, pero lo que no sabemos es que ya somos “originales” por constitución y que lo hemos olvidado debido a una amnesia de nacimiento.


De acuerdo a la información presentada en las escrituras védicas, todos los seres corporificados somos imitadores del modelo original de existencia espiritual, en el mundo-espejo de las apariencias.


Conocer la verdadera naturaleza de las cosas nos permitirá recuperar la conciencia original.


Descubrir y desenterrar nuestra verdadera identidad es imprescindible para penetrar en la suprema realidad.


De acuerdo al
Bhagavad-gita 2.20, nuestra naturaleza es eterna. Pero nuestra memoria de lo eterno la hemos perdido en el juego temporal de la ilusión. Necesitamos ser rescatados con urgencia de esta situación. Necesitamos comprender que somos libres y que podemos elegir y decidir nuestro destino.

Los espiritualistas no ponen atención al desarrollo externo porque saben que éste encontrará su propia dimensión junto al propio desarrollo interno. El espiritualista entiende fácilmente que no debe esforzarse por todo lo que exceda a lo esencial para su mantenimiento.


En las presentes circunstancias, para que el ser humano pueda sobrevivir como tal, debe transformar sustancialmente su modo de pensar y su conducta. No se puede construir algo sólido sobre las ruinas de un sistema equivocado. Supervivencia significa conservar el estado de conciencia original (espiritual) dentro del mundo material.


La civilización materialista ha creado un estado de frustración en el ser humano al no ser capaz de satisfacer sus necesidades espirituales. La conciencia materialista es un estado anómalo de la naturaleza espiritual del alma.


De entre todos los seres vivientes, el ser humano es el único que tiene la capacidad potencial de conocer la Verdad y por lo tanto es capaz también de liberarse de todas las situaciones conflictivas creadas por la energía ilusoria material.


La nueva era

Dicen que nos encontramos en los comienzos de una nueva era, pero hasta el momento, poco o nada encontramos en la nueva era que no tenga que ver con la raíz del consumismo. Todo el mundo ya es portador del virus consumista y aunque el aspecto externo relacionado con su modo de vivir parezca diferente, la conciencia interna en cuanto a estructura mental disfrutadora se refiere, sigue siendo la misma e inconfundible de los nacidos en la era industrial.

Sin embargo, a pesar de los síntomas evidentes de anemia espiritual, se siente en un modo cada vez más intenso, un impulso desesperado -y esperanzador al mismo tiempo- de supervivencia que mueve a la conciencia esterilizada y mecanizada del hombre, hacia las regiones aun vírgenes de su interior (como ser espiritual) en busca de algún indicio de coherencia que le ayude a penetrar en la comprensión de su propia existencia y naturaleza original. En este sentido el fenómeno de la nueva era podría ser el embrión de un movimiento de protección frente a los postulados tradicionales de antropocentrismo o egocentrismo progresista.


Pero por encima de cualquier predicción o crítica, en el síndrome de la nueva era se aprecia de alguna manera una tendencia bastante unificada al considerar la conciencia como el factor clave para descubrir al hombre en su verdadera dimensión, lo cual podría contribuir positivamente a rescatarlo definitivamente del estado desplazado y condicionado en el que se encuentra en la actualidad.


Una nueva era en la que la libertad del amor desplazaría a las restricciones del miedo, ya fue anunciada en el siglo XII por el monje calabrés Joaquim de Fiore; en esa nueva era se disolvería la Iglesia y las demás instituciones del poder y emergería una espiritualidad libre y universal. Semejante cambio marcaría un antes y un después en el curso de la humanidad sólo comparable al descubrimiento del fuego o de la agricultura.


La nueva conciencia

Los políticos hablan del “nuevo orden internacional”, del nuevo orden económico, de la nueva estrategia militar, etc., mientras que algunos supervivientes de la era industrial que empiezan a despertar se extasían hablando de la nueva conciencia, del nuevo paradigma.

Nada nuevo puede darse en el mundo de las apariencias o espejismos. Como dice el refrán, “nada nuevo hay bajo el Sol”. Lo verdaderamente nuevo no puede fluir en el seno de lo viejo. El tiempo lo envejece todo. Lo nuevo sólo puede darse fuera del tiempo.


La conciencia es la cualidad intrínseca del alma como sustancia. No es vieja ni es nueva en el sentido tradicional de acepción, porque en sí misma no depende del tiempo. Es siempre la misma, manifiesta en dos estados: puro o contaminado.


Se le llama paradigma a algo que se toma como modelo o como alternativa, una estructura de creencias, un modo de entender las cosas compartido por la comunidad.


El modo correcto de entender las cosas funciona en razón directa a la comprensión que se tenga de la verdadera naturaleza del ser: Aham brahmasmi –“yo soy espíritu”. Somos partículas (almas) espirituales que forman parte del todo (Atman) o Alma Suprema. La función de la parte es servir al todo. En este caso, el paradigma original es aquello que nos corresponde hacer eternamente o sanatana-dharma.


El mundo en el que vivimos no es el original, es una creación llevada a cabo por la energía material y el tiempo. Una conciencia vinculada a esta creación repetitiva y relativa no puede llamarse nueva porque no es la original. La nueva conciencia será entonces la conciencia pura o conciencia original.


El hombre moderno olvidadizo y desconectado por completo de la cultura védica (cultura genuinamente espiritual), no conoce el sendero correcto de la perfección, la paz y la armonía que conduce a la tan ansiada felicidad permanente. Debemos decir en este sentido que la cultura védica representa un auténtico paradigma holístico en el cual el hombre descubre su estado de conciencia original y se reintegra de nuevo al proceso de desarrollo espiritual que le pertenece por derecho, teniendo en cuenta que su propia naturaleza es anti-material.


El síntoma de que una persona ha recuperado su conciencia original (nueva conciencia), es que se encuentra liberado del concepto corporal de la vida.


La Persona original, causa de todas las causas, es Krishna, la Suprema Personalidad de Dios. La conciencia original o divina es conciencia de Krishna. Se dice en el
Bhagavad-gita 4.24:

“Una persona que está plenamente absorta en el estado de conciencia de Krishna es seguro que llegará al reino espiritual, en virtud de su total contribución a las actividades espirituales, en las que la consumación es absoluta y lo que se ofrece es de la misma naturaleza espiritual”.

El proceso mediante el cual el alma condicionada puede salirse de la atmósfera material, es el proceso de conciencia de Krishna, en el cual la conciencia de lo ilusorio se convierte en conciencia de lo verdadero. Cualquier cosa que se haga en ese estado es aceptado como un acto de acoplamiento con el Supremo de quien todos formamos parte. En ese estado de conciencia espiritual, el contribuyente, la contribución, el ejecutor y el resultado, todo se vuelve uno con el Supremo. Este es el método de la conciencia de Krishna.

La revolución espiritual

Aunque Gandhi y Schweitzer fueron notables precursores en cuanto a dar nuevas vías de desarrollo a la humanidad en la primera mitad de este siglo, sin embargo mucho antes, en el siglo XV, en la India meridional ya fue impulsado un movimiento de renacimiento espiritual capaz de conectar a toda la humanidad con sus verdaderas y milenarias raíces culturales.

Mientras en Occidente el hombre ocupaba sus inquietudes descubridoras en dar la vuelta al mundo a la búsqueda de nuevos horizontes y en estudiar la estructura del universo físico, Sri Chaitanya en Oriente estaba iniciando y dando forma a una revolución dirigida hacia el interior de la persona y cuyo objetivo era una comprensión científica del conocimiento más elevado de la naturaleza espiritual del hombre.


Durante Su vida, Sri Chaitanya transformó la faz de la India en cuatro aspectos: en el filosófico, al enfrentarse, derrotar y convertir a los filósofos y pensadores más grandes de Su época; en el religioso, al organizar el movimiento teísta más amplio y masivo de la historia de la India; en el social, al desafiar enérgicamente las injusticias religiosas del sistema de castas; y en el político, al organizar un movimiento masivo de desobediencia civil, 450 años antes que Gandhi.


El movimiento excepcionalmente reformista de Sri Chaitanya Mahaprabhu (1486-1534) se extendió rápidamente por una India ya en ese entonces confundida con un sinfín de doctrinas adulteradas así como con unas crecientes ambiciones políticas.


Más tarde, la infecciosa dominación inglesa oscureció el panorama cultural de la India hasta tal punto que intentaron (vanamente por supuesto) subordinar la sabiduría milenaria de la cultura védica así como también, las reformas esenciales para el desarrollo espiritual dadas por Sri Chaitanya Mahaprabhu. Concretamente en el período de 1815 a 1899, tuvo lugar una campaña tendenciosa en ese sentido de parte del gobierno de la reina Victoria durante lo cual fueron publicados y diseminados más de 50 trabajos de literatura entre agente menos culta de la población. En ese entonces surgió una figura de excepcional integridad colmada de sabiduría y santidad que se desempeñó durante muchos años como magistrado de la corte de justicia en el mismo gobierno británico. El recuperó los valores de la revolución espiritual dejados por Sri Chaitanya Mahaprabhu y restableció de nuevo las bases de una auténtica cultura espiritual.


Srila Bhaktivinoda Thakura (1838-1914) fue esta gran personalidad cuyos escritos (más de 80 volúmenes) cruzaron las fronteras del mundo occidental y cuyo trabajo de incansable pionero dejó abierto el camino para la expansión mundial de la Cultura Védica, la cual comenzó en 1965 cuando Su Divina Gracia A.C. Bhaktivedanta Swami Prabhupada dejó la India, su país natal, para predicar vigorosamente las enseñanzas del
Bhagavad-gita por todo el mundo y fundar en 1966 la Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna, la cual fue modelada pacientemente por él hasta convertirla en una confederación de asramas, colegios, templos y fincas autosuficientes.

El movimiento Hare Krishna es en la actualidad el instrumento genuino y portador de todos los elementos necesarios para un cambio radical en la conciencia del hombre y transformar el curso de la historia. En su seno encontramos una nueva forma de vivir que es precursora de otras tantas aspiraciones sustentadas por las distintas corrientes de pensamiento que se encuentran en la llamada Nueva Conciencia.




El Movimiento Hare Krishna

La Sociedad Internacional para la Conciencia de Krishna o Movimiento Hare Krishna, tiene la función de reorientar espiritualmente a la humanidad, no artificialmente, sino transformando la conciencia del individuo mediante perfecto conocimiento.

La literatura védica es un caudal de información filosófica, científica e histórica que data de millones de años y que constituye el patrimonio cultural de la humanidad. De estos libros originalmente escritos en sánscrito, se han distribuido en los últimos veinte años por toda la geografía del planeta más de 250 millones de ejemplares traducidos a más de 40 idiomas diferentes. Todo esto se debe a la labor incansable de los miembros del Movimiento Hare Krishna.


En una época en que se empieza a desarrollar una conciencia planetaria de pensamiento espiritual, conviene dirigir nuestra atención a las verdaderas raíces culturales en ese sentido.


Recuperando los valores fundamentales de nuestra original identidad (mediante el estudio de El Srimad-Bhagavatam, Mahabharata y el
Bhagavad-gita) podremos redescubrir el valor incalculable de la existencia humana, y organizar nuestra vida en un modo coherente que garantice el destino que nos corresponde como seres espirituales y eternos.

Aparentemente el hombre tiene muchas necesidades, pero lo que necesita fundamentalmente es elevar el nivel de su conciencia.


Cuando el arte o la filosofía por ejemplo son usados como medios para el disfrute material de los sentidos, la conciencia del hombre se degrada, pero cuando el objetivo es complacer al Ser Supremo, el Todo-completo de Quien formamos parte, entonces no sólo se eleva la conciencia del hombre sino que contribuye al constante recreo de su espíritu.


La meta de la vida

La mayoría de las personas no están interesadas en la vida espiritual, y aunque algunos a veces se interesan por el conocimiento de la Verdad, no quieren relacionar lo uno con lo otro y poniendo toda su confianza en la propia inteligencia, se entrgan a especulaciones sin fin sobre la existencia, con lo cual llegan a la conclusión -como Jean Paul Sartre-, de que “el hombre es un ser abandonado a su suerte, en un universo sin propósito”.

La vida humana está destinada para comprender la realidad y ser trasladada a ella.


En la autopista de la vida debemos llegar a conocer el "desvío'' que conduce al verdadero hogar en el mundo espiritual.


Uno no debe perder el tiempo indagando sobre cómo llegó hasta aquí; ese es un mal uso de la capacidad de pensar. La mente se debe usar para entender la necesidad fundamental de los seres humanos que consiste en alcanzar su destino supremo.


Generalmente todo el mundo acepta que el disfrute de los sentidos es la meta última de la vida y mantienen ese concepto hasta la muerte. Ellos no creen en la vida después de la muerte y no creen tampoco que uno adopta diferentes tipos de cuerpos en relación a las actividades que haya realizado en este mundo debido a la ley de causa y efecto que regula la existencia material dentro de este universo.


Con las esperanzas puestas en un futuro mejor, se deja pasar el tiempo sin hacer nada por cambiar el propio presente.


Los políticos predican la política del “futuro” para tomar tiempo sobre un presente difícil e irrealizable. Pero la verdad es que para mejorar el futuro se tiene que mejorar el presente.

El materialismo está deshumanizando aceleradamente al hombre. Lo que ha olvidado esta civilización materialista moderna es que la verdadera naturaleza de las cosas es antimaterial. Debemos considerar seriamente la contradicción en que nos encontramos ahora pues habiendo sembrado tantos esfuerzos para disfrutar sólo estamos cosechando ansiedad y sufrimiento.

La vida humana es una combinación de materia y alma espiritual; todo el proceso del conocimiento védico (expuesto en el
Bhagavad-gita) tiene el propósito de liberar al alma espiritual de la contaminación de la materia y acoplarla con el Supremo.

Quien logre despertar su conciencia y asimilar el conocimiento espiritual, podrá obtener la verdadera libertad en esta vida misma.


Supervivencia espiritual

Para sobrevivir ante los problemas de nuestro tiempo no tenemos que inventar nada nuevo. Todo lo que hay que hacer es despertar del sueño aterrador en el que vivimos. La vida espiritual no es otro “ismo”. Los códigos modelo del bienestar ilimitado se encuentran en las Escrituras védicas. Sólo tenemos que aprender la ciencia trascendental del alma acercándonos a la fuente original del conocimiento: los Vedas y otras escrituras documento tales como los Puranas, Srimad-Bhagavatam y Bhagavad-gita, así como las obras de las grandes personas santas.

Debemos ser conscientes de nuestra libertad de escoger y aprender a usarla bajo la guía de un experto maestro espiritual. Mirando un escaparate por ejemplo, tenemos dos opciones: concentrarnos en el cristal, el cual tal como un espejo nos refleja todo lo que sucede afuera, o fijar nuestra atención con profundidad para ver todo lo que hay detrás del cristal, en el interior del escaparate.


Mientras confiemos en nuestra mente para obtener conocimiento, éste será empírico o superficial. Para conocer acerca de la naturaleza del alma se tiene que ir incluso más allá de la propia inteligencia.


Dotados con el conocimiento espiritual que nos brinda la literatura védica y las enseñanzas de las almas autorrealizadas, podremos descubrir a cada instante un mundo nuevo dentro de nosotros mismos.


Srila Prabhupada nos aconseja lo siguiente:


"Puesto que cada segundo es importante, un hombre iluminado debe tener sumo cuidado y utilizar el tiempo muy cautelosamente".

"Un segundo de la vida humana que se desperdicie en la vana búsqueda de planes que lleven a la felicidad en el mundo material, nunca puede reponerse ni siquiera si se gastan millones de monedas de oro. Por lo tanto al trascendentalista que desea liberarse de las actividades ilusorias de la vida, se le advierte que no se deje cautivar por las apariencias externas de los que actúan fruitivamente".
Srimad-Bhagavatam 2.2.3. significado

Para sobrevivir a la influencia de la energía ilusoria material es necesario cultivar el conocimiento espiritual tomando como referencia las palabras de Krishna en el Bhagavad-gita 16.23:

"Aquel que hace a un lado las disposiciones de las Escrituras y actúa según sus propios caprichos, no consigue ni la perfección, ni la felicidad, ni el destino supremo".

Bajo la guía experta de un maestro espiritual fidedigno podremos aclarar todas nuestras dudas, lo cual nos permitirá pasar de la oscuridad a la luz.

El método más sencillo y eficaz recomendado para la iluminación espiritual en esta era consiste en recitar o cantar el mantra:


Hare Krishna Hare Krishna
Krishna Krishna Hare Hare
Hare Rama Hare Rama
Rama Rama Hare Hare

Errar es de humanos, rectificar es de sabios.


 
LA MASA CRITICA - LA TEORÍA DEL CENTÉSIMO MONO


LYALL WATSON

"Una vez se aprende a pensar en la vida de esta forma más amplia, una vez que se puede resistir a la vieja tentación de dividir las cosas en pequeñas piezas convenientes y totalmente artificiales, algunas zonas de este rompecabezas que llamamos vida empiezan entonces a ponerse en su sitio por propio acuerdo, estableciendo conexiones que, de otra forma, son muy difíciles de ver.  

Rompemos las viejas barreras de percepción y comprensión, como las divisiones –creadas por nosotros-

 
 

que hacemos entre plantas y animales, divisiones que nos fuerzan a afirmar que la zoología y la botánica son disciplinas separadas, que exigen diferentes profesores y diferentes departamentos universitarios. Todo este asunto es ridículo".

LA MASA CRITICA - LA TEORÍA DEL CENTÉSIMO MONO

Lyall Watson escribió un libro llamado "Lifetide: The Niology of Consciousness". Allí relata un sorprendente suceso que ocurrió cuando experimentaba con una colonia de monos en una isla cerca de Japón. 

Watson quiso cambiarles la alimentación, que comiesen papas, pero al verlas sucias de tierra y barro, los animales las rechazaron. Luego de cierto tiempo, a una mona joven se le ocurrió llevar las papas al río y lavarlas antes de comerlas, y entonces las comió sin problemas, luego enseñó a los demás monos jóvenes a lavar las papas, casi como jugando.

Los monos mayores no aprendieron a hacerlo, excepto aquellos que tenían hijos jóvenes, quienes enseñaron el truco a sus padres.

Poco a poco, más y más monos fueron aprendiendo el nuevo comportamiento, y un buen día, y súbitamente, toda la colonia estaba lavando las papas. 

Pero lo más sorprendente fue que a partir de ese día, los monos de otras islas, sin contacto con los anteriores, también habían aprendido a lavar las papas, incluso los monos de Takasakiyama, en pleno territorio de Japón. 

Como si el nuevo conocimiento se hubiese expandido por el aire, alcanzando a toda la especie...

Watson consideró que cuando el mono número X había aprendido, se completó la Masa Crítica, es decir, el número de monos necesario para que toda la especie adquiera de pronto el nuevo conocimiento o la nueva conducta.

Esto le hizo suponer que en la evolución de las especies hay mecanismos diferentes de aquellos que intervienen en la selección natural, lo cual tiende a mostrar que esos mecanismos también inciden sobre la manera como ideas y costumbres se propagan por toda la especie humana. A esto se llamo "Teoría del Centésimo Mono".

Watson dice en su libro que si un número suficientemente grande de personas (Masa Crítica) adquieren un nuevo conocimiento o forma de ver las cosas, esto se propagará por toda la humanidad.

De esto se desprende que una sola persona podría completar la Masa Crítica, y desencadenar un nuevo conocimiento para toda la humanidad.

Artículo tomado de Cocreando la Unidad.



Mención de Honor
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S.G. Devaki Mayi Devi Dasi.
Devaki como todos la conociamos, "Alguien irremplazable e irrepetible."
 
Deja este mundo inesperadamente a temprana edad adelantándonos como siempre, ahora lo hizo para reunirse con su adorable Señor y participar de sus pasatiempos eternos.
Nunca te olvidaremosGuiñopadevaki.
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