|  | Ator Etxea Un guiño , para un encuentro..., Suspel Ttiki, 13 - Bera - Navarra Teléfono: 948 631 662 (Tardes - Noches) Contacto por e-mail Ator Etxea está autorizado por el Departamento de Turismo del Gobierno de Navarra
Situado a 600 metros del casco urbano de Bera; a 30 km de San Sebastián y 28 km de Biarritz.
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San Juan Xar; a 14 km de Ator Etxea. La Reserva Natural de San Juan Xar se encuentra entre las localdiades de Igantzi y Arantza. Se trata de una reserva rica en carpes, fresnos, robles, tilos y avellanos. Enclavada en esta Reserva se encuentra la ermita de San Juan Bautista, una cueva natural que contiene la imagen de San Juan Xar. La creencia popular atribuye poderes curativos al agua que mana de este punto y con tal motivo y en esta festividad de San Juan, cientos de personas se darán cita en la misa que se celebrará en torno al mediodía.
Son muchos los que creen en los poderes curativos de esta agua, sobre todo para los males de la piel. Por eso, los que hoy asistan beberán de los tres caños de la fuente y también se lavarán con el agua. Habrá quien se llevará un poco de agua a casa y los que utilicen paños para lavarse, los dejarán en el lugar como se hace habitualmente.
Numerosas son las culturas en todas las partes del mundo que consideran a las cuevas como entradas al mundo subterráneo de los muertos, por lo que colocan flores a su entrada. Lo que da que pensar que la historia de este lugar puede ser más larga de lo que podamos imaginar en un principio. De hecho, muchísimos lugares de culto cristianos como este ocuparon el lugar de otros paganos más antiguos. Y tampoco debemos olvidar, aunque en tiempos más recientes, la locura hechiceril que invadi&ocute; especialmente a Navarra a comienzos de la Edad moderna.
Imagen: Web
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Urdax-Urdazubi; 23 kilómetros desde Ator Etxea.
La pequeña y bella localidad de Urdax esconde numerosos atractivos; puentes mediaevales, majestuosos caserones, antiguas construcciones como el cenobio románico de San Salvador o las cuevas prehistóricas como la de Ikaburu, asentada bajo los verdes prados de la Navarra cantábrica y a pocos kilómetros de la costa y de la frontera con Francia. Se trata de una cueva que se originó hace unos 14.000 años. Una visita por sus galerias, le adentrará en un mágico universo; Brujas, inquisidores, contrabandistas, peregrinos y monjes han ido perfilando la identidad de Urdax "la embrujada". En Urdax está el monasterio románico de San Salvador, erigido en el siglo XI forma parte de la memoria del lugar. En él se fraguaron las pesquisas inquisitorias que darían lugar al cruel Auto de Fe de Logroño en 1610. Más tarde, fue hospital de peregrinos. Se puede conocer el cenobio, su museo, su claustro y el molino aún hoy en funcionamiento.
La Cueva de Ikaburu , ofrece bellas formaciones de estalagmitas y estalactitas. Con el fin de preservar este enclave natural, sólo puede visitarse con guías especializados. La visita, con una duración aproximada de 40 minutos, sigue un recorrido acondicionado a través de las infinitas formas que el agua ha perforado en su goteo de siglos. Repare en los brillos que descubren la presencia de magnesio en las rocas y déjese envolver por el sonido del río Urtxuma que fluye como hace siglos por sus eternas galerías. Las leyendas locales cuentan que aún hoy es morada de lamias, seres mitológicos mitad pez y mitad mujer.
Para los que quieran recorrer a píe y deleitarse en la naturaleza, se puede realizar un cómodo paseo que une las cuevas de Urdax con las de Zugarramurdi y Sara. Se trata del denominado Sendero de los contrabandistas. Está señalizado con un caballo pintado de azul, entraña poca dificultad y discurre tranquilo entre prados y bosques.Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y Urdax Texto: Turismo de Navarra. |
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El embrujo de Zugarramurdi; 25 km de Ator Etxea. Nada más llegar al pueblo que da nombre a las cuevas de Zugarramurdi, uno ya sabe que ha viajado hasta un lugar especial.
Prueba de ello es que el turista ocasional queda anestesiado de inmediato por lo que ve, por lo que escucha y, cómo no, por lo que huele. Todo cuanto se apercibe en derredor del pueblo encantado posee un toque mágico, casi fantástico. Es un país embrujado.
En los dos kilómetros que separan al pueblo de las cuevas, el hermoso paisaje que se divisa nos indica que el mar Cantábrico se bate cerca, tan sólo a unos kilómetros de distancia. Además, huele a hierba y se pueden contemplar magníficas vistas con las vacas paciendo tranquilamente por los campos aledaños. Y es que el valle de Baztán y la muga con Urdax, dibujan un paraje casi virgen, frondoso, difuminado de tonalidades y contrastes de color verde azulado. Navarra Tiene encanto. Todos los pueblos de la Navarra húmeda son atractivos para el turismo, pues en ellos se mezclan el paisaje, el clima, la belleza y, en este caso particular, la brujería.
El pueblo de Zugarramurdi, por ejemplo, está situado en un lugar privilegiado, y los visitantes pueden disfrutar con la sobriedad de los caserones centenarios, a veces blasonados, y por supuesto muy bien cuidados. Y también, desde luego, de la magnífica iglesia de la Asunción, levantada en el siglo XVIII y parcialmente destruida por los franceses durante la guerra de la Independencia. Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y Zugarramurdi
Texto: www.guiarte.com | 
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En el valle silencioso..., Estamos en el Akelarre–Leze, el prado del macho cabrío, frente al Berrescobero, una de las entradas a la Cueva de Zugarramurdi. Poco a poco accedemos al recinto por el Sorguín–Leze, siguiendo el cauce del río Impeko–Erreka, la regata del infierno, hasta llegar al altar donde darán comienzo los rituales a la Fertilidad, la Tierra y el Agua a lo largo de las galerías de la sima. Al llegar al ara, una especie de rellano, aparece el gran brujo, conocido como Azfia, para presidir la ceremonia. Desde allí, posteriormente, purificará los cuerpos e instrumentos para la ceremonia en la charca llamada Agua de las Brujas . Los cultos ancestrales de magia e iniciación han comenzado...
 | En el Valle del Batzán, ubicado al norte de Navarra, a 10 kilómetros del Mar Cantábrico, concretamente en las faldas del monte Larrún, emprenderemos esta insólita ruta. Un paraje recóndito en el que descubriremos antiguos caminos, entre los caseríos diseminados por las faldas de la montañas, utilizados antaño por contrabandistas y por los cuales llegaremos a los pueblos de Zugarramurdi, Urdazabi, Sara y Ainoa. La comarca donde nació la brujería española. Una tierra de aquelarres y cazas de brujas...
Zugarramurdi, el pueblo de las brujas , es una pequeña localidad navarra situada a escasos kilómetros de la frontera con Francia. Pasear por sus calles es un viaje hacia el pasado, una aventura que nos traslada a épocas en la que superstición y la magia reinaban en nuestro país.
Escondida entre los montes y rodeada de un paraje verde y frondoso, todavía se pueden observar en esta urbe los casones de las grandes brujas como la de Goiburua, Etxorgaia o Beretxea y sentir aquella atmósfera nigromante que por momentos parece viva aún. Como una instantánea de hechicerías, maleficios y lóbregas prácticas quiméricas que destacaron en estos parajes navarros.
Los territorios franceses fronterizos con España, como la Gascuña y el Bearnés, fueron los principales centros brujeriles europeos. Y casi con toda seguridad la brujería en la península ibérica comenzó a dar sus primeros pasos sobre la base de antiguos cultos paganos unidos a los fascinantes inventos y descubrimientos de los alquimistas moros. Los siglos XV y XVI fueron tiempos dorados para la magia española. Obras como las de Alfonso de Espera, Llorente o Martín de Castanaga, hacían mención a diferentes ritos practicados por las xurguine o bruxe que derivaban de ritos ancestrales y coincidían en señalar a Navarra como la cuna de la magia española. No en vano, durante 1466, los nobles de la provincia de Guipúzcoa alertaron al rey Enrique IV sobre los males que supuestamente estas zahoríes estaban ocasionaban en los campos y la población. Y fue de esta forma como en 1500 se dio la primera caza de brujas en la Sierra de Amboto, en Vizcaya, como así lo ha recogido el antropólogo Miguel de Barandarian o el escritor Julio Caro Baroja en sus obras LAS BRUJAS Y SU MUNDO y BRUJERÍA VASCA.
CULTO Y MITOLOGíA VASCA;
La inmensa mayoría de los cultos que se practicaban y practican en estas tierras están estrechamente relacionados con las tradiciones de la teogonía vasca. Sus gentes eran y son adoradores del Sol y de las fuerzas de la naturaleza, representada por la diosa Mari. De la misma forma que se daba culto a Aker, encarnado en un macho cabrío, que representaba la virilidad, la caza, etc.
Según la filología vasca–navarra las participantes en estos eventos eran conocidas como las sorguín, cuyo significado es hacedoras de suerte . En los encuentros se consumían diferentes ungüentos alucinógenos. Pócimas que alteraban el nivel de conciencia y realidad en busca de otros planos de existencia. En estos viajes , con síntomas muy parecidos a los que produce el ácido lisérgico y sus derivados, las experiencias místicas se desataban. Y es que mientras en diferentes zonas de Europa el psicotrópico más conocido y utilizado era la mandrágora, en nuestro país el ingrediente que se usaba eran las bayas de endrinas, con efectos muy similares y con los que, curiosamente, se realiza el famoso y popular pacharán; brebajes que se consumían buscando otra perspectiva de la realidad, un contacto más profundo con la Naturaleza y el ser interior, según apuntan diferentes eruditos en la materia.
Zugarramurdi y las localidades colindantes han pasado a la historia por la leyenda negra de sus brujas. Pero en realidad sus bruxes eran conocedoras de la Naturaleza, sabedoras de los bienes y males del uso de las plantas, animales y brebajes. Tradiciones que se siguen conservando entre algunos escogidos, y recordando en pleno siglo XXI cuando cada año los lugareños escenifican los cultos que allí se practicaban en la catedral del Diablo.
Aun así, el pueblo esta rodeado de diez cruceros emplazados por la Iglesia para protegerlo y resguardarlo de las garras del mal, y durante la puesta en escena anual del aquelarre se siguen bendiciendo los campos navarros para que el Diablo, supuestamente, no vuelva por aquellos montes...
Texto: Francisco Contreras Gil |
Mitos, Leyendas y rituales secretos en Sara. 11 km Conocidas desde los tiempos remotos, las Cuevas de sara tienen un papel muy importante en este territorio fronterizo : sitio de vivienda durante la Prehistoria, lugar de refugio durante las guerras, lugar de pasaje e intercambio para « el trabajo de Noche ». Las leyendas ancestrales de estas cuevas siguen todavía. El famoso etnólogo y prehistoriador vasco José Miguel de Barandiaran los ha recolectado y forman parte de la mitología vasca y de la idea de que el hombre tenga derecho a una tierra para vivir y morir. El siglo XVII es el de la represión con las acusaciones de brujería. Este territorio fue para José Miguel de Barandiaran, una tierra de predilección para sus investigaciones. Considerado como el más famoso antropólogo vasco y como uno de los grandes juicios de nuestra época. Era de Ataun en Gipuzkoa y vivío durante 15 años en Sara donde persiguió sus obras.
Murío en 1991, tenía 102 años. En Sara le rendimos homenaje dedicándole la nueva visita de las Cuevas por la obra de toda su vida a la memoria de los vascos.
Las huellas más antiguas de presencia humana en el País Vasco son de 200 000 años antes JC. Segun algunos antropólogos, linguistos y archeólogos, parece que la lengua vasca era ya utilizada durante la Prehistoría. Es con la llegada de los Romanos en Tierra Vasca que pasamos a la epoca Histórica. Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y Sara
Texto: lezea.sare.fr |
Riqueza simbólica... Al tratar de relacionar la riqueza simbólica de los mitos de nuestro pueblo, ofrecemos el homenaje y admiración a los sabios y grandes maestros; José Miguel de Baradiarán Julio Caro Baroja
Folklore, mitología y creencias ancestrales de una cultura propia confluyen en las fiestas patronales, carnavales, ferias y romerías que nuestros valles han sabido conservar con todo el sabor de antaño.
Gracias a todas aquellas personas que esmeradamente han cuidado el bello jardín del folklore Vasco. |
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