|  | Ator Etxea Un guiño , para un encuentro..., Suspel Ttiki, 13 - Bera - Navarra Teléfono: 948 631 662 (Tardes - Noches) Contacto por e-mail Ator Etxea está autorizado por el Departamento de Turismo del Gobierno de Navarra
Situado a 600 metros del casco urbano de Bera; a 30 km de San Sebastián y 28 km de Biarritz.
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Un pequeño paseo por el medievo..., Hondarribia, a 14 km de Ator Etxea. Hondarribia es, actualmente, la única ciudad de Gipuzkoa que conserva sus murallas renacentistas. La zona fue ya habilitada en el Paleolítico. Los romanos exportaron por sus aguas mineral extraído en las cercanas minas. Dada sus situación estratégica comenzó a ser fortificada en la Alta Edad Media, primero por los reyes de Navarra y después por los de Castilla. Fue en el renacimiento cuando el recinto amurallado adquirió su estructura actual con fuertes murallas, baluartes, puentes levadizos y fosos. Sus habitantes y sus muros soportaron a lo largo de la historia más de nueve sitios o cercos. El peor asedio, del que salió victoriosa, lo sufrió en 1638. Este hecho se conmemora todos los años el día 8 de septiembre celebrándose un Alarde de armas en procesión hasta el Santuario de Guadalupe , cuya virgen es patrona de Hondarribia.Sus murallas encierran el casco antiguo emplazado en el alto de una colina. Ya en el espacio intramuros nos sorprende el trazado por bellos edificios con balcones de hierro forjado y amplios y labrados aleros de gran belleza arquitectónica. En el casco viejo destacan la parroquia de santa María de la Asunción y del Manzano y el castillo de Carlos V, hoy parador nacional. Por sus empinadas y empedradas calles abundan los edificios blasonados, entre los que se encuentra la casa señorial de Eguiluz, próxima a la esquina formada por las calles San Nicolás y Juan Laborda, donde estuvieron alojados doña Juana la Loca y Felipe el Hermoso, en una de las etapas de su primer viaje desde Flandes a la corte castellana de los Reyes Católicos. Desde la hermosa plaza de armas podremos admirar la vista sobre el Bidasoa, Hendaia y la propia ciudad. Un lugar que siempre sorprende al visitante.
Hondarribia medieval y marinera; una vez visitado el casco medieval, podemos bajar al barrio de la marina; un auténtico paraíso para los que gusten disfrutar tomando los típico pintxos de la zona. El puerto deportivo de la ciudad, ofrece innumerables posibilidades para los aficionados a la mar; Buceo,Vela,Piraguismo,Surf...Para los aficionados al golf, un campo les espera a tan sólo 4 km del centro de Hondarribia. |  |
  Hendaia, a 14 km de Ator Etxea Hendaia, Hendaye en francés es vecina de Hondarribia; los dos pueblos comparten frontera con el río Bidasoa. Hay un servicio de motora para cruzar el río entre los dos países en cinco minutos. En Hendaia encontramos la playa de Ondarraitz, la playa de arena fina más larga de todo el País Vasco. Paseando por la orilla de la playa veremos al fondo de la misma el Parque natural de Abbadie, un espacio protegido que se encuentra situado sobre el mar. Cuenta con 63 Ha y se puede disfrutar en cualquier época del año. Pasear por el parque, con el mar en el horizonte, es una verdadero placer para los sentidos. 
En el mismo recinto podremos maravillarnos con el castillo situado frente al Océano, el Castillo Abbadie ; fue construído por Eugène Viollet le Duc entre 1864 y 1879. Antoine d'Abbadie (1810 a 1897), considerado un sabio fuera de lo común, era un apasionado de la geografía , de la astronomía y de la cultura oriental. Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y Hendaye- Hendaia
Agenda de Hendaia. Fiesta de Bixintxo, patrono de Hendaia: 15 a 24 de enero. Fiesta del chipirón a mediados de julio en el puerto Caneta. Semana vasca del 6 al 8 de agosto. Junio fiesta de la sidra. Agosto festival de musica folk.
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Saint Jean de Luz- (Donibane Lohitzun) 17 km. San Juan de Luz es quizá la ciudad vasco-francesa con mayor 'charme' de todo el litoral junto a Biarritz.
Tanto por tamaño, como por ubicación, playas y paseos alientan al callejeo por un entorno tan cuidado que parece un jardín japonés.
Un solo acontecimiento histórico ha sido capaz de marcar para siempre la memoria de San Juan de Luz. Lo más curioso es que ese mismo momento de gloria fue el responsable final de un trascendental giro en la historia de España. Todo sucedió una soleada mañana del mes de junio de 1660, cuando en esta bella localidad de la costa vasca contrajeron matrimonio el entonces Rey de Francia, Luis XIV, y la infanta española María Teresa de Castilla. El enlace era la culminación de la «Paz de los Pirineos», que un año antes había puesto fin a más de cuatro lustros de guerra entre los dos países vecinos. Pero la boda real tenía una sutil trampa escondida: el pago de una exagerada dote por la novia.
Los franceses sabían que el depauperado «tesoro español» no podría hacer frente a los compromisos adquiridos, lo que fue utilizado por ellos como excusa para anexionarse varios territorios españoles en el Norte de Europa. Sin embargo, la jugada maestra del Rey Sol francés no llegaría hasta cuarenta años después, al conseguir instaurar en España la dinastía borbónica. Su nieto, el duque de Anjou, se convertiría en Felipe V.
El origen de San Juan de Luz hay que buscarlo en un pequeño poblado de pescadores vascos instalado en el estuario y sobre las marismas del río Nivelle. Su mismo nombre en euskera, Donibane Lohizun, hace referencia al primitivo carácter pantanoso de la zona. Ya en el siglo XI sus habitantes, que estaban incluidos entre los mejores arponeros de Europa, se dedicaban en exclusiva a la productiva caza de la ballena. Hacia comienzos del siglo XVII, la progresiva disminución de las capturas y la dura competencia de los balleneros holandeses e ingleses obligó a los naturales de San Juan de Luz a dedicarse a otros menesteres marineros menos nobles: muchos de ellos se convirtieron en temibles corsarios.
San Juan de Luz huele a brea y a salitre porque está volcada y gira alrededor del mar. Un mar que, sobre todo, se hace presente en su activo y pintoresco puerto, al que siguen llegando numerosos pesqueros con sus bodegas repletas de sardinas, anchoas y bonitos. El puerto es también un buen lugar para iniciar un tranquilo paseo a pie por la localidad. En sus inmediaciones se hallan la mayoría de los edificios nobles que se conservan en la localidad. El primero es la Maison Louis XIV, un notable palacio construido en 1643 por el armador Lohobiague y que recibe su nombre porque en él se alojó este monarca durante los preparativos de su boda.
Entre el puerto y una cuidada playa, discurre la rue Mazarin, antigua calle en la que tenían sus casas los más poderosos armadores de la localidad y que permite enlazar con el entramado de vías peatonales que configuran el centro de la ciudad. Casi sin proponérselo, el viajero se va a encontrar con la iglesia de Saint-Jean-Baptiste, que está considerada como una de las más grandes y representativas de todo el País Vasco, tanto español como francés. Muy reformada en el siglo XVII, su austero exterior oculta una amplia y única nave que muestra sus muros laterales recorridos por unas singulares galerías superpuestas de madera. Un monumental retablo barroco cubre la cabecera del altar que fue testigo de la célebre boda real que tantos recuerdos han dejado en el lugar.
Solamente el puerto y los últimos metros del río Nivelle separan San Juan de Luz de Cibourne. Atravesando esta pequeña localidad, que conserva una de las joyas del art decó, la Villa Leïhorra, se puede acceder hasta los acantilados rocosos de Socoa, desde los que se divisan unas interesantes vistas de la costa vasca que se extiende entre la fronteriza Hendaya y la aristocrática Biarritz.
Para disfrutar de la mejor panorámica de todo el Laburdi –una de las tres provincias del País Vasco francés-, hay que dirigirse hasta la última cumbre de los Pirineos Atlánticos: el pico de La Rhune. Un antiguo tren de cremallera, construido en madera, sube desde el Col de Saint Ignace hasta los 900 metros de esta emblemática montaña.Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y St. Jean de Luz - Donibane Lohitzune Fuente: hola.com/viajes
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 A tres kilómetros de San Juan de Luz-Donibane Lohitzun, dirección Urrugne podemos visitar el parque y Castillo Chateau d´Urtubie. Perteneciendo a la misma familia desde su construcción en 1341, este castillo reforzado ha sido ampliado en el siglo XVI y en el siglo XVIII para convertirse hoy en un monumento histórico muy acogedor. Amueblado y decorado con exquisito refinamiento, las piedras de Urtubie, cuentan seis siglos de la historia del País Vasco. El rey Louis XI permaneció en 1463 y Louis XIV erigió el dominio en vizcondado en 1654. En el siglo XIX, Soult Y Wellington pasaron por ella durante las guerras napoleónicas. Su situación a 3 km de San Juan de Luz, y 14 km de Ator Etxea hacen de ella un tranquila visita dentro de un paraje pintoresco cuyo encanto y riqueza histórica incitan a visitarlo.
Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y el Chateau d´Urtubie
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Biarritz; siempre es una agradable sorpresa A casi una hora de París en avión y a 25Km de San Sebastián, Biarritz es uno de los lugares más elegantes de toda Francia para evadirse.
Biarritz es un destino ideal para todo tipo de eventos, se pueden encontrar incentivos para todos los gustos.
Playas; Biarritz está considerado el primer lugar surfero de Europa, y meca para los aficionados, acogiendo importantes campeonatos internacionales.
Golf; Biarritz tiene 10 campos de golf en apenas 30 kilómetros cuadrados y con vistas al océano.
Debido a la climatología atlántica, de inviernos suaves y veranos poco calurosos, se puede jugar durante todo el año.
Talasoterapia: es otro de los clásicos de esta ciudad donde el hedonismo y el lujo han marcado su estilo. Sus balnearios ofrecen diferentes modalidades para el cuidado del cuerpo y el alma.
Visitas:
La arquitectura de la ciudad, el faro, el puerto de pescadores, la roca de la Virgen, los pequeños museos - el del chocolate, el del mar y el bizantino - , la capilla imperial...
Biarritz ha sido el centro de cita de la nobleza europea desde que en 1854 el emperador Napoleón III y su esposa, la española Eugenia de Montijo compraron unas dunas frente al mar. Se llamaban 'Lou Sablacat'. Construyeron un palacio inmenso en 1855 y lo reformaron en 1867. A la muerte de Napoleón la emperatriz abandonó Biarritz y vendió la propiedad. Fue transformado en el hotel-casino Palais en 1881. Se alza frente al mar y es de auténtico lujo T0034 559416400.
Con la avenida de La emperatriz como guía podemos pasear por Biarritz a nuestro antojo. Las distancias son muy pequeñas. La recomendación es caminar hacia al Esplanade du Phare, volver Hotel du Palais y por la 'promenade' seguir hasta el Port des Pecheurs.
Fue construído el siglo pasado para los pescadores de bajura, que lo mismo pescaban bonito, que sardinas. El puerto es precioso y está rodeado de arrecifes. Actualmente es más utilizado por los turistas, los aficionados a la mar, que los 'arrantzales' profesionales.
1.Le Petit Train
Le Petit Train de Biarritz, es decir el pequeño tren (guagua en canario), es la mejor manera de visitar la villa marinera. Nos permite descubrir su lugares más famoso, la costa y nos deja al pie de los museos. Nos permite un recorrido tranquilo entre la Grande Plage y la Cote des Basques.
Tiene siete paradas con doble salida. La primera de Rocher de la Vierge, donde se encuentra el museo del mar, y frente al casino, en lo que se denomina Grande Plage. La subida al faro es optativa y se puede realizar con grupos organizados. Información T0034 607971635. En temporada de invierno funciona de 14.30 a 18. horas. La visita es de calidad y merece la pena.
2.Los rusos de Biarritz
Biarritz es una caja de sorpresas. Poca gente sabe que una de las comunidades que contribuyeron al auge de la villa ballenera fueron los nobles rusos fueron invitados por la emperatriz Eugenia a veranear. El príncipe Romanoff aseguraba que el océano le recordaba al Mar Negro. La diáspora se incrementó tras 1917.
En 1890 se construyó una iglesia ortodoxa, que aún está en activo, aunque su interior no está en el mejor de los estados. El Pope ruso, recién llegado del este, intenta conglomerar a una comunidad que se ha convertido en vasco-rusa debido a los matrimonios mixtos. Pocos se acuerdan que el compositor Igor Stravinsky vivió en la villa entre 1921 y 1924. Hay una placa que recuerda el paso del músico. Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y Biarritz 
fotografia:Moshe Shaharur |
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Donostia-San Sebastián a 30 km de Ator Etxea. Tradición y modernidad conviven en esta pequeña gran ciudad con pinceladas de la Belle Epoque que tiene una agenda cultural de primer nivel con sus festivales internacionales de cine y jazz y su programación cultural puntera. San Sebastián es, además, la capital mundial del pintxo. La gastronomía compite en protagonismo con la naturaleza en esta ciudad conocida mundialmente por su cocina y sus cocineros y que aglutina 16 estrellas Michelín. Pulse aquí para ver el recorrido entre Ator Etxea y San Sebastián - Donostia  
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