Antártida
Es el cuarto continente más grande del mundo y el menos conocido. Situado en el Polo Sur es el continente más frío del mundo. Su extensión total es de aproximadamente 14,2 millones de km2 en verano. Durante el invierno, la Antártida dobla su tamaño a causa de la gran cantidad de hielo marino que se forma en su periferia. El agua que rodea al continente antártico se considera un océano en sí mismo, a menudo llamado océano Glacial Antártico. La Antártida no tiene población nativa. Los científicos y grupos de apoyo, que normalmente no permanecen más de un año, son sus únicos habitantes. La primera persona que nació en la Antártida fue Emilio Palma, el hijo del comandante de la base argentina de Esperanza, el 7 de enero de 1978. Más del 95% de la Antártida está cubierto de hielo, que contiene cerca del 90% de toda el agua dulce del mundo. Debido a esta gruesa capa de hielo, es el más alto de todos los continentes, con una elevación media de unos 2.300 m. El punto más elevado del continente es el macizo Vinson (5.140 m); el más bajo parece ser la fosa subglaciar de Bentley (a 2.499 m bajo el nivel del mar), al oeste de la Antártida. Esta fosa está cubierta por más de 3.000 metros de hielo y nieve. Es posible que existan puntos aún más bajos, pero todavía no han sido descubiertos.
Regiones La Antártida consta de dos importantes zonas geológicas. La más grande de las dos, la Antártida oriental, se extiende en su mayoría por el hemisferio este. Es un escudo precámbrico geológicamente estable, está cubierta de depósitos sedimentarios e ígneos. La Antártida occidental, casi totalmente dentro del hemisferio oeste, parece ser una continuación de la cordillera de los Andes. Su estructura geológica no se conoce mucho, pero al menos existen dos volcanes activos en el área, el más alto de los dos es el monte Erebus (3.794 m). Las dos zonas están separadas por los montes Trasantárticos. una elevada zona montañosa que se extiende por todo el continente, aunque algunas partes están enterradas bajo la capa de hielo. En el interior de estas montañas existen depósitos de carbón y restos fósiles relacionados con el originario clima tropical.
Los suelos antárticos se clasifican como suelos secos de desierto polar, y se encuentran en varios valles en desglaciación (sin hielo) u oasis y en partes del norte de la península Antártica.
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Los montes Transantárticos dividen el continente de la Antártida en una parte oriental, poco accidentada, y otra occidental, de menor extensión y en la que se elevan varias alineaciones montañosas hasta la península de la Antártica, cuyos picos sobresalen entre los glaciares y la gruesa capa de hielo que cubre el continente. |
En esta imagen de la costa oeste de la Antártida, con una temperatura algo inferior, la nieve escasea, mientras que al fondo se eleva el monte Erebus (3.794 m), un volcán activo.
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Iceberg
La capa de hielo de la Antártida se mueve continuamente. Grandes ríos de hielo drenan el interior del continente y forman barreras de hielo. Los valles costeros drenan partes de la masa continental hacia el mar. Los grandes icebergs tabulares se forman cuando los bordes de las barreras de hielo y los glaciares caen al mar. El hielo se extiende por enormes áreas del mar en forma de plataformas flotantes y permanentes, y la más grande de estas formaciones, la plataforma de hielo de Ross, tiene un tamaño cercano al de España y Portugal juntos. El aislamiento de la Antártida del resto del mundo ha permitido evitar la polución industrial común a los demás continentes, por ello la nieve y el hielo son los más puros del mundo. En la mayoría de las estaciones científicas el agua que se necesita se consigue mediante fundidores de hielo.  La superficie de la Antártida está cubierta por un extenso manto o capa de hielo. Junto al mar, los bordes de los casquetes glaciares se desgajan y dan lugar a la aparición de gigantescas masas de hielo flotantes, parcialmente sumergidas, conocidas como icebergs, que se desplazan a merced de los vientos y corrientes marinas. Los icebergs son generalmente tabulares. Los icebergs son grandes porciones flotantes de los glaciares, muy frecuentes en las regiones polares. Estas espectaculares formaciones de hielo resultan un problema para la navegación: el 90% de su masa se esconde bajo su superficie, y es imposible reflejarlos en las cartas náuticas al estar desplazándose constantemente.
Clima La temperatura más baja del mundo, -88,3 °C, fue registrada el 24 de agosto de 1960, en la estación Vostok. Fuertes vientos azotan el continente; en el interior se han registrado vientos de hasta 320 km/h. Estos soplan en pendiente desde el interior hacia la costa y, combinados con las bajas temperaturas, crean peligrosas ráfagas de viento helado. Se pueden distinguir tres regiones climáticas en la Antártida. El interior se caracteriza por un frío extremo y ligeras nevadas; las zonas costeras experimentan temperaturas algo más suaves y niveles de precipitaciones mucho más altos, y la península Antártica tiene un clima mucho más cálido y húmedo en el que son habituales las temperaturas sobre cero. La Antártida se puede definir como un auténtico desierto; en el interior la media de precipitaciones anuales (en forma de lluvia) es de sólo 50 mm. Sin embargo, a menudo hay furiosos vientos que recogen nieve previamente depositada y la trasladan de un lugar a otro. Las precipitaciones anuales son mucho más abundantes en la costa, donde alcanzan unos 380 mm de agua de lluvia. Aquí hay fuertes nevadas cuando los ciclones recogen la humedad de los mares de alrededor; esta humedad se hiela y se deposita en forma de nieve sobre las zonas costeras. En la península Antártica, especialmente en el extremo norte, la lluvia es tan común como la nieve.
El interior de la Antártida tiene día perpetuo durante el verano del hemisferio sur y oscuridad durante el invierno. En las zonas costeras, más al norte, hay largos periodos de insolación durante el verano, pero durante gran parte del resto del año se suceden los amaneceres y anocheceres. Flora y Fauna
Las pocas plantas que sobreviven en este continente están restringidas a pequeñas áreas sin hielo. No hay árboles y la vegetación se limita a 350 especies, sobre todo líquenes, musgos y algas. Hay ricos lechos de tal vegetación en partes de la península Antártica, y se han descubierto líquenes en crecimiento en montañas aisladas a 475 Km. del polo sur. Hay tres especies de plantas con flores en la península Antártica. Ningún animal vertebrado terrestre habita la Antártida. Se pueden encontrar invertebrados, especialmente ácaros y garrapatas, que pueden tolerar las bajas temperaturas, pero todavía se consideran poco comunes. Los océanos circundantes, sin embargo, contienen gran cantidad de vida animal. Un enorme número de ballenas se alimentan de la rica fauna marina, especialmente de krill. Seis especies de focas y cerca de doce especies de aves viven y se reproducen en el continente antártico. El habitante más eminente de la Antártida es el pingüino. El pingüino es un pájaro incapaz de volar que vive en las banquisas y los océanos alrededor de la Antártida, y se reproduce en las superficies de hielo o tierra de la costa. Los más típicos son el pingüino de Adelia y el emperador.  Algunas especies de pingüinos habitan la región de la Antártida. Lo que aparece en la imagen es una colonia de pingüinos Adelia, en la isla de Paulet, situada en las proximidades del extremo septentrional de la península Antártica.
Investigaciones
Se han realizado notables investigaciones científicas entre las que se incluyen estudios de glaciología, meteorología, geomagnetismo, control del clima mundial, sismología y física ionosférica. Estudios realizados sobre la historia biológica de pingüinos, focas y krill; han proporcionado información nueva sobre la ecología de estas especies. Los geólogos, estudian los restos del pasado de los glaciares, han descubierto que la Antártida contuvo en alguna época mucho más hielo del que contiene ahora. Los restos fósiles hallados incluyen logros como el descubrimiento de los primeros restos de mamíferos encontrados allí, y el hallazgo del primer dinosaurio fosilizado. Fósiles de este tipo han proporcionado hasta ahora una secuencia casi completa de la separación del antiguo continente Gondwana. Los científicos también han realizado estudios sobre el calentamiento global del continente. En 1995 surgió un número extraordinariamente grande de icebergs, alterando radicalmente las dimensiones de la placa de hielo.
 Se realizaron continuos registros durante veinticinco años que proporcionan datos sobre la función de la Antártida en el clima mundial. Una de esas contribuciones ha sido el descubrimiento, del ‘agujero en la capa de ozono’, que se desarrolla cada primavera antártica en la estratosfera por encima del continente y que desaparece total o parcialmente al final de la estación. El significado de esta reducción en la capa de ozono en las cercanías del polo sur continúa en estudio. Puede ser un fenómeno natural en parte, pero la evidencia indica que la pérdida de ozono está relacionada con el problema de la liberación de clorofluorocarbonos a la atmósfera.
Tratado Antártico
Es un acuerdo internacional para preservar la Antártida. La idea fue propuesta por el presidente Eisenhower, esperanzado por el éxito del Año Geofísico Internacional. Durante ese periodo las naciones participantes aplazaron sus diferencias políticas y trabajaron juntas en la Antártida para estudiar la actividad de las manchas solares y sus efectos sobre la Tierra y su atmósfera. Los estudios produjeron importantes avances en las ciencias físicas. El Tratado Antártico fue firmado el 1 de diciembre de 1959 por los doce países que habían mantenido estaciones de investigación sobre el continente durante el Año Geofísico Internacional: Argentina, Australia, Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Noruega, Sudáfrica, la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, Gran Bretaña y Estados Unidos. El tratado entró en vigencia en junio de 1961, inicialmente por un periodo de 30 años, y ha sido desde entonces firmado por un total de 27 países. Su declaración de principios incluye la preservación de la Antártida para fines pacíficos, la promoción del libre intercambio de investigaciones científicas y la conservación del continente libre de explosiones nucleares. Aunque nada decide sobre las reivindicaciones territoriales de algunas naciones, declara inadmisibles otras que pudieran surgir acerca de la incorporación de otros países y veta todas las operaciones militares. En el año 1980 la protección se extendió a los recursos marinos, y en 1991 se impuso una prohibición de 50 años a la actividad minera. Las reuniones son bienales, y las decisiones de los países firmantes originarios deben adoptarse por unanimidad.
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