La Misericordia de Dios
Cuantas veces nos preguntamos si Dios nos quiere, si Dios nos escucha, si somos hijos o si nos quiere por hijos.
Cuando estamos pasando por una prueba estas preguntas son mas frecuentes y muchas veces las repetimos tanto que caemos en el descreimiento, en la desconfianza.
Y preguntamos, por qué y para que y cómo etc. Terminamos cuestionando a Dios a través de nuestro razonamiento que solo busca justificarse buscando una respuesta a nuestra conducta simplemente por no aceptar que es errada
El hecho es que Dios entiende todo lo que nos pasa y trata de llamar nuestra atención de diferentes maneras, muchas de ellas dolorosas. A pesar de todo eso, seguimos sin Oír.
Isaías 55: 3 Inclinad vuestro oído, y venid a mí; oíd, y vivirá vuestra alma; y haré con vosotros pacto eterno, las misericordias firmes de David.
V6: Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano. 7Deje el impío su camino, y el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Jehová, el cual tendrá de él misericordia, y al Dios nuestro, el cual será amplio en perdonar. 8Por que mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová.
A pesar de lo que Dios dice en su palabra, nosotros tratamos de imponer nuestros pensamientos y caminos, esto nos trae consecuencias (ejemplo: Cuando un padre corrige a su hijo, comienza hablando y puede terminar con una vara).
Veamos lo que dice la palabra de Dios en Levítico 26: 1 cumpliendo con Dios tenemos bendiciones (Deuteronomio. 7.12-24; 28.1-14)
Bendiciones de la obediencia
1 No haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella; porque yo soy Jehová vuestro Dios. 2 Guardad mis días de reposo, y tened en reverencia mi santuario. Yo Jehová. 3 Si anduviereis en mis decretos y guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, 4 yo daré vuestra lluvia en su tiempo, y la tierra rendirá sus productos, y el árbol del campo dará su fruto. 5 Vuestra trilla alcanzará a la vendimia, y la vendimia alcanzará a la sementera, y comeréis vuestro pan hasta saciaros, y habitaréis seguros en vuestra tierra. 6 Y yo daré paz en la tierra, y dormiréis, y no habrá quien os espante; y haré quitar de vuestra tierra las malas bestias, y la espada no pasará por vuestro país. 7 Y perseguiréis a vuestros enemigos, y caerán a espada delante de vosotros. 8 Cinco de vosotros perseguirán a ciento, y ciento de vosotros perseguirán a diez mil, y vuestros enemigos caerán a filo de espada delante de vosotros. 9 Porque yo me volveré a vosotros, y os haré crecer, y os multiplicaré, y afirmaré mi pacto con vosotros. 10 Comeréis lo añejo de mucho tiempo, y pondréis fuera lo añejo para guardar lo nuevo. 11 Y pondré mi morada en medio de vosotros, y mi alma no os abominará; 12 y andaré entre vosotros, y yo seré vuestro Dios, y vosotros seréis mi pueblo. 13 Yo Jehová vuestro Dios, que os saqué de la tierra de Egipto, para que no fueseis sus siervos, y rompí las coyundas de vuestro yugo, y os he hecho andar con el rostro erguido.
Podemos ver que haciendo la voluntad de Dios, tenemos consecuencias benéficas, pero veamos que sucede haciendo nuestra voluntad, siguiendo el camino equivocado.
Continuamos con la lectura de Levítico 26: 14 (Deuteronomio. 28.15-68)
Consecuencias de la desobediencia
14 Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, 15 y si desdeñareis mis decretos, y vuestra alma menospreciare mis estatutos, no ejecutando todos mis mandamientos, e invalidando mi pacto, 16 yo también haré con vosotros esto: enviaré sobre vosotros terror, extenuación y calentura, que consuman los ojos y atormenten el alma; y sembraréis en vano vuestra semilla, porque vuestros enemigos la comerán. 17 Pondré mi rostro contra vosotros, y seréis heridos delante de vuestros enemigos; y los que os aborrecen se enseñorearán de vosotros, y huiréis sin que haya quien os persiga. 18 Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados. 19 Y quebrantaré la soberbia de vuestro orgullo, y haré vuestro cielo como hierro, y vuestra tierra como bronce. 20 Vuestra fuerza se consumirá en vano, porque vuestra tierra no dará su producto, y los árboles de la tierra no darán su fruto. 21 Si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír, yo añadiré sobre vosotros siete veces más plagas según vuestros pecados. 22 Enviaré también contra vosotros bestias fieras que os arrebaten vuestros hijos, y destruyan vuestro ganado, y os reduzcan en número, y vuestros caminos sean desiertos. 23 Y si con estas cosas no fuereis corregidos, sino que anduviereis conmigo en oposición, 24 yo también procederé en contra de vosotros, y os heriré aún siete veces por vuestros pecados. 25 Traeré sobre vosotros espada vengadora, en vindicación del pacto; y si buscareis refugio en vuestras ciudades, yo enviaré pestilencia entre vosotros, y seréis entregados en mano del enemigo. 26 Cuando yo os quebrante el sustento del pan, cocerán diez mujeres vuestro pan en un horno, y os devolverán vuestro pan por peso; y comeréis, y no os saciaréis. 27 Si aun con esto no me oyereis, sino que procediereis conmigo en oposición, 28 yo procederé en contra de vosotros con ira, y os castigaré aún siete veces por vuestros pecados. 29 Y comeréis la carne de vuestros hijos, y comeréis la carne de vuestras hijas. 30 Destruiré vuestros lugares altos, y derribaré vuestras imágenes, y pondré vuestros cuerpos muertos sobre los cuerpos muertos de vuestros ídolos, y mi alma os abominará. 31 Haré desiertas vuestras ciudades, y asolaré vuestros santuarios, y no oleré la fragancia de vuestro suave perfume. 32 Asolaré también la tierra, y se pasmarán por ello vuestros enemigos que en ella moren; 33 y a vosotros os esparciré entre las naciones, y desenvainaré espada en pos de vosotros; y vuestra tierra estará asolada, y desiertas vuestras ciudades. 34 Entonces la tierra gozará sus días de reposo, todos los días que esté asolada, mientras vosotros estéis en la tierra de vuestros enemigos; la tierra descansará entonces y gozará sus días de reposo. 35 Todo el tiempo que esté asolada, descansará por lo que no reposó en los días de reposo cuando habitabais en ella. 36 Y a los que queden de vosotros infundiré en sus corazones tal cobardía, en la tierra de sus enemigos, que el sonido de una hoja que se mueva los perseguirá, y huirán como ante la espada, y caerán sin que nadie los persiga. 37 Tropezarán los unos con los otros como si huyeran ante la espada, aunque nadie los persiga; y no podréis resistir delante de vuestros enemigos. 38 Y pereceréis entre las naciones, y la tierra de vuestros enemigos os consumirá. 39 Y los que queden de vosotros decaerán en las tierras de vuestros enemigos por su iniquidad; y por la iniquidad de sus padres decaerán con ellos. 40 Y confesarán su iniquidad, y la iniquidad de sus padres, por su prevaricación con que prevaricaron contra mí; y también porque anduvieron conmigo en oposición, 41 yo también habré andado en contra de ellos, y los habré hecho entrar en la tierra de sus enemigos; y entonces se humillará su corazón incircunciso, y reconocerán su pecado. 42 Entonces yo me acordaré de mi pacto con Jacob, y asimismo de mi pacto con Isaac, y también de mi pacto con Abraham me acordaré, y haré memoria de la tierra. 43 Pero la tierra será abandonada por ellos, y gozará sus días de reposo, estando desierta a causa de ellos; y entonces se someterán al castigo de sus iniquidades; por cuanto menospreciaron mis ordenanzas, y su alma tuvo fastidio de mis estatutos. 44 Y aun con todo esto, estando ellos en tierra de sus enemigos, yo no los desecharé, ni los abominaré para consumirlos, invalidando mi pacto con ellos; porque yo Jehová soy su Dios. 45 Antes me acordaré de ellos por el pacto antiguo, cuando los saqué de la tierra de Egipto a los ojos de las naciones, para ser su Dios. Yo Jehová. 46 Estos son los estatutos, ordenanzas y leyes que estableció Jehová entre sí y los hijos de Israel en el monte de Sinaí por mano de Moisés.
-Podemos ver que fuera de la voluntad de Dios tenemos consecuencias maléficas y también que Dios insiste en que te arrepientas de los malos caminos. Persistiendo en rebeldía solo logras agravar tu vida y todo es producto de una incorrecta decisión, dolo eligiendo el bien hará que recibamos lo mismo
En los siguientes versículos se ve claramente la misericordia de Dios llamándonos a volvernos de las sendas incorrectas (¿qué haría usted con un hijo tan rebelde?)
V14 Pero si no me oyereis
V18 Y si aun con estas cosas no me oyereis
V21 Si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oír
V23 Y si con estas cosas no fuereis corregido, sino que anduviereis conmigo en oposición
V27 y si aun con esto no me oyereis
Ezequiel 18: 21 Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.22Todas las transgresiones que cometió, no le serán recordadas; en su justicia que hizo vivirá. 23¿quiero yo la muerte del impío? Dice Jehová el Señor. ¿No vivirá si se apartare de sus caminos?
Dios esta prometiendo salvación a cualquiera que cambie su conducta, abandone sus pecados y se vuelva de sus caminos a la vida que Dios quiere y tiene para todos nosotros.
Esta claro que Dios desea atraer a cada pecador a una comunión con él.
Y para lograrlo y como muestra de su gran amor y misericordia, envío a su Hijo Jesucristo como mediador
1Timoteo2:3 Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, 4el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. 5Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo Hombre, 6 El cual se dio a si mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo.
Dios nos ha permitido vivir bajo la gracia otorgada a través de Jesucristo, Ya no vivimos por la ley, pues ningún hombre sobre la tierra es capaz de cumplir con los 10 mandamientos, es por ello que Jesucristo vino a este mundo, siendo Dios se hizo hombre. No se halló pecado en él, la paga del pecado es la muerte, Jesús resucita pues la muerte no lo pudo retener por la falta de pecado; dando Dios así cumplimiento de la ley en Jesucristo. Por ello decimos que estamos bajo la Gracia, un regalo eterno para vida eterna y somos considerados justos ante Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo, dado por Dios mismo.
¿Entonces podemos andar en pecado siendo justos, estando bajo la gracia?
Ezequiel 18:24 Más si el justo se apartare de su justicia y cometiere maldad, e hiciere conforme a todas las abominaciones que el impío hizo, ¿vivirá él? Ninguna de las justicias que hizo será tenida en cuenta; por su rebelión con que prevarico y por el pecado que cometió, por ello morirá.
Romanos 8:13 Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis.
Dios no cambia es el mismo hoy y siempre, si decimos que le amamos cumplimos sus mandamientos, con esto no quiere decir que debamos ser perfectos, pues es algo imposible de lograr mientras estemos en este mundo, Dios no busca nuestra perfección, solo quiere arrepentimiento genuino para dejar de hacer aquello que está fuera de su voluntad.
Con la ayuda de Jesucristo podemos lograrlo, no somos perfectos, pero en los caminos de JESUCRISTO, nuestro maestro, llegaremos al máximo nivel de perfección tratando de cumplir sus dos grandes mandamientos. Mateo 22:37-39
1 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente
2 Amarás a tu prójimo como a ti mismo.
Si niego a Jesús, quien es la verdad, y peco deliberadamente, solo encontraré pesar
Hebreos 10:26-30
26 Porque si pecáremos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, 27 sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios. 28 El que viola la ley de Moisés, por el testimonio de dos o de tres testigos muere irremisiblemente. 29 ¿Cuánto mayor castigo pensáis que merecerá el que pisoteare al Hijo de Dios, y tuviere por inmunda la sangre del pacto en la cual fue santificado, e hiciere afrenta al Espíritu de gracia? 30 Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor. Y otra vez: El Señor juzgará a su pueblo
Hebreos 2: 1-4 ¿Cómo descuidaremos la salvación?
1 Por tanto, es necesario que con más diligencia atendamos a las cosas que hemos oído, no sea que nos deslicemos. 2 Porque si la palabra dicha por medio de los ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, 3 ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron, 4 testificando Dios juntamente con ellos, con señales y prodigios y diversos milagros y repartimientos del Espíritu Santo según su voluntad.
Romanos 6:1-4 ¿Perseveraremos en el pecado?
1 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? 2 En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él? 3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte? 4 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.
1juan3: 4-10. Advertencia para los cristianos que pecan.
4 Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley. 5 Y sabéis que él apareció para quitar nuestros pecados, y no hay pecado en él. 6 Todo aquel que permanece en él, no peca; todo aquel que peca, no le ha visto, ni le ha conocido. 7 Hijitos, nadie os engañe; el que hace justicia es justo, como él es justo. 8 El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo. 9 Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. 10 En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de Dios.
1Pedro 2:1-3; 24
1Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación, 3 si es que habéis gustado la benignidad del Señor.
24 quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 25 Porque vosotros erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al Pastor y Obispo de vuestras almas.
-Dios nos invita a leer su palabra, “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada”, se refiere a su palabra, sin modificaciones, tal cual como la encontramos escrita en la Biblia.
Si aún no has recibido al señor Jesús como tu Señor y Salvador, has esta oración:
Señor Jesús, reconozco que estado dirigiendo mi propia vida y que por tanto he pecado contra ti.
Ahora mismo te abro la puerta de mi corazón y te acepto como mi Señor y Salvador. Gracias por perdonar mis pecados. Dirígeme y hazme la clase de persona que quieres que yo sea.
Autor: Carlos O. Robledo