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EL ESPÍRITU DEL AIKIDO ... 1. El Aikido es la vía que te enseña a poner tu espíritu en armonía y acuerdo con el de todos tus semejantes y por extensión con el universo entero. A través de su practica aprenderas a neutralizar al oponente sin causarle daños ni lesiones y sobre todo a poner en evidencia que su agresividad es totalmente inútil.
“ El Aikido no es un método para atacar y vencer a un enemigo”. El fin del Aikido es entrar en armonía con el Universo, haciendo de nosotros un elemento integrante del mismo... El Aikido es el principio de no-resistencia.
2. Las Artes japonesas (Budo), en la mente de los hombres que pretendieron transformarlas en caminos de perfeccionamiento de la persona, son el fruto de su experiencia y conocimiento acerca de la naturaleza intrínseca del ser humano.
Todas aquellas personas que han emprendido el camino de la autosuperación han descubierto muy pronto que los peores enemigos, los más perniciosos, viven dentro de cada uno y actúan contra nosotros siempre que tienen ocasión.
Los enemigos personales son la envidia, el rencor, la cólera, el orgullo, los prejuicios, los miedos, la pereza, el egoísmo, la intolerancia, etc. , estos son los adversarios que se cobijan en el interior y que alguna vez incluso se hayan utilizado como aliados.
El Aikido quiere ir más allá del simple hecho de enseñarte una gran colección de técnicas de combate y para ello se constituye en una vía o accesis que te permitirá ejercitar y perfeccionar tus actitudes físicas, técnicas y psicológicas, poniéndote frente a ti mismo en la tarea de hacerte mejor y erradicar los malos hábitos, los temores, las debilidades, los prejuicios, etc.
3. El Maestro Ueshiba quiso que el Aikido fuese, ante todo, el arte de establecer el entendimiento y la armonía entre los hombres y un medio espiritual de protección hacia la naturaleza. Su gran acierto fue trazar el camino a seguir por todos los semejantes a realizar la misión personal para la que cada uno ha venido a esta vida.
La auténtica Vía del Aikido - aseguraba el maestro – nos guía hacia el conocimiento y la adhesión con el espíritu y la voluntad de Dios y advierte que cuando nos apartamos de este espíritu, aunque sea por poco, dejamos de estar en la vía justa, es decir, entre el hombre y el creador del Universo.
El Aikido de Ueshiba no contempla la existencia de un “ enemigo “ o “ adversario “ al que es preciso vencer, sino que busca la sincronía y el entendimiento con los actos y las intenciones del otro.
El aikidoka no se ejercita para vencer a otro semejante, sino para hacerse más útil a los demás y contribuir, en la medida de sus posibilidades a instalar la paz en su entorno, porque el Aikido esta basado -–según el deseo de su fundador – en el amor, sentimiento considerado como la fuerza más grande que protege la vida de todo ser.
La misión del Aikido, decía Ueshiba, es transformar las pulsaciones egoístas de nuestra personalidad materialista en dar vida a todos los valores éticos, humanos, religiosos, etc., de orden superior.
El entrenamiento de las técnicas no es más que un medio para pulir nuestros malos hábitos (miedo, pereza, cólera, egoísmo, etc. ) y adiestrar las buenas cualidades que permanecen latentes en lo más profundo de nuestro ser a la espera de que sepamos hacerlas vivir.
Se dice que la clave de la maestría espiritual reside en el hecho de que él “yo” abandone su “ego”. En el ámbito de las artes marciales, afirman los expertos que la libre expresión del yo se encuentra bloqueada por el propio ego, porque él yo sin ego es abierto, flexible, dúctil, fluido y dinámico en cuerpo, mente y espíritu.
4. El Aikido no contempla el combate como una oposición entre dos fuerzas contrarias, sino como una adaptación constante a las acciones del antagonista.
Si el otro avanza hacia nosotros, debemos aumentar la distancia que nos separa de él; pero si retrocede debemos mantenerla y movernos de tal modo que no pueda ejercer ninguna acción sobre nuestro cuerpo.
La respuesta inspirada en la no-violencia se basa en aceptar de modo relativo la manifestación de este ataque, pero de tal modo que una vez desencadenado, la energía retorne contra el agresor.
No es necesario ni conveniente sentirse afectado ni física ni psicológicamente por la agresión del adversario, sea cual sea, pues casi siempre el ataque – verbal o físico – injustificado es una muestra de debilidad interior y de miedo encubierto.
Si al insulto se responde con un insulto y al golpe con otro golpe, se esta entrando en lo que se conoce como “la espiral de la violencia”.
Hay que evitar responder con los mismos modos o actitudes, adoptando con preferencia una actitud serena, no-violencia, pero en ningún modo cobarde, basada en la no-resistencia (la esquiva, el vacío, el ceder, etc.), que nunca se opone frontalmente a la acción del otro, limitándose a hurtarle todo punto de apoyo a sus ataques.
Pero el Aikido va más allá del ámbito de las técnicas y su ideal se basa en ganar el combate sin combatir, pues siempre es posible encontrar la solución a un conflicto sin recurrir a la violencia. La verdadera victoria no consiste en vencer al adversario sino hacer posible el entendimiento sin imposiciones de ningún tipo.
5. Todas las personas están dotadas en más o menos grado de un sentimiento natural de orgullo fundado en la propia estima y que viene a ser como el motor que induce a comportarse de forma digna en todas las circunstancias de la vida.
Pero cuando este orgullo es exagerado o excesivo, perturba de inmediato las relaciones con los demás y cierra los causes de progreso de la persona que los alimenta.
El aikidoka debe mantener una actitud de modestia ante las ocasiones de aprender, ya vengan de su profesor o de sus compañeros más avanzados.
Creer que ya lo sabe todo y que nadie puede enseñarle nada es el gran pecado de orgullo cuyo castigo se paga de inmediato con la nula progresión en el aprendizaje, puesto que es uno mismo el que voluntariamente cierra los ojos y los sentidos ante la persona que pueda enseñarle lo que aún no a descubierto.
En Aikido, creer que intelectualmente se han comprendido sus principios no es suficiente. Es preciso además “comprender”, “saber hacer” y para ello no hay otro camino que repetir con humildad y constancia cada técnica o movimiento, haciendo caso de las correcciones del profesor, cuya misión es llevar al aikidoka a su máxima perfección.
El orgullo del profesor ha de asentarse en la satisfacción de formar personas útiles capaces de un comportamiento solidario, altruista y generoso.
El falso orgullo es desvivirse por alcanzar el mayor grado a fin de destacar o de ocupar cargos que le permitan sentirse por encima de los demás, así como de ejercer su influencia de forma negativa sobre los demás.
El aikidoka siempre puede aprender de todos, por tanto, sé humilde, conserva tu mente abierta junto con un sano espíritu critico que te librará de la ingenuidad o credulidad bobalicona y te ayudará a buscar lo autentico, lo valido, lo verdadero...
6. Yo emprendí el entrenamiento de mi cuerpo a través del budo, comenta Ueshiba, y cuando realice su esencia ultima obtuve una verdad aún mayor. Cuando llegue al fondo de la realidad universal vi claramente que los seres humanos deben unificar la mente, el cuerpo y el ki que los conecta a ambos y que la persona debe armonizar su actividad con todas las cosas en el universo. A través de la sutil actividad del ki se armonizan la mente y el cuerpo y la relación entre el individuo y el universo.
Si no se utiliza debidamente la actividad sutil del ki, la mente y el cuerpo de la persona enfermaran, el mundo se volverá caótico y el universo entero se sumirá en el desorden. El Aikido es la vía de la verdad. Entrenarse en Aikido es entrenarse en la verdad. A través de la dedicación, del entrenamiento y de la perspicacia nacerá la actuación divina.
Sólo si se practican los tres tipos siguientes de entrenamiento, la inamovible verdad de diamantina dureza podrá convertirse en parte de nuestra mente y de nuestro cuerpo.
1º. Entrenarse para armonizar nuestra mente con la actividad de todas las cosas en el universo.
2º. Entrenarse para armonizar nuestro cuerpo con la actividad de todas las cosas en el universo.
3º. Entrenarse para hacer que el ki que conecta la mente y el cuerpo se armonicen con todas las cosas del universo.
El verdadero alumno de Aikido es aquel que practica y lleva a cabo estos tres puntos simultáneamente, no de una manera simplemente teórica, sino de forma efectiva, en todo momento de su vida.
El Maestro Ueshiba enseño repetidamente:
Cualquier técnica debe estar de acuerdo con la verdad del universo. Si no lo esta, el arte marcial estará aislado e irá en contra de concesión de arte marcial como creador de amor o take-musu (literalmente marcial-creativo). El Aikido es take-musu por excelencia. Marcial (take) aquí quiere decir el rugido heroico, la resonancia del cuerpo, el poder del Aum que resuena en el Universo.
La resonancia del cuerpo se deriva de la unidad de la mente y el cuerpo, que armoniza con la resonancia del universo. La respuesta e intercambio mutuo producen el ki de ai-ki. La esencia del Aikido es el eco mutuo de la resonancia del cuerpo y la resonancia del universo. De esto nacen calor, luz y poder unidos en un espíritu plenamente realizado. La vitalidad del eco del cuerpo y la resonancia del universo nutren el funcionamiento sutil del ki y engendran a take-musu aiki, el arte marcial que es amor y el amor que no es otra cosa que arte marcial.
7. Los cinco principios del Aikido.
1º. El Aikido es el camino que reúne a todos los caminos del Universo desde la noche de los tiempos.
2º. El Aikido es la verdad enseñada por el Universo que debe regir nuestra vida en la Tierra.
3º. El Aikido es el principio que une a la humanidad con la Consciencia Universal.
4º. El Aikido alcanzará su objetivo supremo cuando cada ser, después de haber seguido su propio camino, no sea sino uno con el Universo.
5º. El Aikido es la Vía de la fuerza y la compasión que conduce a la perfección infinita y la gloria divina.
8. La Armonía del Amor.
El Aikido no es más que la manifestación de las implicaciones del amor. El amor da forma al Universo y purifica todo lo existente. El Universo siembra las semillas de las que se deriva todo lo existente y contiene la fuerza infinita que alimenta y permite la germinación y el crecimiento. He dado el nombre de Aiki a las numerosas leyes del Universo, productos del amor que teje este maravilloso tapiz que es la vida sobre la Tierra.
La finalidad del Aikido es cumplir una misión de compasión, de protección de todas las formas de vida y de velar por su desarrollo.
¿ Cuál es la fuente de materialización de la vida en el Universo?. El Espíritu Infinito y el amor son la fuente de la vida. El Aikido es también una fuente, un camino que lleva a la armonía del hombre con el Universo. Sólo si observásemos el principio de unidad con el Kami y la humanidad se reconciliase con la naturaleza, pondríamos fin al mal, al sufrimiento: Esta es la misión vital que nos confía el Universo.
Las formas cósmicas se revelan en el cuerpo humano. Debemos aprender a descubrir el Universo que hay dentro de nosotros y despertar a los principios de equilibrio y amor, principios sagrados que nos ha dado el Universo. El Universo se manifiesta a través de un mosaico infinito de formas: cada una de ellas refleja su plenitud, cada una esta en equilibrio perfecto con todas las demás. Así como el Universo expresa el equilibrio y la armonía dinámica del Universo a través de nuestras numerosas relaciones. A través de este proceso el Universo podrá penetrar el cuerpo y el espíritu de los hombres y así nutrirlos con verdadera fuerza.
Todo lo existente proviene de la misma fuente. Todas las cosas que pueblan la Tierra son la expresión de este amor universal. El corazón del Universo late en armonía con la creación y se inclina en reverencia ante su grandeza. Cada uno de nosotros debiera esforzarse por comprender dicho ritmo y experimentar su corazón como fuente de la armonía de su equilibrio perfecto. El propósito del Aikido se ajusta al sendero del amor universal. Su enseñanza es la del Kami. Sus principios son las leyes de la armonía y el balance que gobierna la vida sobre la Tierra. Su función es unirse al corazón del Universo y dar amor.
9. Takemusu Aiki (El soplo divino).
Las leyes de la naturaleza y los ritmos universales constituyen el libro básico de las técnicas y la práctica del Aikido.
Las leyes que definen la estructura y la dinámica del Universo deben convertirse en parte integrante e intuitiva de la consciencia, pues ellas determinan la estructura y la dinámica del cuerpo.
El Aikido es la expresión física e intuitiva de fórmulas matemáticas. El espíritu desplaza al átomo, agita los océanos, anima al fuego y circula en el interior de los seres humanos.
Por medio de la respiración se alcanza la sincronización con el arte del Ki, Ky no myo yo, se expresa a través del cuerpo, se llama “Takemusu Aiki” – el soplo divino – el lazo entre el fuego y el agua, la circulación de la materia en el cosmos. Es la expresión del tiempo y el espacio, de un pulso eterno, de una realidad en la que no existe separación entre espíritu y materia.
A medida que este estado de consciencia crece, ha de realizarse un intercambio entre las leyes del cuerpo en movimiento y las del Universo. Takemusu Aiki es la libertad de dicho estado de consciencia en tanto que uno se erige en el centro del tiempo y del espacio, la esencia viviente del fuego y el agua que inunda cuerpo y espíritu.
Con motivo de este cambio, las leyes resonarán de verdad y serán las mismas en el cuerpo y el Universo. Primero el cambio, luego la resonancia. La energía nuclear, la exploración de la luz, del ki, la vibración electromagnética, la fuerza gravitacional que crea el vacío y establece el orden, todos están unidos y el arte Kami fluye. El Ki es la fuerza nuclear que reside en el corazón de todas las cosas.
Pero, es el ying y el yang de la respiración lo que diversifica y limpia. La respiración es la energía impulsora de la vida.
Aquí reside el poder del Kokyu (respiración). | 
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CONTINUACIÓN DEL TEXTO ... 10. Kannagara no Michi (La ola de Dios).
El Kannagara es una vía de intuición que no comporta leyes ni doctrinas del bien o del mal. Se rige, en cambio, por las leyes que gobiernan los fenómenos naturales. Es un camino de libertad suprema pues, para que una acción este en armonía con la naturaleza, debe ser el resultado de la obediencia espontanea a la ley del Kami. Creador y Origen del Universo. Las montañas tienen el nombre de Dios. El viento tiene el nombre de Dios. Los ríos tienen el nombre de Dios. Árboles, hiervas, animales, toda la creación natural es manifestación de su consciencia y amor infinitos.
Hablamos de amor en términos abstractos, pero el amor no es una idea abstracta. Si aunque sólo por un segundo no hubiera amor, no habría vida, ni aire, ni agua, ni alimentos. El amor es realidad. Vivimos en este planeta en virtud del amor de Dios.
No se trata de un amor abstracto o sentimental sino de un amor estricto y vital como la misma creación. Dios no es una expresión de la lógica o la filosofía, Dios es amor.
La armonía y la unidad son la esencia del amor. El amor universal no es un amor egoísta. Esta libre de prejuicios y acoge en su seno a todo lo creado. El amor no tiene expectativas. Penetra y llena su objeto y los opuestos dinámicos devienen una unidad y crecen juntos. Los nervios de Dios llenan el vacío. Su consciencia sensorial reverbera en el mundo oculto donde toda acción o fenómeno tiene su origen. El mundo invisible de la vibración, el vacío entre las estrellas y el vacío dentro de la órbita de los electrones, esta cargado con su pulso. Este es el mundo espiritual, cuya energía crea la materia visible a través del movimiento de su soplo.
La armonía de las partículas elementales se basa en el concepto del amor. Las leyes electromagnéticas han estructurado el Universo y su actividad a desencadenado en el corazón de la materia el ritmo perfecto de la vibración cósmica. Esta onda de los polos, del ying y el yang, del electrón y el protón, de las fuerzas centrifugas y centrípetas, no son más que dos facetas de la misma realidad.
En el interior de este ritmo infinito, la creatividad surge y los opuestos se unen. El Creador y la Creación forman una unidad, no están separados, y nosotros estamos inmersos en el ritmo perfecto que es la expresión de la Sabiduría Divina.
11. Musubi.
La unidad es el poder de Dios que resuelve todos los conflictos. El proceso de unificación de los contrarios es el musubi. La fusión del yang, fuerza centrípeta, y del ying, fuerza centrifuga, crea el equilibrio perfecto de las galaxias.
El musubi es también movimiento, ya que sin movimiento la unión seria imposible. Su símbolo es la espiral que recicla perpetuamente su energía, un proceso que carece de comienzo y fin. Es continuidad y cambio, una forma de dualidad en busca de la unidad que a su vez busca su extremo.
El pensamiento racional nos hace percibir los extremos, los contrarios como elementos en conflicto. Esto no es más que una ilusión. En efecto, la oposición entre felicidad y sufrimiento, entre amor y odio, entre moralidad e inmoralidad, no tiene más que un valor subjetivo y relativo. Quien no conoce el dolor no puede conocer la alegría. En la creación de la belleza, reconocemos la ausencia de lo bello. En el placer subyace el dolor. No podemos conocerlos separadamente. La alegría no existe con relación a la tristeza y no hay placer sin dolor. La unidad existe en cada cosa y seria absurdo establecer un juicio moral. Los contrarios aparecen como la expresión dinámica del cambio.
Toda la vida, toda la actividad universal, es un proceso de mutación, o musubi y la única constante es el cambio. Nada permanece inalterado por un día, una hora e incluso un segundo. La noche se transforma en día; la nieve del invierno prepara el florecimiento de la primavera. Nacemos para morir. Nacimiento y muerte, envejecimiento y renacimiento, el ciclo de la vida. Todo es cambio. Cambio es vida y la capacidad de cambiar es un elemento esencial del crecimiento. La libertad fundada sobre la comprensión y la aceptación de esta verdad – que nada permanece inalterado – es la fuente del poder de la creatividad verdadera.
Hablar de la armonía, la unidad y los principios del musubi es sencillo, pero aplicar tales principios a los conflictos de la vida cotidiana supone una comprensión más profunda y una gran dosis de confianza. Siguiendo criterios lógicos, podríamos identificar la verdad en el proceso del musubi, pero las ideas bellas y las frases elocuentes caen en el olvido ante la presión de la realidad. En términos filosóficos, la verdad se expresa en palabras, pero la verdad del Aikido subyace en la acción, la teoría aplicada a la practica. Por medio de la aplicación física del musubi desarrollamos una comprensión del corazón antes que de la mente.
El conocimiento de la armonía supone experimentar el conflicto. Objetivamente, un conflicto no es bueno ni malo: es solamente lo contrario a la armonía, un puente tendido hacia la creatividad. Hemos de replantearnos nuestras ideas, redondear los ángulos de nuestras tendencias negativas para que el espíritu de lucha se convierta en un espíritu creador y positivo. Es estrés y la presión del entrenamiento del Aikido crean una circunstancia que pone en evidencia este espíritu, sometiéndolo, afinándolo. El descubrimiento de los limites de nuestro cuerpo, nos obliga a reflexionar sobre la significación profunda de las nociones de conflicto y armonía como a luchar por alcanzar un nivel de consciencia sin las restricciones del ego y, por tanto, más cerca del Creador.
Ueshiba Sensei |
ENTREVISTA CON MORIHEI Y K. UESHIBA ... Entrevista con Morihei y K. Ueshiba ||| A: Cuando era estudiante mi profesor de filosofía nos mostró la foto de un filósofo famoso, estoy sorprendido del parecido con usted, Sensei.
O-Sensei: Ya veo. A lo mejor debí haber entrado al campo de la filosofía. Mi lado espiritual está más enfatizado que mi lado físico.
B: Se dice que el Aikido es muy diferente al Karate y al Judo.
O-Sensei: En mi opinión, puede decirse que éste es el verdadero arte marcial. La razón de ello es que es un arte marcial basado en la verdad universal. Este Universo esta compuesto por muchas partes diferentes, y aun así el Universo como un todo está unido como una familia y simboliza el estado de paz fundamental. Con esa visión del Universo, el Aikido no puede ser otra cosa más que un arte marcial de amor, no puede ser un arte marcial de violencia. Puede decirse que el Aikido es otra manifestación del Creador del Universo. En otras palabras, Aikido es como un gigante de entrenamiento. El estado mental del practicante de Aikido debe ser pacífico y totalmente no-violento. Es decir, un estado mental especial que lleve a la violencia a un estado de armonía. Y esto creo es el verdadero espíritu de las artes marciales japonesas. Se nos ha dado esta tierra para transformarla en un cielo sobre la tierra. Toda actividad de tipo bélico está totalmente fuera de lugar.
A: Entonces, ¿Es muy diferente a las artes marciales tradicionales?.
O-Sensei: Realmente es muy diferente. Si miramos atrás en el tiempo, veremos como se ha abusado de las artes marciales. Durante el periodo Sengoku (1482-1558 Sengoku significa estados guerreros ) los señores locales usaron las artes marciales como herramientas de pelea que servían a sus propios intereses y para satisfacer sus ambiciones. Creo que esto fue totalmente inapropiado. Puesto que yo mismo enseñé artes marciales para ser usadas con el propósito de matar soldados durante la guerra, estuve realmente perturbado después de que terminó el conflicto. Esto me motivo a descubrir el verdadero espíritu del Aikido siete años atrás, al tiempo que me vino la idea de construir un cielo en la tierra. La razón de esta resolución fue que aunque el cielo y la tierra (el universo físico) han alcanzado un estado de perfección y están relativamente estables en su evolución, la humanidad (en particular los japoneses) parecen estar en un estado de levantamiento. Antes que nada, debemos cambiar esta situación. El llevar a cabo esta misión es el camino de evolución de la humanidad universal. Cuando me di cuenta de esto, llegue a la conclusión de que el verdadero estado del Aikido es el amor y la armonía. Así que el bu (marcial) en Aikido es la expresión del amor. Estaba estudiando Aikido para servir a mi país, por lo que es espíritu del Aikido solo pude ser amor y armonía. El Aikido nació en acuerdo a los principios y trabajos del Universo. Por tanto, es un budo (arte marcial) de victoria absoluta.
B: ¿Podría hablar de los principios del Aikido?. El público en general relaciona al Aikido con algo místico como el ninjutsu, puesto que usted, Sensei hace caer oponentes con la velocidad del relámpago y ha cargado objetos que pesan varios cientos de libras.
O-Sensei: Solo parece ser místico. En Aikido utilizamos completamente el poder del oponente, de tal forma que mientras más poder use el oponente, más fácil será para ti.
B: : En ese sentido entonces, hay también aiki en judo, puesto que en judo te sincronizas con tu oponente. Si él jala, tu empujas; si él empuja, tu jalas. Lo mueves de acuerdo a este principio y le haces perder el balance para aplicar tu técnica.
O-Sensei: En Aikido, definitivamente no hay ataque. El atacar significa que el espíritu ya ha perdido. Nos debemos adherir al principio de no-resistencia absoluta, es decir, no nos oponemos al atacante. Así no hay oponente en Aikido. La victoria en Aikido es masakatsu agatsu (verdadera victoria, auto-victoria); como ganas sobre todos de acuerdo con la misión del cielo, posees fuerza absoluta.
B: ¿Esto significa ato no sen? (Este término se refiere a una respuesta tardía a un ataque.)
O-Sensei: Absolutamente no. No es cuestión de sensen no sen, o sen no sen. Si quisiera decirlo en palabras diría que controlas a tu oponente si intentar controlarlo Es decir, el estado de continua victoria. No se trata de ganar o perder. En este sentido, no hay oponente en el Aikido. Aún si tu tienes un oponente, el se hace parte de ti, un compañero que solo controlas.
B: ¿Cuantas técnicas hay en el Aikido?
O-Sensei: Hay cerca de 3, 000 técnicas básicas, y cada una de ellas tiene 16 variantes... por lo que hay varios miles. Dependiendo de la situación, puedes crear otras nuevas.
A: ¿Cuándo comenzó a estudiar artes marciales?
O-Sensei: Al rededor de los 14 o 15 años. Primero aprendí Tenshinyo-ryo Jiujitsu con Tokusaburo Tozawa Sensei, después Kito-ryu, Yagyu-ryu, Aioi-ryu, Shinkaga-ryu, todas ellas formas de jujutsu. Sin embargo, pensaba que en algún lugar debería haber una verdadera forma de budo. Intenté Hozoin-ryo sojitsu y kendo, pero todas esas artes se relacionan con formas de combate uno a uno por lo que no me satisfacían. Así que visité muchos lugares del país buscando el Camino y entrenando, pero todo en vano.
A: ¿Es este el entrenamiento ascético del guerrero?
O-Sensei: Si, la búsqueda del verdadero budo. Cuando solía ir a otras escuelas nunca retaba al sensei del dojo. El individuo a cargo de un dojo está agobiado por muchas cosas, por lo que es muy difícil que muestre sus verdaderas habilidades. Le daba mis respetos y aprendía de él. Si juzgaba que yo era superior, le daba mis respetos y regresaba a casa.
B: Entonces no aprendió Aikido desde el principio. ¿Cuándo surgió el Aikido?
O-Sensei: Como dije anteriormente, fui a muchos lugares buscando el verdadero budo. Cuando tenía cerca de 30 años, me establecí en Hokkaido. En cierta ocasión, cuando me encontraba en Hisada en Engaru, provincia de Kitami, conocí a cierto Sokaku Takeda Sensei del clan Aizu que me enseñó Daito-ryu jujutsu. Durante 30 días en lo que aprendí del él, sentí algo como una inspiración. Después, invité a este maestro a mi casa y junto con 15 o 16 de mis empleados me hice un estudiante buscando la esencia del budo.
B: ¿Descubrió el Aikido mientras aprendía Daito-ryu con Sokaku Takeda?.
O-Sensei: No, sería más acertado decir que Takeda Sensei abrió mis ojos al budo.
A: ¿Entonces hubo circunstancias especiales al rededor de su descubrimiento del Aikido?
O-Sensei: Si. Sucedió de esta forma. Mi padre se puso críticamente enfermo en 1919. Pedí abandonar a Takeda Sensei y me dirigí a casa. En el camino me dijeron que si uno iba a Ayabe cercano Kyoto y dedicaba una oración entonces cualquier enfermedad podría curarse. Así que fui ahí y conocí a Onisaburo Deguchi. Después de esto, cuando llegue a casa, supe que mi padre ya esta muerto. Aun cuando solo había visto a Deguchi Sensei una sola vez, decidí moverme a Ayabe con mi familia y terminé quedándome ahí hasta el final del periodo Taisho (cerca de 1935). Si… en ese tiempo tenia cerca de 40 años. Un día cuando me estaba secando al lado de un poso, de repente, una cascada de cegadores destellos dorados bajaron del cielo envolviendo todo mi cuerpo. Inmediatamente mi cuerpo se hizo más y más grande, alcanzando el tamaño del todo el Universo. Inundado por esta experiencia me di cuenta que uno no debe pensar en ganar. La forma del budo debe ser amor. Uno debe vivir en el amor. Esto es Aikido y ésta es la forma antigua de la postura en kenjutsu. Después de esta realización me sentí jubiloso y no pude aguantar las lágrimas.
B: Entonces, en budo, no es bueno ser fuerte. Puesto que en los tiempos antiguos la unificación de ken y Zen se ha enseñado. De hecho, la esencia del budo no se puede entender si vaciar la mente. En este estado, ni bueno ni malo tienen significado.
O-Sensei: Como dije previamente, la esencia del budo es el Camino de masakatsu agatsu.
B: He oído una historia acerca de como se vio involucrado en un pelea con cerca de 150 trabajadores.
O-Sensei: Lo estuve? Recuerdo… Deguchi Sensei fue a Mongolia en 1924 para llevar a cabo su meta de una gran comunidad Asiática de acuerdo con la política nacional. Lo acompañé es su búsqueda aun cuando se me pidió entrar en la armada. Viajamos por Mongolia y Manchuria. Mientras estábamos en este último, nos encontramos con un grupo de bandidos montados por lo que hubo una gran balacera. Regresé el fuego con una mauser y entonces procedí a correr en medio de los bandidos, atacándolos fieramente y dispersándolos. Conseguí escapar del peligro.
A: Entiendo Sensei, que tiene muchas conexiones con Manchuria. ¿Pasó mucho tiempo ahí?
O-Sensei: Después de este incidente he estado en Manchuria muy seguido. Fui consultor en artes marciales para la organización Shimbuden así como en la Universidad Kenkoku en Mongolia. Por esta razón, soy bien recibido ahí.
B: Ashihei Hino escribió una historia llamada Oja no Za en Shosetsu Shincho en la cual discute el periodo juvenil de Tenryu Saburo, el rebelde del mundo del Sumo, y su encuentro con el arte marcial de Aikido y su espíritu verdadero. ¿Esto lo incluye a usted Sensei?
O-Sensei: Si.
B: Entonces, ¿Quiere decir que estuvo asociado con Tenryu por algún periodo?
O-Sensei: Si, él estuvo en mi casa por cerca de tres meses.
B: ¿Fue esto en Manchuria?
O-Sensei: Si, lo conocí cuando estábamos haciendo las rondas después de la celebración del décimo aniversario del establecimiento del gobierno en Manchuria. Había un joven agradable en la fiesta y mucha gente lo animó con estos comentarios, Este Sensei tiene una fuerza tremenda, ¿Qué tal si te pruebas con él? Pregunté a alguien a mi lado quien era esta persona. Se me explicó que era el famoso Tenryu que había abandonado la asociación de luchadores de Sumo. Me presentaron con él y finalmente terminamos midiendo muestras fuerzas. Me senté y le dije a Tenryu, Por favor intenta empujarme, empuja duro, no te detengas. Como conocía el secreto del Aikido, no me movió ni una pulgada. Aun Tenryu pareció sorprendido por esto. Y como resultado de la experiencia, él se hizo estudiante del Aikido. Él era una muy buena persona.
A: Sensei, ¿Ha estado también asociado con la marina?
O-Sensei: Si, por mucho tiempo. Iniciando cerca de 1927 o 28, por un periodo de cerca de 10 años fui profesor de tiempo parcial en la Academia Naval.
B: ¿Enseño a soldados en el tiempo que estuvo enseñando en la Academia Naval?
O-Sensei: He enseñado muy seguido para la milicia, empezando con la Academia Naval en 1927-28. En 1932 0 1933 inicié una clase de artes marciales en la Escuela Toyama para la armada. Entonces en 1941-42 enseñe Aikido a estudiantes de la Academia de la Policía Militar. También en una ocasión di una exhibición de Aikido por invitación del General Toshie Maeda, Superintendente de la Academia de la Armada.
B: Como estuvo involucrado en la enseñanza a soldados, deben haber muchos episodios con tipos rudos.
O-Sensei: Si. Hasta una vez me emboscaron
B: ¿Fue porque lo consideraban un maestro despótico?
O-Sensei: No, no fue eso. Fue para probar mi fortaleza. Fue en el tiempo que empezaba a enseñar Aikido a la policía militar. Una tarde mientras caminaba por los campos de entrenamiento, sentí que algo extraño sucedía, sentí que algo pasaba. De repente, de todas direcciones, de atrás de los arbustos y depresiones aparecieron muchos soldados que me rodearon. Empezaron a tirar golpes hacia mi con espadas y rifles de madera. Pero como estaba acostumbrado a este tipo de cosas no me inmuté para nada. Cuando intentaban golpearme giraba mi cuerpo hacia aquí y hacia allá y ellos caían fácilmente al tocarlos. Finalmente quedaron todos exhaustos. El mundo está lleno de sorpresas. El otro día encontré a uno de los hombres que me atacaron. Soy consejero de la Policía Militar en la prefectura de Wakayama. Durante una reunión reciente, un individuo me reconoció por lo que se me acercó sonriendo. Después de platicar unos minutos, supe que él fue uno de los hombres que me atacaron ese día hace muchos años. Mientras se rascaba la cabeza me relató lo siguiente: Estoy muy apenado del incidente. Ese día estuvimos discutiendo si el nuevo profesor de Aikido era o no realmente fuerte. Un grupo de nosotros, policías militares de sangre caliente, discutimos el tema y decidimos probar al nuevo maestro. Cerca de 30 hombres nos escondimos y esperamos. Nos sorprendió completamente que 30 hombre seguros de sí mismos no pudieron hacer nada contra su fortaleza.
C: ¿Hubo algún episodio de estos mientras estuvo en la Escuela Toyama?
O-Sensei: ¿Competencia de fuerza? Hubo un incidente, creo, antes del episodio con la policía militar. Algunos capitanes que enseñaban en la escuela Toyama me invitaron a probar mi fuerza contra ellos. Todos estaban orgullosos de sus habilidades, y decían cosas como estas: Fui capaz de levantar tal-y-tal peso, o Rompí un madero de tantas pulgadas de diámetro , Yo les expliqué, No tengo tanta fuerza como ustedes, pero puedo hacer caer gente como ustedes con tan solo mi dedo meñique. Me apenaría tumbarlos, por lo que en su lugar hagamos esto. Extendí mi brazo derecho y puse la punta de mi dedo índice al final de un escritorio y los invité a ponerse sobre su estómago sobre mi brazo. Uno, dos, y entonces tres oficiales sobre mi brazo, para entonces todo tenían los ojos abiertos. Continué hasta tener seis hombres sobre mi brazo y entonces le pedí al oficial que estaba más cerca de mí que me diera un vaso de agua. Mientras bebía el agua con mi mano izquierda todos permanecieron callados e intercambiando miradas.
B: Además del Aikido, debe tener una fuerza física tremenda
O-Sensei: No realmente.
Kisshomaru Ueshiba: Por supuesto que él posee fuerza, pero ésta debe ser descrita como el poder del ki, no como fuerza física. Hace algún tiempo, cuando fuimos a un nuevo asentamiento en el país, vimos a siete y ocho trabajadores intentando en vano levantar un enorme tocón de árbol. Mi padre los miró por un momento, pidiéndoles después que se alejaran porque él lo intentaría. Levantó el tocón fácilmente y se lo llevó lejos. Es totalmente inconcebible hacer tal tipo de cosas con mera fuerza física. También está el incidente que involucra a cierto Mihamahiro.
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CONTINUACIÓN DE LA ENTREVISTA ... B: ¿El mismo Mihamahiro de la Asociación de Luchadores de Sumo Takasago Beya?
O-Sensei: Si, él era de la provincia Kishu. Cuando estuve en Shingu in Wakayama, Mihamahiro la estuvo haciendo bien en el Sumo. Tenía una fortaleza tremenda y podía levantar tres rieles que pesaban varios cientos de libras. Cuando supe que Mihamahiro estaba en el pueblo, lo invité a venir. Mientras platicábamos Mihamahiro dijo, También he oído que usted Sensei, posee una gran fortaleza. ¿Porqué no probamos nuestras fuerzas? Está bien, te puedo controlar con tan solo mi dedo índice, le contesté. Entonces le permití que me empujara mientras estaba sentado. Este tipo capaz de levantar enormes pesos se hinchó y resopló pero no pudo moverme. Después de esto, redireccione su fuerza alejándola de mí por lo que salió volando. Mientras caía lo presioné con mi dedo índice, y él permaneció totalmente inmovilizado. Fue como si un adulto inmovilizara a un bebe. Después le sugerí que empujara contra mi frente. Sin embargo nuevamente no pudo moverme. Extendí mis piernas hacia delante, y balanceándome, levante mis piernas del piso mientras él seguía empujando. Quedo tan sorprendido que empezó a estudiar Aikido.
A: Cuando dice que presiona a una persona con un solo dedo, ¿presiona un punto vital?
O-Sensei: Dibujo un círculo alrededor de él. Su poder se encierra dentro de ese círculo. No importa que tan fuerte sea, no puede extender su poder fuera del círculo. Se vuelve impotente. Así, si presionas a tu oponente mientras estás fuera de su círculo, lo puedes controlar con tu dedo índice o tu dedo meñique. Esto es posible porque tu oponente se ha vuelto impotente.
B: Una vez más, es una cuestión de física. También en judo, cuando tiras a un oponente o lo controlas te pones en la misma posición. En judo, te mueves en varias direcciones e intentas poner a tu oponente en la misma posición. A: ¿Su esposa es también de la provincia Wakayama?
O-Sensei: Si, su nombre de soltera en Wakayama fue Takeda
A: El nombre de la familia Takeda está estrechamente relacionada con las artes marciales.
O-Sensei: Lo puedes decir. Mi familia ha sido leal a la Casa Imperial por muchas generaciones. Y los hemos apoyado de todo corazón. De hecho, mis ancestros dieron todas sus propiedades y fortuna y se movieron al servicio de la Familia Imperial.
B: Puesto que usted también Sensei, se ha movido continuamente desde que era joven, ¿Ha de haber sido muy difícil para su esposa?
O-Sensei: Puesto que estuve muy ocupado no tuve mucho tiempo libre para pasar en casa.
Kisshomaru Ueshiba: Como la familia de mi padre fue adinerada, pudo seguir un entrenamiento estético en las artes marciales. Además, otras de las características de mi padre es que a él le importa poco el dinero. El siguiente incidente tuvo lugar cierta ocasión. Cuando mi padre se estableció en Tokio en 1936, su segunda visita a la capital, primero vino solo y después los siguió la familia en 1937, que venía de Tanabe. El lugar donde todos nos quedamos fue Sarumachi, Shibashirogane en Tokio. Rentamos el lugar con la ayuda del Sr. Kiyoshi Yamamoto, hijo del General Gambei Yamamoto. En ese tiempo, mi padre era dueño de una gran cantidad de propiedades en los alrededor de Tanabe, incluyendo campos cultivados, no cultivados y terreno montañoso. Sin embargo él tenía muy poco efectivo. Tenía que pedir prestado para vivir. A pesar de eso nunca se le ocurrió vender la tierra, y no solo eso, cuando sus estudiantes traían ofrendas mensuales les respondía, No quiero este tipo de cosas . Les dijo que la ofrecieran al kamisama (deidad) y nunca acepto dinero directamente. Y cuando tenía la necesidad de dinero, humildemente se presentaba frente al altar del kamisama y recibía regalos de la deidad. Nunca pensamos en cobrar dinero por budo. El lugar de entrenamiento de esos días era el cuarto de billar en la mansión del conde Shimazu. Muchos dignatarios, incluyendo oficiales militares como el Almirante Isamu Takeshita, así como muchos aristócratas venían a practicar. El nombre que usábamos era aikijujutsu o Ueshiba-ryu aikijutsu.
B: ¿Cuál es una buena edad para empezar a entrenar Aikido?
Kisshomaru Ueshiba: Puedes empezar a entrenar al rededor de los 7 u 8 años, aunque idealmente un entrenamiento serio debería comenzar por los 15 o 16 años. Físicamente hablando, el cuerpo se fortalece y los huesos se hacen más fuertes a esa edad. Además, el Aikido contiene muchos aspectos espirituales (por supuesto, también otras formas de budo), por lo que a esa edad uno comienza a adquirir un perspectiva del mundo y la naturaleza del budo. Por todo esto, yo diría que 15 o 16 años son una buena edad para iniciar el estudio del Aikido.
B: Comparado con judo, en Aikido hay pocas ocasiones donde uno agarra con su oponente. Así que no se requiere de mucha fortaleza física en Aikido. Por otro lado, puedes manejar a no solo un oponente sino a muchos oponentes al mismo tiempo. Esto es verdaderamente ideal como un budo. En este sentido, ¿hay muchos bravucones que han venido a estudiar Aikido?
Kisshomaru Ueshiba: Por supuesto, este tipo de individuos se inscriben también, pero cuando este tipo de personas estudian Aikido con la intención de usarlo como un instrumento para pelear, no duran mucho. Budo no es como bailar o ver una película. Llueva o haya sol, debes practicar todo el tiempo durante toda tu vida si quieres progresar. En particular, el Aikido es como un entrenamiento espiritual utilizando una forma de budo. No puede ser cultivado como una herramienta por aquellos que lo quieren para pelear. También, aquellos inclinados hacia ese tipo de violencia cesan de comportarse de esa manera cuando aprenden Aikido.
B: Ya veo... Por medio de un entrenamiento constante dejan de comportarse como bravucones.
O-Sensei: Como el aikido no es un bu (método marcial) de violencia sino un arte marcial de amor, no te comportas violentamente. Conviertes la violencia de tu oponente en una forma gentil. No se comportan más bravuconamente.
B: Ya veo. No es controlar violencia con violencia, sino transformar la violencia en amor. A: ¿Qué en lo que enseñas primero como los fundamentos del Aikido? En judo uno aprende ukemi (caer) …
Kisshomaru Ueshiba: Primero, movimientos del cuerpo (taisabaki), después flujo de ki.
A: ¿Qué es flujo de ki?
Kisshomaru Ueshiba: En aikido, constantemente entrenamos para controlar el ki de nuestro compañero libremente por medio del movimiento de nuestro propio ki, al llevar a nuestro compañero dentro de nuestro propio movimiento. En seguida, practicamos como cambiar nuestro cuerpo. Mueves no solo tu cuerpo sino también tus brazos y piernas todo al mismo tiempo. Entonces todo tu cuerpo se unificará y se moverá suavemente.
B: Viendo una practica de Aikido, los estudiantes parecen caer naturalmente. ¿Qué tipo de práctica realizan para hacer ukemi?
Kisshomaru Ueshiba: A diferencia del judo, cuando agarras a tu oponente, en aikido casi siempre mantienes una distancia. Consecuentemente, es posible un tipo libre de ukemi. En lugar de caer de porrazo como en judo, tomamos una caida circular, una forma muy natural de ukemi. Así que practicamos esos cuatro elementos diligentemente.
B: Entonces practican tai no sabaki (movimientos del cuerpo), ki no nagare (flujo del ki), tai no tenkan ho (cambios de cuerpo), ukemi, y entonces comienzan la práctica de técnicas. ¿Qué tipo de técnica enseñan primero?
Kisshomaru Ueshiba: Shihonage, una técnica para tirar a tu oponente en muchas direcciones. Esto se realiza de la misma manera que con la espada. Por supuesto, también usamos bokken (espada de madera). Como dije antes, en Aikido aun el enemigo es parte de tu propio movimiento. Puedo mover al enemigo libremente a deseo. Lo que sigue a continuación cuando práctica con lo que tengas disponibles, ya sea un jo o un bokken, se vuelve una parte de ti tanto como un brazo o una pierna. Por tanto, en Aikido aquellos que estas agarrando deja de ser tan solo un objeto, se convierte en una extensión de tu propio cuerpo. Lo siguiente es iriminage. En esta técnica entras tan pronto como tu oponente trata de golpearte, y al mismo tiempo, se hacen dos o tres atemi (golpes). Por ejemplo, el oponente golpea a un lado de tu cara con su puño o el canto de la mano (tegatana). Utilizando el poder de tu oponente, abres tu cuerpo hacia la izquierda mientras guías la mano derecha de tu oponente con tus dos manos extendidas, continuando la dirección de su movimiento. A continuación, sosteniendo la mano de tu oponente la mueves en un movimiento circular al derredor de su cabeza. Él caerá entonces con sus manos que envuelven su cabeza… Esto también es flujo de ki… Existen teorías sofisticadas acerca de este tema. Se deja al oponente totalmente impotente, o bien, el poder del oponente es guiado en la dirección que lo quieres llevar. Así que mientras más poder tenga el oponente, más fácil será para ti. Por otro lado, si chocas con el poder de tu oponente no podrás ganar si te enfrentas a una persona muy fuerte.
O-Sensei: También, en aikido tu nunca vas en contra del poder de atacante. Cuando él ataca golpeando o cortando con un espada, existe esencialmente una línea o punto. Todo lo que necesitas en evadir este.
Kisshomaru Ueshiba: Despues hacemos las siguientes técnicas: Ikkyo sentado de un ataque shomenuchi, nikyo, técnicas a las articulaciones y técnicas de control, y así …
B: El Aikido contiene muchos elementos espirituales. ¿Cuánto tomará el adquirir una compresión básica del Aikido iniciando desde el principio?
Kisshomaru Ueshiba: Puesto que hay gente coordinada y no coordinada no puedo hacer una afirmación general, pero cuando una persona practica cerca de tres meses podrá tener una idea de lo que es el Aikido. Aquellos que han completado tres meses de práctica podrán entrenar por seis meses. Si practicas seis meses, podrás continuar indefinidamente. Aquellos que tengan un interés superficial abandonaran antes de los tres meses.
B: Entiendo que habrá examenes para shodan el próximo 28 de este mes. ¿Cuántos cintas negras existen actualmente?
Kisshomaru Ueshiba: El rango más alto es 8vo grado, y hay cuatro de ellos. Existen seis 7mo grado. Y los poseedores de 1er grado son muchísimos, pero por supuesto este número incluye aquellos que se pusieron en contacto con Hombu Dojo después de la guerra.
B: Entiendo que existe un considerable número de gente aprendiendo Aikido en países extranjeros.
Kisshomaru Ueshiba: El Sr. Tohei ha visitado Hawai en los Estados Unidos con el propósito de enseñar Aikido. El lugar más popular para el aikdo es Hawai, donde hay 1, 200 o 1, 300 estudiantes. Este número para Hawai podría ser equivalente a 70, 000 u 80, 000 aikidokas en Tokio. También hay uno pocos cintas negras en Francia. Hay un francés que empezó a estudiar Aikido después que se lastimó practicando judo. Quería experimentar el espíritu del Aikido pero no podía realizarlo en Francia. Sintió que para buscar el verdadero espíritu del Aikido tenía que ir al lugar de nacimiento del arte. El explicó que es por esto que vino a Japón. El embajador de Panamá esta también estudiando Aikido, pero parece que el clima en Japón es muy frío para él por lo que no practica en el invierno. También, hay una dama llamada Onoda Haru quien fue a Roma a estudiar escultura. Ella ha venido al dojo desde el tiempo que era estudiante en la Escuela de Bellas Arte en Tokio. Acabo de recibir una carta de ella donde dice que encontró a un Italiano que practica Aikido, y que la ha tratado muy bien.
A: ¿Y en lo que concierne a la interpretación de las técnicas de Aikido?
O-Sensei: Los puntos esenciales son masakatsu, agatsu, y katsuhayai. Como dijo anteriormente, masakatsu significa Victoria correcta , y agatsu significa ganar de acuerdo con la misión celestial que se te ha dado. Katsuhayai significa el estado mental de rápida victoria.
A: El camino es muy largo, ¿No es cierto?
O-sensei: La via del Aiki es infinita. Tengo 76 años, y aun continúo mi búsqueda. Dominar el camino del budo o de las artes no es una tarea fácil. En Aikido debes entender cada fenómeno del Universo. Por ejemplo, la rotación de la tierra y los más intrincados y alejados sistemas del Universo. Es un entrenamiento de toda la vida.
B: De modo que, aiki es la enseñanza de kami así como el camino marcial. Entonces, ¿cual es el espíritu del Aikido?
O-Sensei: Aikido es ai (amor), tú haces este gran amor del Universo en tu corazón, y entonces debes hacer tu propia misión la protección y amor para todas las cosas. El llevar a cabo esta misión debe ser el verdadero budo. Verdadero budo significa ganar sobre uno mismo y eliminar el corazón combativo del enemigo… No, es un camino de absoluta auto perfección en el cual todo enemigo es eliminado. La técnica del aiki es entrenamiento asceta y un camino por el que alcanzaras un estado de unificación de cuerpo y espíritu al alcanzar los principios del Cielo.
B: Entonces aiki es el camino para la paz mundial.
O-Sensei: La meta final del aiki es la creación del cielo en la tierra. En todo caso, el mundo entero debe estar en armonía. Entonces no tendremos la necesidad de bombas atómicas o de hidrógeno. Podrá ser un mundo placentero y confortable.
Morihei y K. Ueshiba |
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